43 Lloronas antes del llanto

Ricardo Ruiz Cruz

Con dedicación y agradecimiento para  Jil Love, Julia Plug, Mary Sainz, Linda Flor Quezada y muchas mujeres más en su incansable lucha por la justicia

Llegan poco a poco hasta el piso 15, van solas o acompañadas, madres con hijas, hermanas o  grupos de amigas, arriban durante toda la mañana, de lugares cercanos, algunas en viajes de varias horas desde lugares tan lejanos como Cancún o Chiapas.

El pequeño departamento se llena y se convierte en camerino, una mesa redonda es su gran tocador, en ella botes de pintura, maquillajes, brochas y hasta ceniza para su caracterización, en la pequeña sala, las sillas del comedor o regados por el suelo hay vestidos de apariencia desgastada y vieja por las manchas que les propició el café o té, todos listos para cubrir a una madre; hay suficientes guirnaldas de lazo con  flores o mariposas, junto a ellas metros de telas traslucidas para velos que a la espera cubrirán el llanto. Por el suelo junto a la pared  hay 43 veladoras blancas y rojas con las fotos de 43 jóvenes en blanco y negro, las fotos más conocidas y reproducidas desde su desaparición, cada una con la leyenda “los necesitamos de vuelta para creer en la justicia”.

Ellas desde que entran van con incomparable actitud, algunas se conocen desde antes, otras no pero falta no hace, hay más de 50 mujeres de diferentes edades, condiciones y profesiones, algunas comentan que son madres en realidad, otra tiene 5 meses gestando vida y otras aún no lo han sido, pero no hace falta esa experiencia  para solidarizarse con el sentir la pérdida de un hijo. Entre ellas se escucha: “yo sé maquillar”, “ella confeccionó los vestidos”, “a mí me prestaron éste”, “yo te pinto”, “ellas te ayudan”, “¡te ves hermosa!”.

Unas con otras comparten el vestirse y maquillarse, juegan entre ellas como a vestir muñecas, todas buscando convertirse por un momento en madres, en dolidas y esperanzadas madres que buscan desde hace meses a sus hijos; más que ponerse un vestuario era vestirse con los íntimos sentires que les provoca el suceso, desde el enojo hasta el llanto. Entre ellas se apoyan y gritan sus consignas. El gran camerino abarca todo el espacio, en la cocina, en el baño, la recámara o en los pasillos empiezan a deambular mujeres de blanco. Los espejos observan como las caras se transforman, rostro a rostro, ahora son la viva estampa de la desolación humana: pálidas, ojerosas, cansadas, tristes, encanecidas. Está lista la primera, la segunda y así sucesivamente se fueron una a una callando, ya sin gritos de consignas, sin palabras, ni conteos que terminan con el grito de “justicia”, se taparon la boca con una gruesa cinta blanca en la cual algunas escribieron el número 43.

El elevador no deja de subir y bajar, lleva en sus entrañas a las Lloronas, salen apresuradas buscando la calle, espectralmente se deslizan rodeadas de faldones y velos con paso apresurado, no hay sonido e su andar, hoy van descalzas. Ellas van sin voz  y van nuevamente enseñando a no olvidar, en sus ojos se mira el ánimo por la esperanza, exigiendo la promesa de justicia, han logrado que todos volteen la cara hacia su pena y su dolor.

Ya en la calle todas listas hacen un conjunto espectral, un microbús llega y las conduce a la plaza principal donde las espera un gran letrero sobre el piso al que deben de rodear,  una al lado de otra enmarcarán su mensaje de esperanza inagotable.… “algún día en algún lugar”.

Ricardo Ruiz Cruz es biólogo y gestor cultural. Fotógrafo desde 1998 se ha enfocado al fotoperiodismo, el documentalismo y la fotografía conceptual, es docente investigador entre la ciencia y el  arte. Desde sus inicios a cubierto las manifestaciones y protestas sociales que ocurren en la Ciudad de México. Funda en 2004 el colectivo “5.6/125 Arte Fotográfico” dedicado a la difusión, creación y docencia en fotografía, lo dirige y coordina además de impartir clases de fotografía a diferentes niveles y temáticas. Obtiene la beca Cultura Vecinal y Beca Red para el Desarrollo Cultural Comunitario de la Ciudad de México en dos ocasiones  por proyectos en educación fotográfica, fotografía documental y lectura visual. Premios: Concurso Nacional de Fotografía en Blanco y Negro Kodak, becario de “Artes por Todas Partes”, Concurso Nacional de Fotografía Científica CONACYT, primer lugar de fotografía en blanco y negro “El México de los Mexicanos II” entre otros. Libros: “Besos Subterráneos” y “Humanoa”. Ha realizado 12 exposiciones individuales y alrededor de 40 exposiciones colectivas en México y el extranjero, participando como creador, curador y/o museógrafo.

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2 Respuestas a “43 Lloronas antes del llanto”

  1. araceli b torres

    No encuentro las palabras precisas para manifestar mi admiración por seres tan especiales, como TU que con ese mirar tan especial y narración nos deja un doble sabor, en los sentidos y sensaciones que depiertas.!!! LIKE

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