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“Si no nos quitan obligaciones legales, tampoco pueden quitarnos derechos”: Mónica, esposa de Sara

Yunuhen Rangel Medina

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*Cuando los derechos son ejercidos sólo por algunas personas son en realidad privilegios: Movimiento por la Igualdad en México

* Los grupos religiosos y conservadores tienen derecho a salir a manifestarse, lo que no tienen derecho es a enviar mensajes de odio” Alejandro Brito, Letra S

Ciudad de México | Desinformémonos. Sara Carrasco Vega tiene 34 años. Desde la primaria se dio cuenta de que se sentía atraída por las mujeres más que por los hombres. Más o menos a esa edad le dijo a su mamá,quien lo tomó “bastante bien”, luego a sus hermanas quienes “a su ritmo” también lo entendieron. A Mónica Sylvana Torres Mora, su hoy esposa no le fue tan bien. Ella recuerda un “entorno feo. Mi familia es muy cerrada así que costó trabajo. Yo me aclaré y a partir de eso ellos tuvieron que pasar un tiempo de una especie de duelo, para finalmente entender que no era un periodo sino que yo era lesbiana. Así, con esa claridad, entendí que finalmente la confusión era asunto suyo y ellos tenían que resolverlo”, comenta en entrevista para Desinformémonos.

Para Sara la violencia y/o discriminación siempre dependió del entorno, sobre todo laboral por que no tiene muchas amistades, dice, entonces siempre tuvo que ver con “el criterio de la gente del lugar”. Mónica recuerda que siempre que sintió alguna expresión violenta fue casi siempre en el transporte público, en el que una vez, por expresar públicamente su afecto a otra mujer, le espetaron: “tan bonita y tan cochina”.

Mónica y Sara se conocieron en un “chat” el 2 de noviembre de 2009, “ese mismo día charlamos por teléfono y nos conocimos, físicamente, tres semanas después afuera del trabajo de Moni”, cuentan. Fuimos novias aproximadamente un año y medio pero nos fuimos pronto a vivir juntas.

“Nosotras si expresamos nuestro amor en público, aunque delante de las familias nos es penoso, sin embargo, las familias se han reeducado y han educado así a las y los sobrinos que nos nombran tías a ambas. Yo estoy segura de que todo tiene que ver con la educación, así lo viven, lo saben, lo conocen. Si así fuera educada la gente, el mundo sería distinto, sería mejor”, considera Sara.

Recuerdan que fue durante la Marcha del Orgullo Gay en 2011 que decidieron casarse, porque “nos amamos, como cualquier persona que decide unirse”, dice Sara y por que “tenemos derecho a los beneficios legales, al Infonavit, al seguro social compartido. Nos preocupa como a cualquier persona que ama, no dejar desamparada a la otra si una hace falta” abunda Mónica.

“Cualquier persona tiene derechos y obligaciones legales”, recuerda, “y si no nos quitan las obligaciones tampoco pueden quitarnos los derechos. En lo sentimental tampoco tienen derecho a quitarte derechos”.

Recuerdan que fue Mónica quien compró su anillo”, Sara cuenta y se ríe, “yo le iba a regalar uno que nada que ver con sus gustos”. El trámite en la Ciudad de México fue muy “rápido y sencillo” y finalmente se casaron el 24 de agosto de 2012 y tratan de gozar de los derechos que las leyes les otorgan.

Ambas son creyentes católicas, dicen, aunque: “no lo ejercemos a menudo, creemos en esa religión” y comparten que se enteraron de la convocatoria que grupos religiosos y conservadores han convocado a salir a marchar, en algunas entidades federativas, en contra del matrimonio igualitario.

Sobre esto Sara opinó que “tienen todo el derecho a expresarse libremente. No me preocupa, es claro que en este país es difícil que se deroguen leyes por manifestarse así que ya veremos si en este caso aplica el mismo principio ahora”, dice con referencia a la iniciativa que Enrique Peña Nieto hizo este año al Congreso de la Unión a favor del matrimonio igualitario.

Para que este se vuelva un mundo en el que todas y todos se sientan respetados “faltan cosas”, dicen por ejemplo, que “desde el nacimiento se deje ser a las personas como quieren ser, desde pequeñas, que se entienda que lo que se necesita es una guía para tomar las mejores decisiones pero siempre respetando lo que cada quien es”.

Finalmente, compartieron que aunque “ellas viven a gusto gracias a un entorno educado”, reconocen los derechos obtenidos y lo que queda por delante, dicen, entre ello: “Qué el proceso para que podamos ser madres o padres sea mucho más fácil” dice Sara.

Discriminación y violencia en números y acciones.

De 1995 a 2015 se registraron al menos mil 310 homicidios contra la población lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersexual (LGBTTI), además de que la forma más frecuente de ataque en su contra son los insultos y agresiones verbales, explicó a Desinformémonos Alejandro Brito integrante de la organización Letra S que realiza un informe anual al respecto y abundó que a raíz de las “campañas de odio” emprendidas desde hace unos meses por grupos conservadores, esta comunidad ha enfrentado violencia incluso dentro de sus familias.

Por su parte, Ricardo Barush, integrante del Movimiento por la Igualdad (Moviimx), dijo a Desinformémonos que tres de cada cuatro personas enfrentan violencia o “bulling” en la escuela por su preferencia sexual o identidad de género. En el trabajo se registra una de cada tres, aunque, explica es común que las personas no expresen estas preferencias en los entornos laborales por miedo, lo que puede generar un sub registro en estas formas de discriminación y /o violencia, explicó.

La venganza de los avances obtenidos

A pesar de que estas formas de violencia contra la población lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersexual (LGBTTI) siguen ocurriendo, explica Barush que también existen avances legislativos en torno al goce de sus derechos, por ejemplo, el hecho de que en 10 entidades federativas se haya avanzado en hacer legal el matrimonio entre parejas del mismo sexo.

En opinión del Moviimx, agrupación integrada por organizaciones de la sociedad civil y activistas de la comunidad LGBTTI en México, estos avances y la iniciativa enviada por Enrique Peña Nieto al Congreso de la Unión, en mayo del presente año, para reconocer el derecho al matrimonio “sin discriminación” a través de la modificación del Artículo cuarto de la constitución, “son un reclamo histórico del movimiento”, reconocen y han generado reacciones negativas de grupos conservadores y religiosos.

El Moviimx, ha insistido en reclamar al Congreso de la Unión, pero también a los Congresos estatales “la aprobación de las iniciativas de reformas al artículo 4o constitucional y al Código Civil Federal para reconocer el matrimonio igualitario en todo el territorio nacional”, a través de una “regulación igualitaria” aplicada en los distintos ordenamientos tanto a nivel federal como, estatales y locales, dicen, “para el reconocimiento de derechos políticos, civiles, sociales, económicos y culturales para las personas de la diversidad sexual”.

A partir de estas iniciativas y avances en torno al ejercicio de derechos por parte de la comunidad LGBTTI, “sobre todo contra quienes han formado una familia”, se han emprendido campañas calificadas por Brito como “de odio” por parte de grupos conservadores y de la iglesia católica que han llamado, afirma, “desde las iglesias” a salir a manifestarse en contra de este derecho, “a base de mentiras” que dice, pueden generar un aumento en la violencia, de hecho, dijo, en “Chihuahua ya se han registrado casos en los que homosexuales y lesbianas han sido expulsados de sus familias católicas”, aclara.

Tienen derecho a salir a la calle y manifestarse, lo que no tienen derecho es a difundir discursos de odio basados en mentiras absurdas ni manipulaciones burdas ya que el matrimonio es un derecho, los derechos son Universales y no de algunos, de mayorías o de privilegios” aseguró Brito.

Al respecto, desde diciembre de 2008 la Asamblea General de Naciones Unidas, publicó la Declaración sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género en el que “reafirman que todas las personas tienen derecho al goce de sus derechos humanos sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Así lo establecen el artículo 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el artículo 2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, así como el artículo 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos”, todos ellas declaraciones y pactos firmados por el Estado mexicano y cuya responsabilidad de respetar se encuentra inscrita en el artículo primero de la Constitución Política.

Por otro lado, abundó Brito, el hecho de que estos llamados se estén haciendo desde el episcopado viola el estado laico en México.

Tanto Barush como Brito coincidieron en que el trabajo de las organizaciones, activistas y movimientos a favor de los derechos humanos de esta comunidad se centran en los avances legislativos y exigencias basadas en las leyes y no en enfrentamientos por lo que continuarán haciendo uso de los instrumentos legales que amparan la defensa de estos derechos.

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