Yo No Fui

Eva Reinoso

20 años de Revuelta

Somos un colectivo transfeminista y anticarcelario conformado por lesbianas, no binarixs, bisexuales y mujeres CIS que pasamos por la privación de la libertad, y otrxs que no. Este año cumplimos 20 años. Tenemos una casa colectiva donde alojamos nuestra escuela de formación, nuestra cooperativa y nuestro colectivo Editorial “Tinta Revuelta”, desde donde editamos nuestros libros con el plan de seguir arengando a los movimientos anticarcelarios latinoamericanos. En nuestra sede del barrio de Palermo, ahora estamos abriendo un Centro de Estética y Cuidados Corporales desde donde queremos seguir elaborando una mirada crítica a las bellezas hegemónicas. Damos talleres de oficios, arte y comunicación dentro de los penales a mujeres y en pabellones LGTBIQNB+ y en el medio libre. Además, desde hace dos años, estamos realizando talleres sobre Abolicionismo Penal y Justicias Alternativas abiertos a toda la comunidad.

En el año 1996 nuestra compañera María Medrano trabajaba como escribiente en un tribunal del poder judicial. En su primera declaración indagatoria se encontró con una mujer de Rusia, detenida por tráfico de drogas. Esta mujer a la que vamos a llamar H, no hablaba español, venía con frío, hambre, miedo y sin entender nada de lo que estaba transitando. La situación de concretar la declaración indagatoria era imposible porque las dos hablaban idiomas diferentes. María hizo muchas cosas para que H se pudiera comunicar con su familia. Este encuentro cambió la vida de María para siempre: renunció a su trabajo en el tribunal, consiguió un trabajo en un parripollo y durante 3 años visitó a H en la Unidad 3 de Ezeiza.

A partir de estas visitas al penal, y como parte de ese proceso, María escribe Unidad 3, un libro de poemas en el que se narra esta experiencia y con el cual ganó premios como poeta. En el año 2002 la Casa de la Poesía la convoca para dar un taller en la Unidad 3 de Ezeiza. Este incipiente taller de poesía traspasó las rejas y fue el impulso a tramar una red de complicidades entre mujeres privadas de libertad y otras que segundeaban desde afuera. Este fue el inicio de YoNoFui.

Tinta Revuelta es nuestra editorial es un espacio que tiene preguntas y disputas a las narrativas hegemónicas que traducen el castigo, encierro y tortura como gestualidades totales para mantener una normalidad aparente. En las experiencias que nos fueron creando como colectivo percibimos que los conflictos, los problemas y los daños no son individuales. ¿Cómo nos implicamos comunitariamente en uno o varios puntos que nos posibiliten huir del imaginario punitivista?

Como parte de nuestro proceso colectivo fuimos escuchando nuestros dolores, nuestros placeres, fuimos desnaturalizando las violencias, cuestionando las condenas que cayeron sobre nuestros cuerpos y desobedeciendo a todo lo que este sistema tenía preparado para nosotrxs desde antes de que lleguemos a este mundo.

Durante la pandemia realizamos dos libros para contrarrestar los discursos de odio que circulaban como plaga en los medios de comunicación, diciendo burradas sobre los derechos y las condiciones de las personas privadas de libertad. Así publicamos Hacer vivir Hacer morir, pliegues de un encierro que se extiende, donde están los relatos en primera persona de compañeras alojadas en Unidades Federales y Bonaerenses durante el aislamiento por el COVID-19, y Castigo a domicilio, la vida de las mujeres presas en sus casas. Esta segunda publicación refleja las situaciones a las que son sometidas las compañerxs que reciben este “pseudo derecho” de cambiar el encierro de la cárcel, por el encierro en la casa. Pronto publicaremos nuestro próximo libro: En poblado y en banda. Revancha a la justicia. Este libro es la elaboración de reflexiones y relatos que resumen nuestras vivencias. Un proceso, que deja a los ojos de quien tenga el coraje de mirar más allá de los muros. Al fin y al cabo, no son solo paredes de cemento, sino muros abstractos que brotan como virus colonial y patriarcal del deber ser “normal”.

En nuestro colectivo tenemos la práctica del segundeo, es un intento de bloquear las jerarquías en los vínculos, es la reciprocidad. Alguien o varies que van a estar a la par en el momento que decidas afrontar un problema, que sea esperado o inesperado, sabiendo que vas a estar en primera línea con la segunda que no te va a dejar tirada. Reconocer un conflicto muchas veces es el punto de partida para transformar la vida. En nuestra práctica le arrebatamos la potestad a la burocracia estatal y al poder judicial, porque sabemos que al final estos poderes no previenen, no reparan, ni mucho menos resuelven nuestros problemas y necesidades.

El segundeo, es poner el cuerpo en momentos difíciles, pero también es un momento de disfrute, de escucha, de afecto, una palabra de aliento un reconocimiento o el simple hecho de compartir. El segundeo es el recurso que tenemos para traducir la autogestión, la autonomía y la resistencia sin tantas explicaciones. Todxs lxs compañerxs que llegan a nuestra casa y a nuestro colectivo entienden de qué hablamos cuando de segundeo se trata. Así invitamos a la complicidad de asumir los conflictos como propios y colectivos. No hay segunda sin una primera que lo disponga, nadie ayuda ni salva a nadie, nos segundeamos.

Este es un resumen de 20 años de trayectoria, construcción y transformación colectiva.

Eva Reinoso

YoNoFui es un colectivo transfeminista y anticarcelario que trabaja en proyectos artísticos y productivos, dentro y fuera de las cárceles de mujeres de Argentina. Muchas de nosotras estuvimos privadas de la libertad, otras no. Todes encontramos en la escritura la posibilidad de inventar una nueva forma de vivir y estar entre nosotres.

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