DESconstrucciones

Fernando Híjar Sánchez

Doña Flor, Chico y Acuarius 

    DESconstrucciones (XVII)

Cartel promocional del polémico film

       Primera Parte 

 Para la nacida en la espesa, intimidante y aviesa selva del Darién, descendiente de afros indómitos, toda ella llena de locura, sensualidad y pasión

Pocas veces en la historia de la cinematografía mundial se conjugan varios elementos para ofrecernos una experiencia deslumbrante e irrepetible: la presencia subyugante de Sonia Braga, la maravilla musical y letrística del trovador Chico Buarque, la dirección insuperable de Bruno Barreto, la espléndida novelística de Jorge Amado y la acertada fotografía de Murilo Salles. La temática: la pérdida y el erotismo. La película: Doña Flor y sus dos maridos (1976), película brasileña, de donde más diría yo. En México, una película con temáticas parecidas pero, a la vez, muy alejadas podría ser Tiburoneros (Alcoriza, 1963), o en Japón, La mujer de arena (Teshigahara, 1964), pero estos tratamientos los dejaremos para otra DESconstrucción.

Oh, qué será…

Oh qué será, qué será / que anda suspirando por las alcobas / que se oye susurrando en versos y trovas / que anda combinándonos preguntas locas / que anda en las cabezas, que anda en las bocas / que anda ascendiendo por altos huecos / que están hablando fuerte en las bodegas / gritando en los mercados, que cosa es ésa /es la naturaleza, será que será / que no tiene certeza ni nunca te da / que no tiene concepto ni nunca tendrá / que no tiene medida 

Oh qué será, qué será que vive en las ideas de sus amantes / que cantan los poetas más delirantes / que juran los profetas embriagados / que está en la galería de mutilados / que está en las fantasías mas infelices / lo sueñan de mañana las meretrices / lo piensan los bandidos, los desvalidos / en todos los sentidos será, que será / que no tiene decencia ni nunca tendrá / que no tiene sentido 

Oh qué será, qué será, qué ninguna amenaza podrá evitar / porque todas las risas van a desafiar / y todas las campanas van a repicar / porque todos los himnos van a consagrar / y todos los niños van a celebrar / y todos los destinos se van a encontrar / y el mismo padre eterno que nunca habla / al ver aquel infierno lo bendecirá / que no tiene gobierno ni nunca tendrá / que no tiene vergüenza ni nunca tendrá / lo que no tiene juicio 

Ésta es la letra que Chico Buarque ofreció para la película Doña Flor y sus dos maridos. Parece ser que el trovador tenía unos rasgos del célebre tema pero al ver una serie de fotografías, en una exposición en Cuba de Fernando Morales, delineó una estructura musical y letrística más acabada, pero la inclusión de la pieza para el film hizo brotar todo su genio creativo. 

Han existido varias interpretaciones sobre el significado de la letra: unos hablan de la esencia, de lo indefinible, de lo desbocado del amor, otros sobre la exaltación y recuperación del espíritu de la rebeldía sojuzgada durante las dictaduras que trataron de borrar las libertades y derechos en Brasil, unos más sobre el impulso erótico que nunca se someterá a juicios y celdas morales. En una de tantas entrevistas que concedió Chico sobre su composición, en el medio O Globo, dijo que “no tendría nada que explicar, creo que yo mismo no sé lo que está detrás de esa letra y cada quién debe hacerse su propia idea”; en mi caso comparto su respuesta y me quedaría con las tres interpretaciones mencionadas y con el pensamiento de que es un maravilloso himno a la anarquía en el más puro significado de la palabra, es decir, en el sentido de una sociedad ideal, utópica, soñada donde convivan la libertades individuales y las colectivas; una comunidad libre de violencia de todo tipo y respeto irrestricto hacia la otredad, donde fluyan la libre circulación de ideas y no existan jerarquías, ni reglas, ni normas, ni instituciones que frenen y sometan a la creatividad. Sorprende que a raíz del surgimiento de los “libertarios ultraderechosos” como el peligroso Milei, el fantoche Verástegui y el tenebroso Abascal se les asocie con el anarquismo (y no solamente por los opinólogos mendaces y cortesanos de siempre, sino por supuestos analistas preparados), a qué grado de ignorancia, tontería y estupidez se ha llegado. Milei se autodenomina anarcocapitalista, vaya desfachatez y robo de conceptos históricos propios de los movimientos libertarios, progresistas y de izquierda; en cuanto a sus políticos mentores: Bolsonaro y Trump, éstos son tan solo los representantes más vulgares del capitalismo más cruel y despiadado, la última etapa del neoliberalismo antes de su colapso planetario que arrastrará a la mayoría de la humanidad. Si bien, los movimientos que luchan desde una perspectiva electoral con sus limitados avances y estrechos márgenes de acción pueden detener, no por mucho tiempo, este colapso, es en definitiva los movimientos comunales, sociales, agroecológicos y todos los que luchan en defensa y prevalencia de los territorios de vida y de los derechos colectivos, humanos y culturales (a nivel local, regional y mundial), los que pueden ponerle un verdadero alto y superar esta inminente destrucción neoliberal.                     

Los movimientos progresistas que han ganado elecciones y obtenido el poder político no han entendido que una de sus principales objetivos es lograr alianzas y luchar junto a los movimientos sociales, pero, incluso los han cuestionado y, en algunos casos, combatido; también, hay que reconocerlo, muchos de estos movimientos se han mostrado renuentes a estas posibles alianzas y acuerdos. Entiéndanlo no se trata de sumar, anexar y lograr apoyos, sino de respetar procesos y autonomías. Ambas partes tendrán que romper prejuicios y tabúes, si realmente quieren avances en la consolidación y desarrollo de las luchas políticas y sociales. Aquí en México, a finales de noviembre, la abanderada de Morena para la presidencia de la república presentó a su equipo de “precampaña”; el petista Gerardo Fernández Noroña será el enlace con las organizaciones sociales y civiles. Se tendrá que tener una visión amplia y estratégica para que este acercamiento, entre la mal llamada izquierda electoral y la izquierda social, tenga resultados y rinda frutos concretos, esperemos que se den pasos firmes al respecto. Si esto no sucede, los movimientos sociales tienen muy claro y probado sus tácticas y métodos de lucha y resistencia. Pero de lo que se trata es de consolidar y crecer, el tiempo, ahora si, se ha vuelto un factor determinante. La historia está en sus manos.

En estos días se ha lanzado una iniciativa muy importante en cuestiones de inseguridad, migración, defensa del territorio y derechos humanos llamado Movimiento de los Pueblos por la Paz y Justicia, Campaña Binacional. Estemos atentos a su desarrollo.

Pero regresemos a nuestro asunto, la canción tiene tres partes que van apareciendo a lo largo de la trama de la película : Apertura, A flor de piel y A flor de tierra. El mismo año del estreno de Doña Flor aparecieron dos álbumes: uno grabado con las voces del mismo Chico y de Milton Nascimiento (A flor de piel), y el otro con la pura voz de Chico (A flor de tierra), los encomio a que escuchen por youtube las dos versiones, son una verdadera delicia para nuestros oídos. La cantante Simone fue la invitada para grabar el tema y su cálida voz es la que escuchamos en la cinta. Muchos artistas han interpretado Oh que será, como la italiana Gigliola Cinquetti, la cubana Omara Portuondo, y el salsero neoyorquino Willie Colón. Con ninguna de estas interpretaciones me identifico, se quedan truncas ante la inmensidad de la creación de Chico. Aquí, en México, la voz de Eugenia León en su disco Así te quiero (primer LD como solista, aparecidoen1983), nos ofrece una brillante interpretación. La traducción que aparece en párrafos anteriores es la más completa que encontré y es la que usó la cantante fundadora (junto con su hermana Margarita León, Mario Rivas y Rafael Centeno), del legendario Grupo Víctor Jara.

El grandioso Chico 

Francisco Chico Buarque de Hollanda nació en Río de Janeiro, en el año 1944. Su carrera musical y literaria, en muchas ocasiones, ha estado acompañada de acontecimientos políticos en donde ha tenido un papel protagónico de primer orden. El más reciente fue con motivo del otorgamiento del Premio Camoens 2019, reconocimiento literario de la mayor trascendencia en lengua portuguesa. Hace cuatro años el analfabeta presidente de Brasil, el tal Bolsonaro, se negó a firmar el documento que acreditada el premio a Chico, pero en lugar de dañarlo le hizo un gran favor, ya que el nombre del patán presidente enturbiaría el galardón de las letras, el mismo Chico ironizó al respecto, agencias internacionales de prensa reprodujeron algunas de sus declaraciones, “me siento reconfortado que el expediente de mi Premio Camoens no haya aparecido manchado”. En abril del presente año, ya con el regreso de Lula, por fin, Chico recibió en manos de los presidentes de Portugal y Brasil el prestigioso reconocimiento pero, advirtió, Bolsonaro “fue derrotado en las elecciones, pero no podemos confiarnos, ya que la amenaza fascista permanece en todas partes”.

El trovador carioca no solo tiene una larga carrera en la música, a nivel mundial es conocido por esta veta artística (cantante, compositor y guitarrista), pero además es un sobresaliente escritor (novelista, dramaturgo y poeta), y mediano actor; su trayectoria se inicia desde los albores de la década de los sesenta y, desde 1964 hasta 1985, fue un férreo opositor a las dictaduras militares de su país, su posición política expresada en varias de sus creaciones (de manera principal sus composiciones musicales y sus obras teatrales), reflejaban el malestar social que provocaban los regímenes totalitarios de Brasil. Chico fue perseguido, hostigado y encarcelado al grado que tuvo que vivir unos años en el exilio.

Su obra creativa abarca cerca de 50 discos, 9 novelas, 6 obras teatrales y 6 films como actor. Quiero pensar que el Premio Camoens, lo obtuvo no solo por su literatura, sino por su inconmensurable poesía musical. Confieso que no conozco su quehacer literario, pero sus composiciones son parte de mi memoria musical, desde los años sesenta, y la marcada devoción que profeso por la música verde amarela.

En un documental sobre su vida y trayectoria artística, Chico, afirmaba: 

Mantuve una mirada desde afuera sobre Río. Todavía tengo un vínculo deslumbrante con esta ciudad. En Río nació mi origen como compositor, es una fuente de mi música. La música brasileña que me marcó en profundidad provenía de Río, en los carnavales, la samba y en los programas radiofónicos.

Su trabajo musical ha fluctuado entre las piezas profundamente intimistas, sutiles y refinadas (Chico se ha nutrido de la música popular de Brasil, en todas sus vertientes, en especial la samba, pero también del bossa nova y la canción; Joao Gilberto, Antonio Carlos Jobim y el insuperable Vinicius son tres de sus grandes influencias), hasta las decididamente inclinadas en las cuestiones sociales. En estas últimas mantuvo un alto nivel de calidad letrística y musical, nunca cayó en el panfleto, en lo predecible, que caracterizó a una parte significativa de los trovadores de los años sesenta y setenta de toda nuestra América. Ingenioso y valiente evitó la censura con el empleo de analogías, giros idiomáticos y juego de palabras. Con una vestimenta religiosa, en pleno exilio, confeccionó la asombrosa y estremecedora Cáliz (en portugués Cálice), con música de Gilberto Gil, haciendo alusión a la opresión de las botas militares (Cálice, cali-ce: cállate). A pesar de ti (1970), se convirtió en un himno del movimiento de liberación yen un llamado a la resistencia. Resulta curioso que los censores militares no hayan captado el significado de esta pieza cuando recién fue lanzada, al poco tiempo fue prohibida y retirada de las estanterías de las tiendas de discos y cancelada en la programación de las radios pero ya era demasiado tarde, se había propagado como un río desbordante: se vendieron en unas cuantas semanas más de 100 mil copias. La dictadura fue tajante: se le prohibió a Chico cantar esta pieza, so pena de llevarlo a proceso y encarcelamiento. En los conciertos cuando el público le pedía que la cantara, Chico, permanecía callado, entonces los asistentes la entonaban, asemejando un inmenso y rebelde coro que hacía vibrar las conciencias y se escuchaba en todo Brasil. Chico, eludió una vez más a la censura y multiplicó por miles y miles su mensaje contestatario.

Otra de sus más destacadas composiciones con un fuerte contenido de denuncia social fue la laureada Construcción, aparecida en 1971. No hace muchos años la revista Rolling Stone la eligió como “la mejor canción brasileña de todos los tiempos “. Antonio Carlos Jobim elogió la perfección y su “rara maestría letrística”. En el 2001, en una encuesta realizada por un periódico de Sao Paulo, ubicó a esta composición como la segunda mejor canción de Brasil. Antonio Carlos Jobim se llevó el primer lugar, con su prodigiosa Aguas de marzo.

Construcción

Amó aquella vez como si fuese última / besó a su mujer como si fuese última / y a cada hijo suyo cual si fuese único / y atravesó la calle con su paso tímido / subió a la construcción como si fuese máquina / alzó en el balcón cuatro paredes sólidas / ladrillo con ladrillo en un diseño mágico / sus ojos embotados de cemento y lágrimas / sentose a descansar como si fuese sábado / comió su pan con queso como si fuese un príncipe / bebió y sollozó como si fuese un náufrago / danzó y se rió como si oyese música / y tropezó en el cielo con su paso alcohólico / y flotó por el aire cual si fuese pájaro / y terminó en el suelo como un bulto flácido / y agonizó en el medio del paseo público / murió a contramano entorpeciendo el tránsito… 

En la próxima entrega, prometo que no serán más de dos, abordaremos de lleno la película Doña Flor y sus dos maridos, hablaremos, por supuesto, de la bella (en todos los sentidos) y talentosa actriz Sonia Braga, y hablaremos de una de sus recientes películas: Acuarius, para mí uno de sus mejores films (con una temática muy diferente de todas sus actuaciones cinematográficas), después de Doña Flor y sus dos maridos y Gabriela clavo y canela.

Fernando Híjar Sánchez

Promotor cultural, productor musical e investigador independiente. Uno de sus más sobresalientes fonogramas: Lienzos de viento (músicos zoques y mames en diálogo con Horacio Franco) obtuvo el Premio Patrimonio Musical de México, INAH 2012.

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