Implementan grupos de choque para imponer el corredor eólico del Istmo de Tehuantepec

Texto y fotografías: Santiago Navarro F.

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Oaxaca. La compra de autoridades y  líderes sociales, la negociación de los fondos de la federación con los diferentes partidos políticos tanto de izquierda como de derecha, y el derrame económico en programas sociales, ha sido la estrategia que ha utilizado el gobierno federal y estatal en contubernio con las empresas transnacionales para justificar la ejecución del  corredor eólico del Istmo de Tehuantepec./span>

En una primera fase de este proyecto, en 1994 la empresa Iberdrola Renovables implementó un proyecto piloto con el parque eólico La Ventosa 1, utilizando una estrategia por medio de engaños para que la gente firmara los contratos, sin ninguna traducción en la lengua originaria de estos pueblos. Asimismo, prometieron fuentes de empleo bien remunerados y una cantidad fija por el arrendamiento de las tierras.

Actualmente estas estrategias han quedado obsoletas y se ha recurrido a la conformación de grupos de choque para contrarrestar y debilitar la resistencia de los pueblos. En los últimos días, estos grupos han amedrentado a los habitantes que sostienen barricadas para no permitir la construcción de estos parques eólicos. Uno de los habitantes que integra la barricada de la Séptima sección hacia Playa Vicente, comenta: “Hace unos días vinieron personas vestidas de civil con armas de fuego, nos empezaron a disparar y ya desde hace tiempo hemos recibido amenazas de la CROC, CTM  y el sindicato de la empresa Corona. Nosotros responsabilizamos a Alfredo Linares cercano al PRD por estas agresiones.” También nos comenta que la gente ha respondido a favor de la resistencia. “El día de las agresiones se concentraron más de 600 personas a respaldarnos, gente que no tiene miedo y que está decidida a todo por que no pase este proyecto.”

Actualmente son cuatro puntos estratégicos donde se mantiene una resistencia férrea: En San Dionisio del Mar está tomado el palacio municipal desde enero de 2012 y en Juchitán hay una barricada en la colonia Álvaro Obregón para impedir el paso de Mareña Renovables a la barra de Santa Teresa; también en esta ciudad pero a la salida de la Séptima Sección hacia Playa Vicente hay otro bloqueo para evitar el paso de Fenosa Gas Natural que pretende construir un parque eólico en ese lugar y en San Mateo se desconoció al presidente municipal, Francisco Valle, por estar a favor de Mareña Renovables.

 Según las Asamblea del pueblo de San Dionisio del Mar y Popular de Juchitán y de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo (de Tehuantepec) en Defensa de la Tierra y el Territorio, así como del Grupo Solidario de La Venta, en rueda de prensa realizada en la Casa de la Cultura juchiteca, mencionan: “Son las empresas transnacionales constructoras las que están promoviendo la creación de grupos de choque para romper la resistencia.”

El día 21 de marzo, un grupo de hombres vinculados al presidente municipal priista, Francisco Valle Piamonte, detuvieron a  Rosa Rojas y Francisco Olvera, reportera y fotógrafo de La Jornada, así como a otros tres periodistas de medios alternativos y un habitante del municipio de San Mateo del Mar.

No es la primera vez que grupos de choque del Partido Revolucionario Institucional (PRI) intentan agredir a personas que apoyan la resistencia contra el proyecto eólico. En noviembre del 2012, más de una treintena de militantes de este partido, intentaron desalojar de forma violenta a la gente que mantenía tomado el palacio municipal de San Dionisio del Mar, entre ellos estaban: Jorge Castellanos Pino y Ernesto Juárez Valdivieso  y Ruperto Martínez, René Martínez, Celestino Olivera, Edilberto Rodríguez López, Jacinto Pineda López y Héctor Gallegos Pablo, quienes golpearon a los habitantes y saquearon el municipio.

Los grupos de choque han tenido una mayor presencia en los espacios considerados rojos por parte del estado, donde se ha detenido la inversión extranjera en los proyectos de minería, presas hidroeléctricas,  proyectos eólicos y muchos otros proyectos que implican efectos negativos para los pueblos originarios. Los grupos de choque cuentan con armas exclusivas de ejército, con vehículos y con financiamiento para moverse, no actúan por cuenta propia, ni mucho menos a la deriva, son selectivos y tienen órdenes de desarticular los procesos de resistencia.

Es posible que esta estrategia siga la lógica del ex director de la policía colombiana, el general Oscar Naranjo, asesor de Enrique Peña Nieto, quien entre sus recomendaciones, sugirió al presidente de México que creara grupos de choque mixtos, entre el ejército, la armada y la policía para contener la violencia que ha provocado el narcotráfico y la delincuencia organizada. (Milenio 06/07/12)

No hay que olvidar que la creciente criminalización de la protesta y la lucha social ha sido vinculada o reducida al crimen organizado, esto se acompaña de un aumento de la represión policial, los grupos de choque o mejor conocidos como grupos paramilitares, que han respondido a los intereses del Estado o al capital financiero transnacional, por lo tanto, lo que sucede con el Corredor Eólico del Istmo de Tehuantepec no está desconectado, ni es un problema local, ya que hay una intervención directa del gobierno federal y estatal, de los inversionistas y de los partidos políticos.

Publicado el 25 de marzo de 2013

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