Xayakalan, ocho años de organización desde abajo

Agus Ruiz

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Fotoreportaje de Agus Ruiz / Michoacán en Defensa de nuestra soberanía alimentaria 

El 29 de Junio se celebraron 8 años de la recuperación de tierras comunales en Ostula. La encargatura de Xayakalan, ubicada en la costa conmemoró un año más del renacimiento de esta pequeña comunidad a partir del rescate de más de mil hectáreas que habían sido robadas a la comunidad indígena nahua por pequeños propietarios asentados en el poblado de La Placita.

En el festejo, la presencia de María de Jesús Patricio Martínez, vocera del Concejo Indígena de Gobierno y representantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) estuvieron presentes para conversar, para escucharse y reflexionar. Marichuy, como le llaman cariñosamente, es también mujer indígena nahua, originaria del pueblo de Tuxpan, Jalisco. Su participación, al igual que la de los integrantes del CNI,  fue concreta, sencilla, con palabras de aliento y ánimo para la comunidad de Ostula.

La cabecera comunal de Ostula y sus 22 encargaturas abarcan más de 28 mil hectáreas del municipio de Aquila, uno de los de mayor marginación en Michoacán. Los nahuas han poblado poco a poco la porción de su territorio que se extiende hacia la costa michoacana.

Fue el  29 de junio de 2009 cuando el pueblo organizado recuperó 1200 hectáreas de territorio comunal, de las que, años atrás, fueron ocupadas por  supuestos pequeños propietarios del poblado vecino de La Placita a quienes se les reconocía vinculados con el cártel de Los Caballeros Templarios y con políticos locales.

Ostula sigue siendo un referente importante en la lucha y reivindicación de los pueblos originarios dedicados a conservar y colectivizar el territorio, a pesar de momentos tan difíciles y alarmantes por los que han pasado sus comuneros y comuneras.

Ostula sigue presente en la defensa y conservación de la propiedad social haciendo valer los derechos agrarios, producto de la revolución mexicana y del legado histórico de la conformación de nuestras culturas prehispánicas.

Ostula, que en su momento fue apoyada por los hermanos de Pómaro y Coire para recuperar todo el predio de la Canahuancera, permanece en la larga lista de pueblos que defienden sus tierras del saqueo, del despojo y del insaciable capitalismo que se presenta a veces en forma gobierno, de caciques, de delincuentes, de gobierno o de empresas.

A este encuentro para conmemorar el octavo aniversario de Xayakalan,  acudieron diversos colectivos, organizaciones y comunidades fraternas de diferentes partes del país. Lo mismo compañeros que hicieron talleres, presentaciones político culturales, compartieron experiencias de lucha, compartieron arte y acompañaron esta celebración de poblada de la costa en el Pacífico mexicano para confirmar el respeto y apoyo a la lucha de la comunidad indígena de Santa María Ostula.

A pesar de que este pueblo nahua del municipio de Aquila se encuentra localizado en una zona apartada de urbes densamente pobladas o ciudades importantes para la economía, gente solidaria,  estudiantes y trabajadores,  no han dejado visitar y estar pendientes de lo que sucede en la comunidad de Ostula y sus 23 encargaturas.

Ostula y su comunidad nahua han vivido diversos acontecimientos que forman parte ya de una historia y un proceso de vida en los pueblos originarios de Michoacán. La experiencia va desde la resistencia frente a hostiles e intensos ataques para despojar a la comunidad por parte de terratenientes apoyados por el gobierno y la delincuencia organizada hasta respuestas de carácter comunitario, muestras de organización y cooperación para restablecer la paz y el control de las tierras comunales donde se han involucrado los pueblos de Coalcoman y Chinicuila.

Sin embargo, los comuneros se mantienen alerta, pues a pesar de los avances, la embestida de malandrines que corrompen al pueblo y el pésimo gobierno militarizado e infiltrado por criminales no cesa por lo que los escenarios de violencia se pueden encender en cualquier momento. No se puede olvidar la violencia en años recientes ocasionada por la guerra entre cárteles y los intentos desde la complicidad de las autoridades para dividir a los pueblos.

Otros sucesos mantienen  también la alerta de la población de Aquila. No se puede olvidar el ataque a Ixtapilla el 19 de julio de 2015, cuando en una embestida contra la comunidad los militares mataron al niño Hildeberto Reyes García de 12 años, cuando la comunidad protestaba para exigir la libertad del integrante de la policía comunitaria Cemeí Verdía.

Hoy, a pesar de la relativa tranquilidad, Ostula está en guardia, porque la lucha sigue. La organización y construcción de políticas alternativas y modelos anticapitalistas del pensamiento indígena es parte de su proceso.

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