Historias de vida en las luchas de México

Rocío Moreno

Altepelmecalli, la casa de los pueblos

¿En qué momento las empresas privadas se han hecho poseedoras de los bienes naturales en el mundo?

En todo el planeta emergen historias de explotación, despojo, violencia y desprecio a todos los seres vivos. Quien está orquestando este sistema de muerte, es el capitalismo patriarcal. Este sistema es acogido en México por un gobierno corrupto que entrega sin ningún tapujo el territorio de todos los que habitamos este país. En el centro de México, en un territorio extremadamente hermoso y privilegiado con la abundancia de agua, es que cientos de empresas se han instalado en esa región para generar explotaciones, despojo, violencia y desprecio a todos los habitantes de la region Choluteca de los volcanes, en el estado de Puebla.

Desde hace más de veinticinco años la empresa embotelladora Arcoíris, ahora la empresa trasnacional de Bonafont, comenzaron a sobreexplotar los cuerpos de agua que existen en la región.

La defensa del agua

Son las comunidades nahuas de la region Choluteca, las que decidieron iniciar una lucha por la recuperación de sus aguas. Con el paso de los años se dieron cuenta que el agua se escaseaba, que los pozos artesanos que hay en los pueblos se secaban, que los ríos y arroyos se contaminaban y que cada vez le limitaba más el acceso al agua. El paso desmedido con el que habían avanzado las empresas se hizo evidente cuando los pobladores de esta región comenzaron a comprarles el agua, su agua. ¿Qué condiciones se generaron para que los dueños y habitantes de esta región comenzaran a comprar a empresas nacionales y trasnacionales su propia agua? El capitalismo no solo genera explotación, desprecio, violencia y despojo, también voltea, simula realidades. Por ejemplo, hacerse dueño de las aguas que históricamente han pertenecido a cientos de comunidades.

Los habitantes de los volcanes han denunciado constantemente que el agua está escaseando. “El gobierno nunca nos atendió”. Con el paso de los años se sumaban eventos de impunidad ante la demanda de los pueblos por recuperar su agua, por lo que, en el mes de marzo de 2021, los nativos enfrentaron a esta empresa trasnacional y al gobierno mexicano, para plantarse en las instalaciones de la multinacional de Bonafont para clausurarla y evitar que siguiera la sobreexplotación de sus aguas.

Nuestra tierra tiene venas de agua, las que nos nutren son las que bajan de los volcanes Popocatépetl, Iztacihualt, Matlalcueye y Citlaltépetl

Uno de los principales ejercicios que debemos de practicar en nuestros pueblos, es el reconocimiento de nuestro territorio. Las comunidades nahuas al hacerse parte de su territorio, carne de su carne, es que pueden cuestionar a este sistema de muerte. Aquí es donde se sitúan, se enraízan los pueblos en el íntimo y fino hilo que nos une al territorio, a la cultura, al corazón de los pueblos. Ese hilo es el que se estira, se rompe incluso cuando el capitalismo modifica nuestra realidad, y es ahí también donde nace la indignación, la rabia.

La empresa Bonafont, extrae 19 litros por segundo. Trabaja los 365 días del año. En cambio, un pueblo requiere de 8 litros por segundo, pero solo le dan el agua de lunes a viernes de 10 am a 4 pm. ¿De quién es el agua? ¿Cómo se distribuye el agua?

¡El agua es un tesoro, que vale más que el oro!

¡El agua no se vende, se ama y se defiende!

Estas son las consignas que gritan las mujeres, niñxs y hombres nahuas por mostrar su indignación ante las acciones que ocurrieron el pasado 15 de febrero de 2022, donde la guardia nacional y la policía desalojaron a los pueblos que mantenían la toma y clausura de las instalaciones de la empresa Bonafont.

Cuando los pueblos nahuas tomaron las instalaciones de la empresa Bonafont, ese espacio se convirtió en la casa de los pueblos, altepelmecalli, un espacio donde se realizaban proyectos para la vida, proyectos colectivos de salud, educación, trabajo, sembradíos y, sobre todo, tenían de nuevo su agua, pues los pozos que hay en la región se recuperaban, sus pozos estaban llenos de nuevo.

Con Bonafont se privatizaba y explotaba el agua. Con los pueblos se colectivizaba el agua. ¿Qué ganan los seres vivos (humanos, fauna, flora, volcanes, ríos, etc.) con la privatización del agua? ¿Qué gana Bonafont con la privatización del agua?

Otras de las prácticas que no deben dejar de ejercerse en nuestros pueblos es la construcción de la autonomía en la vía de los hechos y el de recuperarnos en colectivo, y volver a la realidad que se ajusta a nuestra historia e identidad y no a la que marca y genera el mercado.

Que el grito de Miguel, Eufrosiona, Pedro, Fidel, Laura y lxs tantos habitantes de los volcanes no pare, hasta que recuperen sus aguas que están siendo robadas y sobreexplotadas por la empresa trasnacional de Bonafont.

Si se agota el agua, se agota la vida.

La lucha de los pueblos nahuas de la region Choluteca en el Estado de Puebla debe de inspirarnos a comenzar a recuperar todo lo que con el avance del mercado nos han arrebatado. Los compañerxs de esta resistencia están comenzando a reconstruirse en colectivo, y con esta acción, le quitan poder al poderoso y sobre todo nos enseñan que la realidad de los de arriba, nunca ha sido la de nosotrxs. El agua es nuestra: Agua para la gente, No para las empresas.

Rocío Moreno

Historiadora y defensora indígena coca de Mezcala, Jalisco, interesada en mostrar cómo las historias de vida están totalmente vinculadas a los proyectos que abanderan las resistencias en México, pues ¿qué son las resistencias sin la infinidad de historias de vida que las constituyen?

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