Pensar en voz alta la justicia y la paz

Pietro Ameglio

Morelos se hunde, el pueblo se defiende

Vecinos de Chipitlán, Cuernavaca, ante el desastre y crimen oficial-privado del socavón en la auotopista México-Acapulco compararon este hecho a “cómo se están hundiendo el país, Morelos y el municipio de Cuernavaca, por tanta corrupción que cometen y permiten las autoridades en la construcción de obras (públicas)” (La Jornada, 29-7-17).

1-MARCHAR CONTRA GRACO

La semana pasada, del 31 de julio al 3 de agosto, se realizó la Marcha por Morelos, de Cuernavaca a la Cd. De México, encabezada por el Frente Amplio Morelense (FAM), para solicitar la paradójica intervención urgente del gobierno federal (el diablo mayor, origen y sostén de Graco) “ante la crisis que enfrenta Morelos provocada por Graco Ramírez”. No me detendré ni interesa analizar al FAM -en cuanto a sus identidades-, al cual no pertenezco y dentro del cual hay personas y organizaciones amigas que respeto y acompaño aprendiendo desde hace mucho en sus luchas, así hay otras personas y organizaciones que considero muy negativas para la lucha por la justicia social; tampoco deseo polemizar sobre la conveniencia política o no de construir frentes sin ningún criterio unitario más que “estar contra alguien o algo”. Sé que en nuestra política mexicana el principio central de la noviolencia y Gandhi: “los medios y el fin están íntimamente ligados: de una semilla podrida no puede nacer un buen árbol”, suena como un despropósito o idealismo negativo, que hay etapas en los cambios sociales, que hay que distinguir entre “puntos de llegada” y de “partida”, etc.

Quisiera sí reflexionar acerca de algo más de fondo respecto a la resistencia civil, que sí valoro positivamente de esta Marcha en cuanto están presentes liderazgos de la reserva moral nacional –universidad, iglesia católica, pueblos en resistencia territorial, víctimas de la guerra- que normalmente algunos no “meten el cuerpo” en acciones noviolentas directas de confrontación a la autoridad, más allá de declaraciones, foros y comunicados. Pero está claro también que la medición de la fuerza de esas “armas morales”, no está sólo en la presencia de los líderes sino en la medida de la movilización real de las bases y qué tanta representatividad real de masas y consenso hay detrás.

También me parece importante el hecho de subir la escala de la confrontación política al nivel nacional, para romper el ‘encierro’ local-regional. Algo que al poder mexicano siempre afecta y disgusta. En esa dimensión, una acción de “marcha” adquiere otro nivel de confrontación más real hacia el poder. Es una “columna civil” más de la sociedad mexicana que marcha hacia el poder central para decirle “Estamos hasta la madre”. Pero, claro, el poder central mexicano, en su infinita experiencia en ‘domesticar’ y ‘simular’ arreglos con la oposición, en sus miles de estrategias para ‘desprocesar’ la protesta apenas sube de nivel para regresarla a la ‘rutina del pacto, el acuerdo, las mesas’, también lucha y fuerte. Reflexiono esto a partir de la experiencia del año pasado, donde tuve el privilegio –con dolor- de estar en la Comisión Nacional de Mediación (CONAMED) entre la CNTE y SEGOB, escuchando iguales palabras de Osorio, Miranda, Juárez, Campa…respecto a la abolición de la Reforma Educativa y Nuño.

2-SOCAVÓN QUE DESNUDÓ LA INMUNDICIA , CODICIA E INHUMANIDAD DEL PODER

Morelos fue recientemente atravesado por dos desastres humanos y ambientales, a causa del ilegal y corrupto diseño y construcción de autopistas atravesando su territorio. El miércoles 12 de julio muy temprano de mañana, en el Paso Exprés de Cuernavaca en la carretera México-Acapulco, la “tierra-carretera se abrió” y devoró a dos víctimas (Juan Mena Romero y Juan Mena López, padre e hijo) quienes iban inocentemente a sus trabajos; cinco días después también murió accidentalmente otra persona al caer de un puente que cruza el Paso Exprés.

Tengo enfrente un periódico (El Sol de Cuernavaca) del lunes 10 de julio con la portada “Paso Express a punto de colapso”, y la ´profecía’ se cumplió día y medio después. Los vecinos de esa zona habían denunciado continuamente desde junio, en muchas formas, que este desastre iba a suceder, la autoridad no hizo caso ni aceptó mostrar el proyecto a los habitantes: “Siempre lo hemos dicho a todos los funcionarios que nos han escuchado; esta obra estaba mal hecha y ya se perdieron más de 20 vidas en el paso de la muerte, consecuencia de unos 70 accidentes desde que se inició esta obra en enero de 2015” (La Jornada, 14-7-17).

Una vez más la autoridad, frente al gran negocio y colusión, no escucha a los ciudadanos, a las comunidades, a los pueblos, y actúa con violencia e impunidad total. Este paso Exprés se encareció a casi el doble del costo original y en el colmo se aduce que el aumento fue debido a “la problemática social que se ha tenido y las interferencias en la construcción originadas por la modificación de las condiciones ambientales de la zona…(se duplicó el costo) por la insistencia de los habitantes de las diversas zonas solicitando que se difundan los alcances y condiciones del plan” (La Jornada, 5-8-17). ¡Cinismo incréible!

No se trata de catástrofes debidas a “causas naturales”, como las autoridades nos quieren hacer creer, empezando por el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, quien culpa el accidente mortal del socavón del Paso Exprés, al exceso de lluvia, al drenaje y a la empresa privada, sin asumir la primera responsabilidad que es de la autoridad que “autoriza y supervisa”. O si no ¿para qué están él y su equipo en sus puestos? ¿De qué nos sirven los gobernantes si no nos garantizan legalidad y protección?

Sería interesante aplicar a las autoridades su mismo “judo político”: ya que justificaron el aumento del costo de la obra por la “insistencia de los habitantes” en sus reclamos, ahora escuchen de nuevo sus reclamos: ¡Renuncien!

3- TEPOZ NO SE RINDE

El 18 y 19 de mayo pasado hubo otro desastre ambiental en Morelos por una autopista: fueron talados 2700 árboles sin autorización y con total violencia e impunidad, en Tepoztlán, por la construcción de la ampliación de la autopista La Pera-Cuautla, que en trágica coincidencia realizan las mismas empresas del Paso Exprés, Aldesem y Epccor. Todo bajo la complicidad de instancias de gobierno y la empresa, sin ninguna autorización comunal. Los Frentes Unidos en Defensa de Tepoztlán (FUDT), y parte del pueblo, reaccionaron inmediatamente con valor, dignidad y establecieron un campamento civil en una entrada de la autopista, mismo que fue desalojado por un grupo de choque de un sindicato apodado Libertad, bajo la protección del ex_alcalde Gabino Ríos.

La resistencia se continuó por otros medios, entre los cuales una Caravana Tepozteca por la Dignidad y Defensa del Territorio, de Tepoz a Cuernavaca el 29 de junio, que culminó con la instalación de una mesa de Diálogo Público en el zócalo, a la que no acudieron las autoridades responsables. Como consecuencia de esta movilización se acordó el 3 de julio en un documento firmado por el subsecretario de Gobierno, Ricardo Robledo, que “en la semana del 10 al 14 de julio se realice la mesa de trabajo con las diferentes dependencias involucradas, con acceso a los medios de comunicación”.

El 12 de julio –mismo día del accidente brutal del socavón en la autopista y en una fatal pero emblemática coincidencia- ante el nulo cumplimiento del acuerdo oficial, los FUDT decidieron ejercer su derecho a la legalidad y al “control social” hacia las autoridades: la autoridad se debe al pueblo, que le delega ese poder sólo si cumple su mandato. Se realizó entonces una acción noviolenta, civil y pacífica, dentro de la oficina del subsecretario, que los actores que la encabezaron llamaron “plantón”…ocupando un territorio que es del pueblo. La caracterización desde la noviolencia es de una acción de “firmeza permanente”, con cuerpos determinados moral y materialmente ejerciendo su poder como “armas morales”.

El objetivo: que se cumpla la ley; que se respete la voluntad mayoritaria de la asamblea de comuneros tepoztecos. Si se profundiza en las causas de esta lucha, se verá que es por mucho más que una carretera o árboles (aunque sean centenarios y tengan un valor vital y cultural inconmensurable). Una de las líderes morales de esta lucha, la anciana maestra Osbelia Quiroz, dijo bien a los medios: “No nos vamos a mover. Esto urge, es muy importante para nosotros”; y otro compañero agregaba: “No es la carretera, lo que realmente quieren es destruir al pueblo de Tepoztlán y su lucha de resistencia”.

La autoridad buscó en todas las formas desactivar esta acción de resistencia civil y pacífica, desde proponer particionar las reuniones por separado con las dependencia involucradas, esperar más tiempo hasta expulsar, en nombre de la seguridad, a los resistentes noviolentos de las oficinas a la intemperie de los pasillos y cerrando los baños, además de enviar a alguien a fotografiar a los activistas.

Pero los miembros de los FUDT se mantuvieron firmes en su objetivo de tener una fecha y hora de la Mesa Pública de Diálogo con los titulares de la secretaría de Gobierno de Morelos, SCT, Semarnat, Comisiones Nacionales Forestal y de Áreas Naturales Protegidas, Secretaría Estatal de Desarrollo Sustentable, Procuraduría Agraria y Cabildo de Tepoztlán. Finalmente, poco antes de la medianoche llegó el subsecretario Robledo al palacio de gobierno y firmó un documento donde el gobierno se comprometía a tener, con estos actores, dos mesas de diálogo y trabajo el 20 y 25 de julio, en presencia de “medios de comunicación y observadores”.

Sin embargo, en forma totalmente impune e ilegal, el gobierno estatal y federal aún hoy no han cumplido el acuerdo, e incluso han aumentado la represión con acciones de “espionaje” (Boletín FUDT, 3-8-17). Los pueblos y ciudadanos sabemos que la lucha es larga y desafía permanentemente a nuevas estrategias y acciones legales, políticas, sociales, culturales, noviolentas, a radicalizar la presión para que la autoridad cumpla la lay y la voluntad ciudadana y comunitaria.

Nadie de las altas esferas políticas tiene la dignidad de renunciar en México, no hay la más mínima ética pública como en otras democracias, también porque, como decíamos en el artículo anterior, no tenemos un “control social” fuerte desde la sociedad civil. Ninguna acción, por más inhumana o corrupta que sea, tiene consecuencias en sus responsables directos si el poder de arriba no lo decide.

Si nos organizáramos mejor y entre muchos más, podríamos cada vez más ampliamente en el país empezar a romper con la “obediencia ciega a las autoridades”, a dejar de mantenerlas con nuestro dinero y sacarlas –por ineptos y/o corruptos- cuando no “manden obedeciendo”. Ya es hora.

Una Respuesta a “La candidata: México un país sin memoria”

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