Reflexiones desde la butaca

Denise Anzures

Los desafíos en la difusión de espectáculos

Entrevista a Morris Gilbert

¿Morris, cuáles son las estrategias que te han funcionado en la promoción y difusión de espectáculos que produce OCESA?

No hay ciencia en esto, uno aplica su sentido común, su experiencia y te sientas horas enteras con tu gente para pensar sobre el tema, sin embargo, nos hemos dado cuenta que siempre es un volado. No sabemos cómo vamos a conectar con el inconsciente colectivo –algunas obras conectan mágicamente con el espectador-, sin embargo, no hay fórmula, no puedes decir abc+j =k, así no sucede en el teatro.

Es decir, ¿no existe una fórmula de marketing comercial para generar o desarrollar públicos?

Desde luego que no la hay, lo primero que hay que desarrollar son obras que le interesen al público, sin embargo, en mi empresa estamos convencidos que es un mito la idea de que si un espectáculo tuvo éxito deberíamos aplicar la misma estrategia para las que siguen, cada obra tiene que encontrar su propio público. Cada vez que estrenamos, partimos de cero y aunque hemos creado una base de público, nunca termina siendo tan cierto.

Estamos realizando un estudio entre los cinco teatros que operamos simultáneamente, hemos realizado encuestas para ver de dónde viene le gente y con ello saber específicamente el rumbo de las ciudades de las que provienen. Revisamos la información y ese público que viene del teatro Insurgentes, el teatro México, y al que va al teatro de Santa Fe, curiosamente vienen de los mismos lugares, es decir, ¿por qué tendríamos que pensar que los teatros son como de barrio y que la gente que vive cerca o alrededor del teatro es la que asiste?, es falso, la gente viene a ver las obras que le interesan y no le importa donde estén.

¿Ha variado el gusto del público durante estos últimos años con respecto a los espectáculos que produce Ocesa?

No te puedo dar una respuesta científica, sin embargo, sí hemos cultivado la confianza en el público. El público sí confía en nosotros cuando sabe que está de por medio nuestro sello. Siempre van a encontrar en nuestros espectáculos un nivel de calidad que puede gustar y no gustar, -cada quien tendrá sus opiniones propias-, y en ese sentido, hemos construido una base de confianza con nuestro público que opta por nuestros espectáculos, por ejemplo, cuando Benny Ibarra no dio funciones en El hombre de la mancha, creíamos que el teatro se levantaría en armas, porque estábamos convencidos que el público venía por Benny, y jamás tuvimos queja alguna por parte del público.

Si no hay fórmula científica, ¿en qué piensa cuando levantas un espectáculo?

Trato de pensar en lo que al público le interesa; si les mueve lo mismo que a mí, si les preocupa lo mismo que a mí. Es muy difícil estar en sintonía con el público, pero lo importante como productor es conocer el timing de la gente. Hace tiempo, estuve trabajando en obras muy profundas, obras intelectuales, produje espectáculos que fueron premios Pulitzer. Producimos obras muy importantes que en su momento no recibieron la acogida que hubiéramos esperado, como La Duda, una obra fantástica de premio Pulitzer; otra gran obra fue La Prueba, con producciones y actuaciones brillantes, sin embargo, no funcionaron con el público, no pegaron, y entonces decidí producir comedias más fáciles, más accesibles; pues, resulta que tampoco ésa fue la fórmula, es muy extraño el momento social, como productor tienes que indagar cuál es el momento social en el que estás viviendo para poder conectar con la gente.

¿Cómo te relacionas desde tu quehacer artístico con los problemas políticos y sociales que pasan en México?

A estas alturas del partido y con más valentía que antes, con más derecho de piso, me agobia lo que pasa en la sociedad, no sólo en México sino en el mundo. Creo que cada vez estamos peor, cultural, intelectual y socialmente, es una vergüenza lo que pasa en este planeta. Como productor de teatro tengo que proporcionarle algo a los espectadores, hacerles ver que la vida vale la pena, adornar esa existencia, despertar sentimientos y pensamientos, lograr que pasen un buen rato. No sabes lo bien que se siente observar a un público cuando ríe gozosamente, ese público viene de un día de estrés del carajo, de un tráfico de porquería, de una ciudad llena de baches y de un gobierno corrupto, y están agobiados todo el día; que vengan una o dos horas al teatro a divertirse, a reírse a gusto, se vuelve una misión social.

¿Qué opinión te merece el teatro institucional, en término de desarrollos públicos?.

Creo que no todo puede ser blanco o negro, creo que producen buen teatro a todos los niveles, sin embargo, es un grave error que en todo este tiempo no hayan podido cultivar un público y lo entiendo perfectamente bien, cuando no hay un ingreso económico a tu taquilla, pues no hay interés por preocuparte por él. Ha existido falta de interés y de astucia para que esto suceda. Se debe trabajar en la construcción de un público teatral porque hay muchísimos recursos por parte del estado, además es dinero público y que llegue a tan poca gente, me parece frustrante y una verdadera lástima. No hay inversión en la parte promocional del teatro institucional y es un mito que la gente no quiera ir, a los mexicanos les gusta mucho ir al teatro, sólo que no saben cómo llegar. También existe un problema de percepción ya que para muchos el teatro es elitista e inaccesible, y te aseguro que una pareja se gasta más en unas copas más de lo que cuesta la entrada al teatro. Existe además un error en este gremio de regalar boletos de forma siniestra de “si nos llaman en este momento, les regalaremos unos boletos”, ¿Por qué querrán que la gente pague por ir a teatro si todo el día les están repitiendo que el teatro es gratis? es un contrasentido, yo quiero que la gente venga al teatro y que pague lo justo, de esta forma no se puede andar haciendo teatro vicioso, habría que convertir esa política en un virtuosismo.

Ocesa es una empresa muy grande, ¿cuáles son las áreas fundamentales?

Habría que explicar aquí una cosa que resulta muy complicada para el gremio. Somos dos empresas en una, Ocesa Teatro que produce grandes musicales de Broadway como el Rey León, en efecto, tiene una enorme maquinaria para producirlos, son muchas las personas que trabajamos aquí, con un equipo muy experimentado de más de 20 años. La otra empresa es Mejor Teatro, que está asociado con Ocesa, en realidad, son dos grandes vertientes: los musicales Broadway y los musicales que se producen en México, como es el caso de El hombre de la mancha, una producción mía en asociación con Ocesa.

¿Cómo explicas las diferencias entre quienes dicen “Yo no veo teatro comercial porque es chafa y aquellos que dicen solo asistir a obras intelectuales?

Tiene que ver con una cuestión muy primitiva de nosotros los seres humanos, esa percepción ambigua y tonta, lo único que hace es dividirnos entre nosotros y la división nunca ha dejado nada bueno; esta cuestión entre teatro institucional y teatro comercial es un mito creado, mal creado, para dividirnos, nada bueno nos ha dejado. Si uno no da el paso para cruzar el territorio y acercarse a del enfrente, no vamos a avanzar. Hace tiempo estábamos montando La Duda, y Moisés Arizmendi hizo la curaduría de los textos y llevábamos a cabo debates sobre el tema porque tiene que ver con el racismo y de pronto se levanta un señor de su butaca y con un vozarrón nos dice: “miren, a mí, sus debates no me importan, no quiero debatir nada, me he dedicado toda mi vida a ver teatro en todo el mundo, conozco esta obra de pies a cabeza y la he presenciado en varios países y esta puesta en escena que acabo de ver esta noche es la mejor que he visto en el mundo entero y, que quede claro que no hay nada más que debatir”.

No hacemos teatro de segunda ni somos un teatro de holgazanes o de mercaderes, los que piensan de ese modo, de lo que se han perdido por prejuiciosos. Se han perdido puestas espléndidas, maravillosamente bien dirigidas, actuadas y producidas.

En palabras de Morris, Ocesa sí ha logrado desarrollar públicos y se ha consolidado como una de las empresas productoras más importantes del país. En los próximos meses, llevarán a cabo un estudio minucioso para conocer mejor a su público, debido al éxito de sus producciones como Mentiras que está a punto de cumplir 3000 mil presentaciones dentro de quince días. Con ocho años y medio de temporada ininterrumpida y más de quinientas semanas de temporada, el Teatro México no ha cerrado nunca desde que lo inauguraron hasta el día de hoy.

El teatro ha trabajado todas las semanas de todos los años durante ocho años y medio, en febrero de 2018 empezamos nuestro doceavo año, y todos los días se llena el teatro”.

El teatro México tiene una capacidad para 800 espectadores, sin embargo, no siempre se llena, dice Morris, a veces entran 400 personas y decimos por qué tan poquitas. Además, señala Morris, ¿por qué creer que Mentiras no es para gente pensante, curiosamente, es una obra que tiene un gran contenido, es una obra que tiene como eje la emancipación de la mujer, y por ello, una misión social y eso, es lo que se lleva el público que viene a ver nuestros espectáculos.

Con 42 años en la producción teatral, Morris Gilbert es una de las figuras capitales en esta actividad en el mundo de habla hispana, como lo muestran las 80 obras de cámara y 26 musicales de gran formato que ha producido.

A lo largo de más de cuatro décadas de trabajo, ha abarcado todos los géneros, y gracias a la visionaria iniciativa de OCESA, y por su conducto, los musicales más aclamados y exitosos del mundo han podido ser admirados también en México.

Su espíritu emprendedor lo ha llevado a habilitar diferentes espacios para convertirlos en importantes recintos escénicos, como lo demuestra el hoy Teatro Zéntrika, en Santa Fe, que se ha ubicado como el más activo y atractivo de la zona poniente de la ciudad.

Asimismo, tiene en preproducción, importantes y exitosas obras a nivel mundial, musicales y de cámara.

Denise Anzures

Periodista, egresada de la Escuela Carlos Septién García, especializada en la promoción y divulgación de las artes escénicas e instruida para ser ciudadana de este mundo por el movimiento zapatista.

Una Respuesta a “Se trata de limpiar la casa, no de vaciarla”

  1. Lázaro Azar

    Todo iba muy bien, hasta que esta señorita sacó a relucir sus resentimientos y amarguras contra Chumel Torres. Pobrecita. No hay nada que hacer contra sus limitaciones y prejuicios cuatroteros.

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