Peripecias del Sur y Autonomía

Salvador Schavelzon

El gobierno Bolsonaro y la Renta Brasil

La discusión política actual en Brasil gira entorno a la política social destinada a población sin empleo que el gobierno de Bolsonaro estaría a punto de reformular. Además de prorrogar hasta fin de año el auxilio emergencial otorgado en los meses iniciales de pandemia una renta permanente sería creada. Sumándose al debate que sectores progresistas y algunos empresarios impulsan en todo el mundo como renta universal, en Brasil la renta aparece como continuidad y superación de las políticas de transferencia de renta que en el país hasta ahora llevaban el sello del Partido de los Trabajadores (PT), gobernante entre 2003 y 2016.

El efecto del auxilio en la popularidad de Bolsonaro y las discusiones sobre su ampliación, vienen concretando un cambio en la percepción sobre la identidad política del gobierno. Aunque formado por sectores diversos, la línea económica tenía hasta el momento un perfil liberal extremo. Esta modulación, que permite rescatar una identidad también presente en el bolsonarismo asociado a iglesias y militares, ayuda también a mostrar los límites del progresismo saliente. El mejor Bolsonaro muestra lo peor del progresismo como un destello de continuidad con la forma de funcionamiento de la sociedade brasilera, independientemente de la ideología y signo político del gobierno.

Siendo iniciativa de la gestión Bolsonaro, el primer auxilio por motivo de la pandemia tuvo su valor aumentado por presión de la oposición, yendo de R$ 200 a R$600 (u$107) mensual, aprobado en marzo. En el momento de extenderla por segunda vez, la renta es ahora impulsada por el gobierno junto a la propuesta de reformulación general. El posiblemente saliente ministro Guedes expresó resistencia desde dentro del gobierno, como voz que le habla directamente a la élite económica ideológicamente contraria a las ayudas estatales de la población más pobre.

Un bolsonarismo más apoyado en sectores militares del gobierno y base política que por su naturaleza vive a costas de gasto estatal, llevan coyunturalmente a una separación con la elite económica y financiera, sin enfrentarla. Se levanta en estos movimientos una imagen de bolsonarismo “popular”, que recuerda un autoritarismo de raíz conservadora y castrense común en la política latinoamericana, desde el cálculo político pragmático y una política de Bolsonaro como administrador, y no ya como comunicador de redes sociales y guerra cultural derechista.

Lecturas intelectuales que ven en Bolsonaro la posibilidad de un neofascismo que movilice la población en una marcha autoritaria se revitalizan con esta medida. Pero nunca hubo en Bolsonaro señales de posible ruptura con la elite. Tampoco proyecto de organización popular que movilice a la población, ni señales de un pueblo que podría responder a un llamado de ese tipo, más allá de pocos fanáticos de amor a la patria, lucha contra el aborto y porte de armas. A diferencia del fascismo histórico, no hay una experiencia de ascenso y movilización popular para neutralizar o disputar. Más bien, Bolsonaro mantiene su apuesta en la misma línea discursiva de los populismos de la derecha global, con una medida útil contra el aumento del conflicto social; al mismo tiempo política y económicamente viable.

Los análisis indican que más allá del núcleo duro leal, Bolsonaro estaría ampliando apoyo de sectores populares, a quienes hasta ahora se dirige la propaganda bolsonarista pero no sus políticas públicas. El auxilio se vuelve central para el movimiento económico de las regiones más pobres, como el Nordeste, donde el PT mantenía mayor apoyo electoral. Con 65,4 millones de beneficiarios (68% de la fuerza de trabajo, según cálculos divulgados por la prensa), el auxilio en análisis supera la fuerza de trabajo registrada. Aunque muchos registros quedaron “en análisis” o no pudieron ser efectuados por dificultades de accesibilidad, el resultado del auxilio es movimiento económico y un factor de peso para que haya aumentado el apoyo a Bolsonaro, acercándose a un umbral de reeleccionabilidad.

El recibimiento del auxilio se articula con una economía que como en buena parte del sur global, se apoya en la informalidad precaria. En un Brasil que se mantuvo en movimiento a pesar del aumento del contagio y muerte por coronavirus, en Brasil bautizado como “Coronga”, y que superan al día de hoy los 120 mil óbitos, el ingreso fue invertido en materiales de construcción, vehículos o herramientas de trabajo para integrarse en un capitalismo que obliga al trabajador a sustentar estos gastos en una economía de pequeños empleos esporádicos y necesidad de rebusques varios.

El bolsonarismo gana fuerza política mostrando un fenómeno político de blindaje frente a posiciones anti populares, incluso de indiferencia con la muerte, sin que una reacción política de oposición renovada se haya expresado. Para sectores progresistas, el apoyo popular resulta de difícil comprensión, como aberración cognitiva de los más pobres. Estas miradas no tienen en cuenta el juego político al que la población está acostumbrada hace tiempo, donde los miedos y proyecciones de la izquierda se muestran artificiales y alejados de una cotidianidad en que el gobierno no es tema de debate para la mayoría.

Para la mayoría, la proclamada superioridad moral de la izquierda no es un hecho que se constate directamente en las condiciones de vida. Que la política más popular del lulismo sea ampliada y aumentada por Bolsonaro es visto con naturalidad o indiferencia. Tampoco otorga a Bolsonaro un poder perenne. La caída del PT, que para sectores de la izquierda latinoamericana fue entendida como derrocamiento de un gobierno popular, en la experiencia de las personas fue parte del juego de un poder alejado, sin reorganización de la sociedad. El quiebre de la alianza del PT con sectores conservadores con que gobernaba, permitió la destitución. La ausencia de movilizaciones masivas o del inicio de una lucha política de resistencia por parte del gobierno desplazado, que tuvo a su lider preso por corrupción, fue seguida por una postura normalizada, que contribuyó a la sensación de continuidad institucional con el gobierno de una nueva derecha.

La burocratización del PT y los movimientos sociales y sindicales de su base, junto a la elección de un camino de conciliación que beneficiaba a los más poderosos, hacen que la diferencia entre Lula y Bolsonaro sea vivida especialmente en términos ideológicos. Políticas conservadoras contra derechos del trabajo, con ajustes de austeridad, y un modelo de desarrollo que Bolsonaro amplia brutalmente, no son una novedad. La nueva Renta Brasil y una misma propuesta de austeridad fiscal, estímulo al empreendedorismo, ampliación de frontera agrícola y desprotección en las leyes laborales, también van en esa dirección.

La modalidad de renta que será adoptada es discutida en sus detalles técnicos, con la reorganización de programas estatales pre-existentes, corte de beneficios fiscales, búsqueda de escape frente al techo de gastos aprobado por el gobierno anterior de MIchel Temer, vicepresidente en los dos gobiernos de Dilma Rousseff. Pero se dan por cierto que el auxilio será prorrogado y que el programa Bolsa Familia, símbolo del periodo lulista, será substituido con un aumento en el valor abonado y en el número de destinatarios.

Las políticas de transferencia de renta siempre fueron tema de discusión en la izquierda. Inicialmente se asociaba al asistencialismo vertical, de la caridad paternalista conservadora, y no a la lógica de lo que un gobierno de izquierda que se apoyaba en banderas como participación y movilización de la sociedad podía proponer. El origen de estas políticas en varios países, llegó de hecho en gobiernos neoliberales, o atendiendo recomendaciones de los organismos multilaterales de crédito. La adopción por parte de la izquierda coincidió con el auge del progresismo en la región. Fue uno de los pocos espacios para iniciativa política que la izquierda del poder encontró en los distintos países.

En la política sudamericana, rentas propuestas como universales para familias pobres serían una marca de los gobiernos progresistas que, donde antes ya habían sido implantados (por Fernando Henrique en Brasil, por De la Rua y Duhalde, en la Argentina) se ampliaron con el Bolsa Familia de Brasil, el programa de Jefes y Jefas de Hogar del kirchnerismo, o programas como los del MAS en Bolivia, para tercera edad y niños en edad escolar. En México, Colombia y otros lugares las mismas políticas se implementaban desde gobiernos de espectro ideológico opuesto. Pero en el sur constituyó un elemento más de una política que prometía acceso al consumo, y una rápida y fácil elevación de la población pobre al nivel de “clase media”.

La bonanza económica que generó ingresos estatales por el camino del avance extractivista, el impulso del agronegocio y ningún cuestionamiento al modelo de sociedad y economía, se complementaba con auxilios y rentas importantes políticamente, aunque insignificantes frente al lucro del sector financiero y el aumento de la desigualdad. Hubo disminución de miseria, durante el progresismo, pero infraestructuras sociales deficitarias y ciudades periféricas colapsadas no permitieron que el crecimiento económico consolide cambios estructurales ni freno al aumento de la precarización y empeoramiento de las condiciones de trabajo.

La ampliación de estas políticas en manos de un gobierno de derecha, como el de Jair Bolsonaro, genera no pocos cortocircuitos en la izquierda que se acostumbró a defender un progresismo neoliberal. Los planes sociales pueden verse de hecho como retribución para la clase trabajadora, aunque permanezca el sentido de dádiva y se espere a cambio de la misma una retribución en el apoyo electoral. El problema, desde una perspectiva de izquierda abandonada por el progresismo, es que esta política fortalece el propio modelo de organización social del capitalismo neoliberal que tenemos que superar.

Brasil vivió en 2013 una fuerte rebelión. Encontró en el gobierno una izquierda alienada de la clase que debía representar, buscando hacer malabarismos entre un discurso progresista y aliados, prácticas, modos de operar conservadores. Después de la destitución de Dilma Rousseff, Bolsonaro conquista el gobierno con un triunfo electoral. Una falsa idea de libertad; la construcción de una imagen anti-sistema meramente discursiva; la crítica hipócrita a la corrupción; y el poder de iglesias y fuerzas de seguridad movilizadas superarían una izquierda que fue incapaz de enunciar una crítica al desarrollo capitalista, al Estado y sus dispositivos autoritarios. El gobierno desplazado confiada en su fuerza electoral y esperaban que la memoria de sus políticas públicas todavía les garantizaría algo.

9 Respuestas a “Peripecias del sur y autonomía”

  1. viejo topo

    Y nada que decir sobre la reunión ilegal de Perez con un juez del TCE o sus alegatos a favor de una intervención de las fuerzas armadas? Realmente hacen honor al nombre de su página web.

  2. Algunas perlas adicionales de Yaku Pérez, empezando por su dudosa candidatura a la Presidencia sin contar con un claro respaldo de las bases y mediante un golpe antidemocrático de Pachakutik manejado por líderes de avanzada edad y con posturas conservadoras tal es el caso de Lourdes Tibàn, Salvador Quishpe, Luis Macas, etc., (en la misma agrupación lo identifican como el acaparador de representaciones o algo como un líder mesiánico), coartando la posibilidad de representación de Leonidas Iza quién fue realmente el que lideró el levantamiento de octubre mientras Pérez aparecía en un papel de CONCILIADOR y haciéndo alarde de su amistad junto al Contralor Pablo Celi (que ha jugado un papel muy obscuro en los últimos gobiernos neoliberales) en medio de una las represiones más brutales de la historia del país con muchas víctimas de por medio. Ha demostrado una desesperación por el reconteo a pesar de haberse verificado muchas inconsistencias en sus reclamos; sus reuniones clandestinas con un juez que dirime el reclamo; su nexo con el empresario multimillonario Alvaro Noboa y su partido a través del coordinador de Pachakutik Salvador Quishpe; y lo más patético, la invocación a las FF.AA a que se hagan cargo de las urnas y que «impidan el regreso del correísmo». Sostiene que en el TSE es donde se ha fraguado el fraude, cuando la actual Presidenta fué puesta por él y sus compañeros de Pachakutik en el Trujillato que destrozó las Instituciones de Control colocándo a dedo a «personajes obscuros» como parte de un plan de persecución que el mismo lawfare en Brasil y Argentina se quedan cortos. Si hay un representante del movimiento indígena que sintetice sus verdaderas reinvindicaciones y luchas se trata de Leonidas Iza que es lo más avanzado a su interior y porque merece un justo reconocimiento a su liderazgo, lucha y convicciones, frente a una postura tibia que hace gala de recursos teatrales y quiere despertar el sentimiento lastimero-colonial para lograr su realización individual, su anticorreísmo a lo único que lo ha llevado es al RIDICULO y a ser parte del circo montado por los hilos del poder.

  3. Zurdos contra zurdos. Los unos tan corruptos como los otros. Tanto bla bla, cuando a las dos facciones de fascistas les interesa el poder para poder saquear los fondos estatales, crear clientela política y perpetuarse en el poder. Ambos ejercitan el nefasto socialismo, creador de miseria, pobreza y sometimiento del individuo al estado.

  4. Muy atinado y detallado el análisis sobre las estrategias de sectores correístas y sobre las opiniones de distintas personas afines al correísmo. También muy acertado sobre los límites del correísmo para ser una verdadera respuesta a distintas problemáticas y demandas sociales (no solo indígenas) como las ambientales o las feministas. Está claro, las principales limitaciones del correísmos, son ambientales, machistas y democráticas. Lastimosamente las divisiones dentro del movimiento indígena, las tensiones entre CONAIE y Pachakutik, y las limitadismas propuestas de Yaku Perez frente a los mismos problemas no son casi ni mencionadas. Por ahí se menciona cosméticamente divisiones en el movimiento indígena, pero nada más. Supongo que el autor que cita de una manera tan personal a tantas personas y sus opiniones debe conocer sobre estos temas de sobra, pero guarda silencio. Aún a pesar de Alberto Acosta sea uno de los intelectuales citados a favor de Yaku y de que sea uno de los que comparte esta publicación no hay ninguna propuesta económica sólida de parte de Yaku. ¿No crear conflicto, no obligar para detener la fuga de capítales (dólares) sino incentivarles a invertir para fomentar el desarrollo económico (fuga protagonizada por los grandes grupos financieros económicos, incluyendo los agroindustriales y quienes se benefician de los contratos derivados de la explotación petrolera)? ¿No es la tradicional fórmula neoliberal? ¿No sería contradictoria cuando los intereses de esos actores económicos están anclados en este modelo neoliberal y extractivista o desarrolista e igualmente extractivista? A ver, ¿De verdad esto se propone bajo el supuesto de que los grupos ecoómicos no tienen intereses propios y políticos o bajo el supuesto (neoliberal) de que la inversión económica de los grandes grupos se traduce automáticamente en crecimiento económico para los sectores populares? Por otro lado, Durante los últimos cuatro años Ecuador ya ha transitado una disminución drástica del Estado bajo un fuerte programa neoliberal condicionado por el FMI. Se han acabado cientos de programas de protección social, e incluso algunos (así fueran muy limitados) por el lado ambiental; la poca eficiencia del Estado ha sido más que socavada. Entonces cómo entendemos que, después de todo esto, ¿Yaku esté de acuerdo con seguir reduciendo el Estado? ¿No ha sido suficiente? ¿No es esa la misma agenda económica neoliberal? ¿En qué beneficia eso a quien? O bueno, en temas más puntuales, ¿Es tan grande el desconociminto de Yaku y su equipo del funcionamiento de los problemas de acceso a la educación superior en Ecuador o en tan maniqueo como el autor señala a los correístas, para decir que «acabará con el exámen de acceso a la educación superior y lo jóvenes podrán estudiar lo que quieran»? De verdad esto es desconocimiento de los problemas (que un examen, por su puesto no soluciona) o es una agenda política tan cuestionable como la correísta en tanto busca apelar engañosamente a las crísis políticas e institucionales de los gobiernos de Correa.

    El autor tiene razón, al parecer la candidatura de Pérez era la que más recogía las demandas ambientalistas y feministas de la campaña, pero su programa político y de gobierno, parece que no tanto.

    Por otro lado y ya que todos quieren atribuírse las banderas de Octubre de 2019. Las movilizaciones masivas de octubre fueron lideradas legitimamente y cohesionadas indiscutiblemente por el movimiento indígena, quien era el único actor que podía unificar una diversidad de malestares enfocados, sobre todo en las medidas neoliberales que Moreno aceleró en el país. Pero ya que a quienes defienden (sin autocrítica alguna) a Yaku les encanta decir que la candidatura de Yaku es la de octubre de 2019, dejenme recordarles que el paro de octubre aunque conducido por el movimiento indígena fue protagonizado por una variedad de actores que apoyaron demandas y banderas populares antineoliberales. Así a esta disputa popular y antineoliberal se sumó de manera afortunada un carácter feminista, ecológico-antiextractivista e indígena. Pero no puede una candidatura reclamarse ser la legitima representante de esas movilizaciones siendo las tres últimas, pero dejando de lado las demandas populares en su programa de gobierno. Por eso las divisiones dentro del movimiento indígena que el autor menciona tan marginalmente (mezclando además CONAIE y Pachakutik de una manera que solo se me ocurre es tan acomodada (como las que describe en los correístas) pues parece conocer muy bien la política ecuatoriana).

  5. gracias por haber hecho una introspección profunda de la realidad del Ecuador y tener una radiografía real que desnuda las falsarías acusaciones de gente interesada en tapar la verdad con monumentales mentiras provenientes de la derecha neoliberal y la derecha progresista. ashka yupaichani tukuy shunkumanta. garcias de todo corazon

  6. Elpidio Valdes

    Leer estos articulos y sentir como piensan y actuan estos senores que se dicen defensores de los pueblos pero acceden en conocimientos y acciones a favor de la ruptura en la unidad de las fuerzas de izquierda en nuestras tierras de America, elementos estos que solo ayudan a que las fuerzas del IMPERIO DEL NORTE REVUELTO Y BRUTAL EN NUESTRAS TIERRAS DE AMERICA, se sienta feliz y gozoso de sus artimanas divisionistas y fracturistas dentro de las fuerzas de izquierda en America Latina y el Caribe, en algunos casos se habla con desprecio sobre el Socialismo del siglo XXI y el mismo tiempo no se oye una palabra de protesta e ira contra el Gobierno de los Estados Unidos de America y sus lacayos y sicarios en diferentes gobiernos latinoamericanos, como el caso del senor Lenin Moreno que ha vendido el pais a los capitalista, traicionando no solo a Correa sino al pueblo Ecuatoriano, o como el caso de Colombia, donde el crimen y el genocidio contra ese pueblo hermano es ya una practica diaria, que los escritores de este sitio digital y otros parecidos, no protestan y se unen para combatirlo con las armas en la mano, o como el caso del gobierno reaccionario, criminal, genocida y facista de Brasil, que ha jugado y juega con la vida de sus ciudadanos pues se niega a reconocer la vigencia del virus y la necesidad de una politica nacional para combatirlo, en fin que los que hoy comparan y dicen que los gobiernos neoliberales de nuestras tierras de America, han hecho mas por los pueblos que lo que ha hecho Correa, Chavez, los gobernantes nicaraguenses y los actuales gobernantes bolivianos, es una declaracion llena de mezquindad politica e ideologica y los pone como amigos y deudores de los gobernantes capitalistas de este mundo convulso y reaccionarioo que busca la permanencia en el poder del capitalismo y sus crimenes de lesa humanidad en todo el mundo.
    La unidad de la izquierda no se consigue o se logra fraccionando las fuerzas del pueblo, pues lo que se logra es una traicion de la mas alta y criminal que podamos imaginar, dentro de todas las diferencias que puedan existir en las fuerzas politicas populares, lo mas importante y necesario en estos momentos es luchar por derrocar el capitalismo, ese es el enemigo numero uno de la humanidad, todo lo demas no es mas que poltiqueria de las mas barata e inhumana que hayamos podido escuchar y conocer en estos sitios digitales. RECORDEMOS LO DICHO POR EL COMANDANTE ERNESTO GUEVARA DE LA SERANA —- AL IMPERIALISMO NI UN TANTITO ASI……..—-

  7. Elpidio Valdes

    LUCHAR CONTRA EL CAPITALISMO ES LA PRIORIDAD NUMERO UNO EN NUESTRAS TIERRAS DE AMERICA, LAS DIFERENCIAS QUE NOS DISTINGUEN DEBEN DE SER BORRADAS EN FUNCION DE DESTRUIR EN NUESTRAS TIERRAS DE AMERICA AL MONSTRUO CAPITALISTA.
    Leer estos articulos y sentir como piensan y actuan estos senores que se dicen defensores de los pueblos pero acceden en conocimientos y acciones a favor de la ruptura en la unidad de las fuerzas de izquierda en nuestras tierras de America, elementos estos que solo ayudan a que las fuerzas del IMPERIO DEL NORTE REVUELTO Y BRUTAL EN NUESTRAS TIERRAS DE AMERICA, se sienta feliz y gozoso de sus artimanas divisionistas y fracturistas dentro de las fuerzas de izquierda en America Latina y el Caribe, en algunos casos se habla con desprecio sobre el Socialismo del siglo XXI y el mismo tiempo no se oye una palabra de protesta e ira contra el Gobierno de los Estados Unidos de America y sus lacayos y sicarios en diferentes gobiernos latinoamericanos, como el caso del senor Lenin Moreno que ha vendido el pais a los capitalista, traicionando no solo a Correa sino al pueblo Ecuatoriano, o como el caso de Colombia, donde el crimen y el genocidio contra ese pueblo hermano es ya una practica diaria, que los escritores de este sitio digital y otros parecidos, no protestan y se unen para combatirlo con las armas en la mano, o como el caso del gobierno reaccionario, criminal, genocida y facista de Brasil, que ha jugado y juega con la vida de sus ciudadanos pues se niega a reconocer la vigencia del virus y la necesidad de una politica nacional para combatirlo, en fin que los que hoy comparan y dicen que los gobiernos neoliberales de nuestras tierras de America, han hecho mas por los pueblos que lo que ha hecho Correa, Chavez, los gobernantes nicaraguenses y los actuales gobernantes bolivianos, es una declaracion llena de mezquindad politica e ideologica y los pone como amigos y deudores de los gobernantes capitalistas de este mundo convulso y reaccionarioo que busca la permanencia en el poder del capitalismo y sus crimenes de lesa humanidad en todo el mundo. La unidad de la izquierda no se consigue o se logra fraccionando las fuerzas del pueblo, pues lo que se logra es una traicion de la mas alta y criminal que podamos imaginar, dentro de todas las diferencias que puedan existir en las fuerzas politicas populares, lo mas importante y necesario en estos momentos es luchar por derrocar el capitalismo, ese es el enemigo numero uno de la humanidad, todo lo demas no es mas que poltiqueria de las mas barata e inhumana que hayamos podido escuchar y conocer en estos sitios digitales. RECORDEMOS LO DICHO POR EL COMANDANTE ERNESTO GUEVARA DE LA SERANA —- AL IMPERIALISMO NI UN TANTITO ASI……..—-

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