En Movimiento

Raúl Zibechi

Brigada Callejera

(En memoria de Jaime Montejo)

Hay colectivos humanos imprescindibles. Absolutamente imprescindibles. Porque sin ellos, la vida sería menos, mucho menos. Sin esas personas que ponen el cuerpo y se juegan por las otras, la vida en general, las vidas de las y los de abajo, en particular, sería más áspera de lo que ya es.

Brigada Callejera es una de esos colectivos. Formado por seres comunes, como Jaime Montejo y Elvira Madrid, han sido capaces de algo extraordinario, totalmente fuera de lo común: transitar desde la aulas universitarias hasta las calles, arropando con cuerpo y alma a las marginadas, las trabajadoras sexuales de México.

En ese andar hacia el llano, dejaron todo; no sólo sus comodidades materiales, que ya impresiona, sino todo, todo, todo. Sus cuerpos, su salud, su bienestar emocional, esa forma de vida que el sistema coloca como el bien más elevado. ¿Existe acaso algo más conmovedor que aquellos y aquellas que hipotecan su vida, no en un ademán heroico definitivo, sino en pequeños gestos cotidianos, persistentes, durante más de 25 años?

En ese descenso hacia el amor, compartir su vida con las trabajadoras sexuales ha sido parte de una militancia tan guerrera como silenciosa. Emociona verlos trabajando en la clínica del centro de la Ciudad de México, rodeados de mujeres pobres, cuerpos tatuados por la violencia de policías y padrotes, ambos servidores del sistema.

Un sistema al que nunca temieron y al que siempre desafiaron de forma consecuente, sin discursos altisonantes, quizá porque aprendieron de las mujeres de las calles que las tácticas de guerra se hacen, no se parlotean ni se disertan con soberbia.

Las varias veces que tuve el privilegio de encontrarme con Jaime y Elvira, caminaban rumbo a aquellos espacios donde las trabajadoras sexuales desafiaban poderes infinitamente superiores, haciendo suyo el dolor de personas que, a veces, ni siquiera conocían, pero reconocían como dolor y angustia.

Hoy, a la distancia, siento que su vida es una pedagogía de rebeldía y consecuencia. Pero sobre todo de amor. Mientras las políticas sociales estatales se limitan a pasarle algunas migajas a las personas desamparadas, las gentes de Brigada Callejera comparten abrazos, cariño, ternura; porque lo que mata es, ante todo, la soledad y el abandono, antes incluso que los asesinos de uniforme y los virus del capital.

Desde el 5 de abril el mundo de las y los de abajo está más solo. Te echa de manos. Quiero que sepas, queremos que sepas, Jaime, que tu vida es un ejemplo de dignidad y consecuencia. Por eso tu recuerdo no es memoria, tu vida no es ejemplo pasado. Es luz que alumbra esta noche en la que estamos perdidos. Es el tibio amanecer que anuncia la calidez del mundo nuevo.

4 Respuestas a “Ecuador: dos caminos después del levantamiento”

  1. David Millan

    Entonces usted es partidario del cucusclan, es anti imigrante, le gustaria tener el gran seguri medico del actual fantastico presidente que quiere poner al mundo en guerra, que ademas esta loco o es qur no se a dado cuenta, que clase de periodista es usted señor, por favor no dañe mas esa orofesion que algunos ejercen con tanto orofecionalismo, Biden no va ha ser la respuesta de todo el pueblo americano, ni el ni nadie pero no sea tan ciego el actual es un peliigro no solo para estados unidos si no para el mundo, o no se ha dado cuenta de la reacccion global que tubo la derrota de este loco, no diga que es oeriodista a no ser que haga un trabajo decente que no muestre el lado al que apoya sea profecional e imparcial como si quisiera esa profecion

  2. Ya empezaron los columnistas pro-Trump, fascistas, apoyando el racismo y el despertar de la supremacía blanca.
    Entienda, entre Trump o Biden, el menos peor, sabemos que USA de todos modos siempre atenta contra la humanidad.

  3. Juan Pitas

    Yo si soy antiinmigrante y no tiene nada d malo, cada quien debe ocupar la tierra q Dios le ha dado y sacarla adelante. En el caso del periodista solo dice q Biden ha actuado como contrario a la igualdad (q no existe por cierto), q no es lo q cree la mayoría, lea bien.

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