En Movimiento

Raúl Zibechi

Los Estados y las empresas no pueden resolver el cambio climático

Es muy positivo que millones de jóvenes salgan a las calles contra el cambio climático, en todo el mundo. Para muchas es la primera experiencia de lucha y movilización, y es destacable que lo hagan sin que medien aparatos políticos que convoquen y/o manipulen. Este es el aspecto fundamental que debemos valorar, especialmente cuando la acción directa no abunda en ninguna parte del mundo.

No comparto las críticas de quienes reclaman mayor politización, achacan ingenuidad de las y los jóvenes que se manifiestan, o quienes los acusan de no ser declaradamente anticapitalistas y no ser hijos de la pobreza. A menudo son críticas hechas desde una generación, la mía, que sigue creyéndose en posesión de la verdad, pese a los evidentes fracasos que hemos cosechado en el último medio siglo.

Creo que estas grietas (y desencuentros profundos) entre dos períodos de las luchas sociales, merecen alguna explicación.

En primer lugar, es evidente que existe una brecha generacional que ha impedido transmitir saberes y valores entre generaciones. Brecha que incluye las culturas políticas y los modos de vida, y ha llevado a que existan pocas posibilidades de convivencia entre generaciones. No tengo duda que el sistema (capitalismo neoliberal) es en gran medida responsable.

Sin embargo, en los movimientos hay pocas chances de diálogo entre las diversas experiencias históricas, ni siquiera puntos físicos de encuentro y, por lo tanto, casi nula capacidad de trasmisión generacional y de aprendizaje de los errores cometidos. Mi generación, la de los años 1960-1970, es en gran medida la responsable, ya que es reacia a la autocrítica y mira por encima del hombro a las generaciones más jóvenes.

En segundo lugar, parece poco probable que las grandes movilizaciones consigan sensibilizar al 1%, para que tomen medidas que modifiquen las pautas civilizatorias, que son las responsables en última instancia del cambio climático. En este punto, los jóvenes no hacen más que poner en práctica la cultura política hegemónica, consistente en presionar para conseguir algo a cambio.

Alguien debe explicar, aunque resulte antipático, que no existe la menor posibilidad de reducir las causas del cambio climático si la humanidad no abandona la cultura del consumo, a la que se están sumando frenéticamente las nuevas clases medias y sectores populares de los dos países más poblados del mundo: India y China. En cierto sentido, todos somos responsables por el cambio climático, aunque en con niveles de responsabilidad diferentes.

En tercer lugar, alguien debería también explicar, en particular a las generaciones más jóvenes, que el caos climático al que estamos ingresando es una tendencia profunda provocada por el comportamiento de la humanidad, incluyendo a quienes nos manifestamos en contra del cambio climático. Los gobiernos no pueden ni quieren detenerlo y, en el mejor de los casos, se limitan a declaraciones cínicas y mentirosas.

Las clases dominantes de Occidente se están preparando hace mucho tiempo para enfrentar situaciones caóticas, en base a sus recursos materiales que, creen, les permitirán sobrevivir al “hundimiento del Titanic”. El problema es que los sectores populares y los movimientos anti-sistémicos estamos muy lejos de asumir que un colapso de la humanidad es inevitable.

Por lo tanto, decir que “nos queda poco tiempo” para detenerlo, desvía la atención de las tendencias que nos llevan a la catástrofe, creando ilusiones de que podemos detenerlas si presionamos suficientemente a los de arriba. Sólo derrotando al 1% tendremos alguna chance de detener la catástrofe, pero con eso tampoco alcanza aunque sería un paso importante.

Si asumiéramos esta realidad, estaríamos construyendo las arcas comunes capaces de afrontar las tormentas que se avecinan. Es a esta construcción a la que debemos dedicar los mayores esfuerzos, las energías colectivas vitales para afrontar el futuro.

Aquí aparece un cuarto y decisivo factor. Es posible que podamos tomar decisiones capaces de salvar a una parte de la humanidad. Pero es seguro que no lo conseguiremos si no nos comprometemos a fondo con la realidad que nos rodea, en base a dos herramientas que nunca debimos desaprender: la crítica y la autocrítica.

28 Respuestas a “Sí se puede: los movimientos vuelven a la calle en Brasil”

  1. La pregunta es ¿por qué esos movimientos sociales no sacaron a Evo por la izquierda? Si en 1917:hubiese ganado el golpe de Kornilov este tipo de análisis sería: un levantamiento popular bolchevique utilizado por la derecha. Y en España 1936 sería: una huelga general de los obreros es usada por Franco.

  2. Renatto Vincenti Campos

    Respondiendo a la participación anterior, el gobierno de Evo Morales, nunca fue de Izquierda. Era de tinte Social Demócrata (Socialismo de Siglo XXI), con un discurso abiertamente Populista, pero que respondía a intereses de Derecha Neoliberal.
    La gente cambió al gobierno del MAS, porque se desgastó en años de incongruencias entre la predica y la práctica. El gobierno nunca fue claro en su discurso y, lamentablemente, desgastó el discurso popular causando una inclinación hacia la Derecha tradicional boliviana.
    El daño ocasionado a las Izquierdas de Bolivia, es en síntesis CATASTRÓFICO.
    En muchos años quedará en la conciencia popular que está «Izquierda» (entre comillas porque de Izquierda solo tenía el discurso), quiso – falsamente – instaurar un sistema comunista y ateo.

  3. La pregunta de Fernando Moyano es muy atinada al igual que sus comentarios de la situación rusa y española.

    Dice el autor: » Como nos enseñan las feministas y los pueblos originarios, el poder es siempre opresivo, colonial y patriarcal. Por eso ellas rechazan los caudillos y las comunidades rotan sus jefes para que no acumulen poder». Es cierto, pero esto no resuelve el problema a nivel nacional: el poder del Estado lo tiene la derecha con el apoyo del ejército y la policía que ayer apoyaban la represión de Evo. Y ese es el poder que cuenta.

    Me viene a la memoria el asunto brasileño cuando la izquierda electorera del PT no dudó en reprimir al pueblo que, al no estar organizado ni al querer tomar el poder dejaron que la derecha se hiciera cargo de este con lo que vemos ahora.

    La izquierda electorera no aprende: se usa a la policía y al ejército en la Bolivia actual para que esta después sea el apoyo de la derecha fascista y entreguista mientras la izquierda radical y anarquista siguie con su cotorreo del poder y su odio al Estado. En 1934, el gobierno de la Segunda República Española reprimió a los mineros anarquistas y comunistas de Asturias con apoyo del Ejército español al mando de un general llamado Francisco Franco … el mismo que dos años más tarde se alzaría en armas, provocaría la guerra civil y se quedaría en el poder por 40 años beneficiando a sus amigos y a los ricos de siempre … y las consecuencias las seguimos viendo ahora.

    Y la izquierda radical sigue con el asunto del poder patriarcal … ajá …

  4. Jorge Belarmino

    Estimadxs, hacen uso de la información discrecionalmente, creando una línea de tiempo que tiene mucho de absurda. Para nacie en la izquierda latinoamericana, a la que desde luego ustedes no pertenecen, conocía esos desencuentros. Podía maquillarse la elección, no sacar de la bolsa la mayoría cuando menos con pequeño porcentaje. Por otro lado, ínclitos, está más que documentado el trabajo que cuando menos desde febrero vienen haciendo los de siempre (Washington, FMI, OEA) para con nuevas tácticas producir lo que vemos. Mil cosas que comentar a su nota, pero ni para que perder el tiempo en un espacio de comentarios creado por la prensa internet para que se entretagan los inútiles, de los cuales ya formo parte jjjjjjjjjj De paso ahí tienen mis datos para vendérselos a la Fonda No Te Agüites, de San Tingüindín

  5. Hay cierta información que no está reflejada en este análisis. Zibechi estás haciendo un análisis sesgado a las fronteras bolivianas, sin tener en cuenta el contexto regional y mundial que se da este golpe de estado. Y digo golpe de estado porque así fue reconocido por los Estados Unidos, siempre con los eufemismos de rigor por parte de TRUMP. Además, de Bolsonaro y Macri. Las consecuencias de está irrupción de la extrema derecha en BOLIVIA es muy peligrosa, a sabiendas de los intereses coloniales que tienen los yankees. No es hora de divisiones… ES UN GOLPE DE ESTADO…

  6. Jenny Ybarnegaray

    Ojala la izquierda latinoamericana lo entendiese de esa manera y no actuase como corifea de la consigna «golpe», sin leer la historia reciente de Bolivia. Fuimos el 53,74% de bolivianos/as que le dimos el triunfo a Morales en 2005, cuando él aún «no lo podía creer»; fuimos 67,41% que lo ratificamos en 2008 (referendo revocatorio); fuimos 61,43% quienes aprobamos la CPE; fuimos 64,22% quienes le dimos el triunfo en 2009.
    Y ahí empezó el giro sin retorno al punto donde hemos llegado. Tener 2/3 de la Asamblea Legislativa le sirvió al MAS para hacer lo que le vino en gana, para copar los 4 poderes del estado y, con ello, desinstitucionalizar la poca democracia que habíamos logrado construir desde 1982. Se aplicó ahí la máxima de Lord Acton: «el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente». El gobierno del MAS se corrompió absolutamente y quiso prorrogarse por un cuarto mandato mediante un fraude inocultable. El resto, Raúl Zibechi lo describe con meridiana claridad.
    Gente del Foro de Sao Paolo, háganse un favor: dejen de taparse los ojos, como lo hicieron antes frente al estalinismo. La historia los juzgará oportunamente.

  7. Lidia Distenfeld

    Me parece de una omnipotencia enorme referirse a los movimientos de izquierda como «no quieren ver más all@ de los caudillos». No es por el lado de la desligitimacion que se puede iniciar una discisón. Suel leer con mucho interés sus publicaciones con las cuales muchas veces concuerdo. Pero con est se le fue la mano. Bajese del Parnaso

  8. Carlos lovotti

    Lo que pasa q el populismo comete un error fundamental de concepto
    …sus dirigentes quieren moverse dentro del sistema capitalista y terminan rechazando al pueblo….el sistema lo envuelve lo toques lo corroe y lo voltea…el pueblo lo termina rechazando x q los dirigentes populistas usurpan el poder cual príncipes populares son mitos q el pueblo de carne y hueso termina rechazando

  9. Jaime Coronado

    La respuesta a la pregunta de Moyano sería porque Bolivia ni América Latina, es Europa, ni el Imperio Zarista ni es la España Repúblicana, ni 2019 es 1917 ni 1936. Y es más tampoco es la Bolivia 2006-2008 durante el gobierno del mismo Evo Morales.

  10. Jaime Coronado

    La respuesta a la pregunta de Moyano sería porque Bolivia ni América Latina, es Europa, ni el Imperio Zarista ni es la España Repúblicana, ni 2019 es 1917 ni 1936, ni tampoco es la Bolivia del 2006-2009 de Evo Morales.

  11. Alejandro

    Hay que ver un poco mas más allá de Bolivia. Es un plan. Paraguay, Chile, Colombia, Ecuador, Brasil y ahora Bolivia se encuentran dominadas por fuerzas de una derecha realmente antediluviana que cuenta con el más que evidente apoyo del Imperio y sus abyectos servidores (creo que a esta altura no vale la pena esconder ningún sustantivo ni adjetivo). El caso que se presenta en Bolivia, va más allá de la estrategia de «golpe blando» que se ha utilizado en la última década, cuya principal característica radicaba en la apariencia de legalidad que, a partir del apoyo de sectores judiciales, mediáticos y de los servicios de inteligencia, buscaba convencer a una porción de la sociedad civil y la sociedad internacional de que el gobierno surgido de dicho golpe era legítimo. En el caso boliviano, se ha retrocedido 40 años, para volver al plan duro del golpe militar. Por lo tanto, quienes realmente aspiramos a la autodeterminación de los pueblos y a una esperanza de cambio de paradigmas, tenemos la obligación de expresarnos defendiendo y denunciando lo que a todas luces se presenta como un plan que utiliza las herramientas más nefastas que se encuentren a disposición para lograrlo. #esunplan

  12. Alejandra Quiroga

    Un análisis muy claro y cierto. Solo me queda decir como ciudadana es que confío que todo este movimiento hizo despertar a much os jóvenes que vivíamos, al parecer, en un estado inerte y que no permitiremos que grupos oportunistas extremistas sean de ultra derecha o izquierda tomen nuevamente el poder. Es un a oportunidad de reconciliación, reconocimiento del otro y otra y sobre todo respeto.

  13. Jose monje

    Parcialmente real el artículo las instituciones coptadas por el gobierno el incumplimiento de la constitución burlándose del referéndum en el cual el pueblo le dijo No a evo morales y el gran fraile electoral la intención de mantener las divisiones racistas que no hay más fueron la chispa de el inicio del movimiento de resistencia pacifico de Santa Cruz primero y luego del resto del país y lo fundamental burlarse De Dios originó que Evo Morales pierda el apoyo por no tener la legitimidad y haber mentido al pueblo y un burdo fraude que fue descubierto técnicamente por ingenieros informáticos por eso perdió su legitimidad

  14. Bárbara Blarouson

    Basta el comentario de José Monje para estar de acuerdo con Fernando Moyano. Jamás un golpe trajo nada bueno para las y los trabajadores. Subirse al carro del golpe de la dereha con los argumentos que sea no es más que brindar apoyo, por más que en el discurso se pretenda ser algo opuesto. Abajo el golpe en Bolivia!

  15. JAIME VIDAL

    SIN DUDA, ERES UN INFILTRADO ASALARIADO DE LAS «ONG»s PATRIARCALES DEL IMPERIO… TE DICES ‘periodista» y «educador popular», CUANDO EN REALIDD ERES UN TERRORISTA DE LA DESINFORMACIÓN Y CONFUSIÓN DE LA POBLACIÓN. TU APELLIDO MISMO TE DESNUDA COMO EL AGENTE DE OCCIDENTE QUE ERES… Y CIERTAMENTE NO SERÁ CASUAL QUE ESTA PÁGINA SE DENOMINÉ: «desinformemonos.org».

  16. Como cruceña de 33 años y viviendo todo este movimiento del pueblo nacional. Quiero aclarar que esto no sido un golpe como indican a nivel internacional, esto ha sido un clamor del pueblo boliviano ya que durante 14 años este gobierno se ha encargado de dividir nuestro país, se ha encargado de sembrar el odio y la separación. En sus discursos y acciones siempre se encargó de hacerse la víctima. Lo que detonó esta movilización a nivel nacional fue el irrespeto a la constitución cuando no respetó el 21f de 2106 y la gota que rebalsó el vaso fue el fraude que nos hizo a los Bolivianos. Este actual caos lo ha originado él con sus allegados que solo buscan el poder y seguir despilfarrando nuestros recursos económicos y naturales. Aquí cambas, collas y chapacos nos hemos unidos y nos hemos hecho escuchar de forma pacífica y no hemos actuado como los del MAS, que han saqueado imcendiado y asesinado a 4 personas y cientos de heridos. Espero que Dios bendiga a mi amada Bolivia.!!

  17. David Aguinsga Carrión

    El hecho que 1917 no sea 2019 y Bolivia no sea Rusia ni España, teniendo sus respectivas particularidades de tiempo y lugar, no significa que no existan tendencias generales, referencia universales y pensamiento lógico humano que sirvan para crear el análisis concreto de cada situacion. Por eso que a mi me parece que el primero de los comentaristas, Fernando Moyano, y la última, Bárbara Blarouson, tienen más razón. Si los bolcheviques hubieran dejado que el golpe del militar Kornilov prospere y triunfe y no hubieran hecho un tácito pero muy real y enérgico frente único con gobierno socialdemócrata de Kerenski, la historia de Rusia y del mundo del siglo XX hubiera sido otra. Quizá Kornolov y no Messolini hubiera Sido la primera dictadura fascista por muchos años, no hubiera habido la Gran Revolución Socialista de Octubre, la URSS ni la gran experiencia mundial el socialismo del siglo XX, más allá de la evolución y agotamiento posterior de éste. Similar y qbka vez distinto pasó en España. Pues bien, porque ese pueblo originario y no originario y esos libertarios indigenista y feministas no desarrollaron una política esencialnente analoga en Bolivia de estos días y semanas? Porque no pudieron ver con anticipación la ya vieja conspiración de los yanquis y de los fascistas aristocráticos criollos bolivianos contra el gobierno de Evo, hicieron frente único defendiendo temporalmente a este gobierno burgués emergente, y luego de desenmascarar, aislar y derrotar a los fascistas bolivianos, la emprendian frente al gobierno de Evo, desrnmascaraban sus límites y naturaleza y conquistaban el gobierno del poder con, por y para el pueblo. La verdad que eso tenía que significar en realidad una clara lucha de clases, y la lucha de clases es inevitablemente lucha de partidos. Pero los libertarios indigenista anarquistas detestan y temen a la lucha política de clases y la conquista y ejercicio del poder del Estado. Temen y detestan la dictadura revolucionaria democrática del proletariado y, sin confesarselo, siquiera a si mismos, prefiren dejarlo en manos, ya de la dictadura democrática liberal burguesa, ya de la dictadura terrorista abierta o fascista, para no «contaminar» su «pureza» con militancia en partidos y ejercicio del poder del Estado. Hoy, con decenas de acrobacias verbales no saben cómo disimular que, desde hace tiempo, todo ese movimiento contra el gobierno de Evo estaba preparado y canalizado por la gran burguesía imperialista y la boliviana fascistizada. No oued n evitar que contradicción principal en el mundo es entre el imperialismo y los pueblos y nacionalmente entre el pueblo y los grandes capitalistas criollos racistas y no Evo vs los anarquustas. En el fondo su conciencia les indica ello, pero no sé atreven a analizarlo más a fondo y autocritucarse, echándole toda la culpa a Evo.

  18. Los artículos de Raúl Zibechi, sobre Venezuela, Nicaragua y ahora este sobre Bolivia, forman parte del discurso de la guerra fría. Escritos que se caracterizan por ser ahistóricos, de ahí que estos sean muy segmentados, propio de la llamada corriente decolonial, la cual no es más una corriente más de la sociología neoliberal, para la cual no existe la lucha de clases, ni las características en que se construyen las relaciones coloniales. Y, esto se ve nítidamente en este artículo plagado de inexactitudes, como el señalar que la burguesía cosechó para sí, el levantamiento popular contra el gobierno de Evo Morales. Para él, no existen los planes imperialistas para derrocarlo, ni una burguesía totalmente racista y paramilitar. Tampoco, existe el deseo imperial de recuperar su patio trasero y el de la lumpen burguesía por recuperar totalmente el poder.

  19. Julio Martell

    Un artículo plagado de medias verdades y completas falsificaciones, tienen que justificar su conciencia y querer aparecer como los defensores de la «verdad revolucionaria», a ultima hora durante este golpe de Estado sacaron un pronunciamiento del grupo troskista POR de Bolivia que repite las barbaridades de este artículo, pero nunca podrán justificar que estuvieron de la mano de los comités cívicos y Camac ho o hicieron campaña por Mesa. Tampoco podrán ocultar que estuvieron

  20. Javier Torres

    Muy oportunas las referencias de Roberto Cobas Avivar . Si el autor presta atención al texto del pedido de renuncia de la central obrera es para preservar la integridad de la gente, en los mismos términos en que renunció Evo. Porque si lo hubieran matado, como era lo planeado, hubiera resultado en una guerra civil sin cuartel.

  21. Nicolas pellegrino

    Realmente no entiendo que impulso destructivo y cuanto resentimiento lleva a un intelectual que se autoproclama de izquierda a publicar esta nota nefasta en un momento critico para toda la region. He leido varios libros de Zibechi, me he formado politicamente con ellos, por lo que me sorprende la miopia con la que escribe esta nota. Es practicamente un servicio para las intenciones del imperialismo en la region. Hay un recorte de los datos que es alarmante, y una mirada tan cortoplacista y liviana, digno de una persona resentida e irresponsable que nada le aporta a la izquierda y a los pueblos de latinoamericana. Es la critica por la critica pura, sin asiento en la realidad geopolitica del mundo. Esta es realmente una nota destructiva. Lo siento por Raul, que en algun momento parecia ser un intelectual lucido y ahora solo parece ser un resentido politico al servicio del fascismo que avanza en el continente.

  22. Aceptando en su totalidad esta descripción de la situación que Zibechi realiza, de la cual estoy seguro que hay partes de verdad, creo que me quedo con el final:
    «No podemos olvidar que en este momento existe un serio peligro de que la derecha racista, colonial y patriarcal consiga aprovechar la situación para imponerse y provocar un baño de sangre. El revanchismo político y social de las clases dominantes está tan latente como en los últimos cinco siglos y debe ser frenado sin vacilaciones.»

    Siendo Evo (que saco a pesar de todo, más del 45% de los votos por lo menos), como afirma Zibecchi el responsable de llevar a los movimientos sociales y a grupos revolucionarios que quieren profundizar el cambio a descreer de sus objetivos y a abandonar el MAs o enfrentarlo, la pregunta siempre es la misma, para lograrlo, debes no solo tener la razón y además tenerla a tiempo, sino fundamentalmente la capacidad de construir otra alternativa que lo supere.

    Si eso no lo has podido lograr dentro de un gobierno, digamos, «populista» refiriéndome a aquellos gobiernos donde el estado trata de distribuir mejor los ingresos y limita en parte al capital, creo que más difícil será hacerlo en un gobierno de derecha y racista como el que se avecina.

    Si Evo comete errores, por no avanzar, los «avanzados» suman otro horror al vaciar el apoyo, frente a un golpe, o si queres, ante el oportunismo golpista, que no creo que no hayan estado trabajando la demolición de su gobierno teniendo en cuenta las acciones previas de Camacho y cia, ¿o la media luna no intentó la secesión hace unos años?.
    Habilitar, la llegada de la derecha, restando apoyo al gobierno, para voltear un gobierno popular, o pasarle la factura, es de un riesgo espantoso y de un grave peligro, cuando en Bolivia, hay por cuestiones de racismo, religiosas, un buen caldo de cultivo ideal para las nuevas formas que el imperialismo está usando para obtener los recursos de otras naciones, que además de revoluciones de color, golpes y desestabilizaciones, está utilizando guerras civiles, que alimenta exacerbando las contradicciones y conflictos dentro de los pueblos, sean étnicas, religiosas, históricas, etc. donde mientras el pueblo se mata, ellos siguen extrayendo las riquezas sin inconvenientes.

    Ojalá los que gritan «ahora sí, «guerra civil» y muchos aplauden, tenga la capacidad para resolverlo militarmente y rápido o tengan la fuerza suficiente para hacerlo desde otras formas, (huelga, movilizaciones de masas), y evitar las armas al menos por ahora, cuando la realidad me dice, que una vez desatada esa violencia, los resultados, triunfando inclusive, son desastrosos para la sociedad y la infraestructura de ese país y para toda la región.
    Por otra parte, cuando hablamos de las posibilidades de cambios en indoamérica, quedó hace rato claro, que se debe tener una correlación de fuerzas mayor que la que había y que enterró el ALCA y que hay hoy, luego de los avances de la derecha en Brasil, Chile, Argentina, Perú, Ecuador, Colombia, Paraguay etc. para poder enfrentar regionalmente al imperio.

    Mejorando en 2 y perdiendo en tres no sirve. Y tampoco es avanzar siempre, a veces hay que sostenerse en el tiempo esperando que otros países de la región se sumen hasta encontrar la fuerza regional, la masa crítica necesaria, para poder, hacer frente común.
    Sí habría que pasar facturas a muchos presidentes, que no estuvieron a la altura de Chávez, y dudaron y dejaron pasar proyectos, que hubieran fortalecido un frente común en su momento.
    Para terminar, lo que me enoja y espanta, es que, o planteas la solidaridad en serio y sin cortapisas con el gobierno y pueblo de Bolivia, ante una derecha racista o lo planteás así dubitativamente: No al golpe, que es producto de las traiciones de Evo y el «fraude que cometió», etc, etc…. que es casi como estar contra una violación, pero en la misma frase, cuestiono la «moral» de la violada.
    La consigna que algunos levantaron en su momento, «Ni con la OTAN ni con Kadafi», dejó una Libia destrozada y un estado fallido.

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