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Pueblos en Chiapas se declaran en resistencia contra el modelo capitalista “que busca mercantilizar la energía”

Redacción Desinformémonos

Foto: Segundo Foro “Por la Defensa de Nuestra Madre Tierra y Territorio” (@SIPAZ)

Ciudad de México | Desinformémonos. Pueblos indígenas y organizaciones integrados en el Grupo Chiapaneco contra el modelo extractivo se declararon en resistencia contra el “modelo energético capitalista que busca mercantilizar la energía” proveniente de los ríos, el sol, el viento y los recursos naturales, pues éste impone proyectos extractivos que generan despojo, conflictos internos y contaminación de los ecosistemas.

Tras reunirse del 26 al 27 de octubre 2018 en el Centro Ecológico “Alter Natos” en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, los pueblos concluyeron que las empresas “no piden permiso ni a la Madre Tierra ni menos a los pueblos” para extraer los bienes de los territorios indígenas, sino que a través de “la complicidad de los tres niveles de gobierno, del aparato militar, paramilitar y policiaco” explotan los recursos y construyen pozos petroleros, represas hidroeléctricas, minas y parques eólicos para extraer energía y “alimentar sus minas o sus monocultivos de caña, plátano o palma africana, que consumen mucha luz y mucha agua”.

“Una energía que desplaza a los pueblos no puede ser ni verde ni limpia”, aseguró el Grupo Chiapaneco, que ejemplificó con las problemáticas que se viven en las distintas zonas del estado. Una de ellas es la zona Altos, donde se ha resistido contra el proyecto de extracción petrolera ubicado en Oxchuc; el proyecto ecoturístico previsto en Cancúc; la minería en Guaquitepec, Chilón; y las presas proyectadas en Cancúc, Huitiupan, Amatan y Huixtan, así como rechazan la embotelladora de la empresa Coca-Cola que extrae 1.3 millón de litros de agua al día en San Cristóbal de las Casas.

“Nos roban nuestras agua y contaminan nuestras fuentes de vida, como en el caso de la extracción de hidrocarburos mediante fracking que quisieron imponer en la zona Zoque”, denunciaron los pueblos, quienes agregaron que además de la contaminación y el despojo los proyectos generan militarización para mantener el control de los territorios y la protección de las empresas.

Por ello, se declararon en resistencia y aseguraron que mantendrán la lucha contra los megaproyectos en el estado y por el respeto de los derechos colectivos de los pueblos.

A continuación el comunicado completo:

A los tres niveles de gobierno,
A las organizaciones sociales civiles nacionales e internacionales,
A los medios de comunicación,
A la opinión pública,

Los pueblos y organizaciones de Chiapas que conformamos el Grupo Chiapaneco contra el modelo extractivo, nos declaramos en resistencia ante el modelo energético capitalista que busca mercantilizar la energía que nos da la vida, que viene de los ríos, el mar, el sol, el viento, los bosques y los volcanes. No estamos de acuerdo con que las grandes empresas nacionales y transnacionales vengan a despojarnos de nuestras tierras y territorios con proyectos extractivos como son pozos petroleros, geotermia, represas hidroeléctricas, minas, y parques eólicos, para producir energía que alimente sus industrias contaminantes y el modelo de vida capitalista de las grandes ciudades.

Nos reunimos del 26 al 27 de octubre 2018 en el Centro Ecológico “Alter Natos” en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, para darle seguimiento a nuestro último encuentro organizado el pasado mes de abril en Acacoyagua. Hablamos de lo que es la energía para nosotr@s, que es la base fundamental de la vida. En tseltal le decimos “Yip”, en zoque “Pömi”, en tsotsil “Yipal tsatsal kuxlejal teklum” (la fuerza espiritual de la vida y del pueblo). Permite a los pueblos sobrevivir, ya que gracias a la energía que produce la naturaleza, crece nuestra milpa, cosechamos, cocinamos, nos calentamos, nos bañamos, secamos la ropa y secamos nuestras semillas. La energía no solo es la que viene de los bienes comunes naturales, es el ánimo que está dentro de cada un@ de nosotr@s. Es también la solidaridad, la paz y la armonía que nos vinculan dentro de nuestras comunidades y del Grupo Chiapaneco contra el modelo extractivo. Es la fuerza que nos da ganas de seguir organizados.

Cuando necesitamos sacar la energía de la naturaleza, lo hacemos para satisfacer nuestras necesidades básicas, para el autoconsumo y la economía local, y buscamos hacerlo de manera respetuosa. Hacemos rituales para pedirles permiso a las fuentes de agua para usarlas y a la tierra para sembrar y esperar una buena cosecha. Much@s tenemos la costumbre de reponer un árbol después de tumbar uno para sembrar. En la costa de Chiapas le pedimos permiso al mar antes de salir a pescar, para que nos de lo suficiente para comer y vivir. Nuestra visión y creencias no tienen que ver con la de los intereses del modelo extractivo.

En cambio, las empresas no piden permiso ni a la Madre Tierra ni menos a los pueblos de Chiapas, cuando quieren extraer los bienes comunes naturales de nuestros territorios, con la complicidad de los tres niveles de gobierno, del aparato militar, paramilitar y policiaco. Usan la energía para alimentar sus minas o sus monocultivos de caña, plátano o palma africana, que consumen mucha luz y mucha agua. Sus llamadas energías limpias, que promueven para supuestamente combatir el cambio climático, no son limpias. Por ejemplo, la energía que producirían los parques eólicos proyectados en Arriaga serviría para Walmart y Cinepolis, y en Oaxaca, los parques eólicos se han implementado sin el consentimiento de los pueblos y han generado desplazamiento. Una energía que desplaza a los pueblos no puede ser ni verde ni limpia.

En la zona Costa y Sierra, sigue fuerte nuestra red de resistencia civil contra las altas tarifas de la luz y rechazamos la Zona Económica Especial (ZEE) de Puerto Chiapas, las 10 concesiones de mini hidroeléctricas, las 40 concesiones mineras y los monocultivos de palma aceitera que ubicamos en nuestros territorios.

En la zona Zoque, no queremos minería en Solosuchiapa, ni el proyecto de geotermia que se intenta implementar en el volcan Chichonal, ni los 12 pozos petroleros que el gobierno busca imponer en nueve municipios de nuestra región, ni las 7 mini-hidroeléctricas que amenazan nuestros ríos. Celebramos que logramos detener la ronda 2 gracias a la organización y solidaridad de nuestros pueblos, sin embargo no bajamos la guardia, porque sabemos que los megaproyectos al igual que el capitalismo tienen la gran capacidad de cambiar de nombre y de utilizar mecanismos para legitimar el despojo. Ya consultamos a nuestros pueblos y éstos decidieron que no querien proyectos de muerte en sus territorios. Esta decisión se tiene que respetar.

En la zona Altos, rechazamos el proyecto de extracción petrolera ubicado en Oxchuc; el proyecto ecoturístico previsto en Cancúc; la minería en Guaquitepec, Chilón; y las presas proyectadas en Cancúc, Huitiupan, Amatan y Huixtan. Nos oponemos también a la embotelladora de la empresa Coca-Cola que extrae 1.3 millón de litros de agua al día en San Cristóbal de las Casas.

En la zona Selva, denunciamos el avance de la llamada “Brecha Lacandona” y la instalación decuarteles militares como estrategia de desarticulación de nuestras luchas, tal es el caso de la gendarmería ambiental, contra la cual nos movilizamos desde 2016. Denunciamos toda la oleada deproyectos minihidroeléctricos, mineros y petroleros que sabemos aún están proyectados en la zona y que van en contra de los supuestos intentos de conservación promovidos por el gobierno. Alertamos sobre la instrumentalización de los mal llamados proyectos de energía verde, como los pagos por servicios ambientales (PSAs), los paneles solares de la empresa Ilumexico, y las iniciativas de reducción de emisiones (IREs, antes REDD+), implementados con la complicidad de organizciones conservacionistas y universiadas, entre otras instituciones. Solo sirven para generar más dinero para las empresas que lucran con el discurso del cambio climático. Rechazamos también el basurero de Yajalon y las altas tarifas de la luz eléctrica.

Los proyectos energéticos que imponen las empresas violan nuestros derechos como pueblos. Nosdesplazan, inundan nuestras tierras, como cuando construyeron las presas hidroeléctricas Chicoasen, la Angostura y Malpaso en Chiapas. Nos roban nuestras agua y contaminan nuestras fuentes de vida, como en el caso de la extracción de hidrocarburos mediante fracking que quisieron imponer en la zona Zoque (una técnica que usa entre 9 y 29 millones de litros de agua por pozo).Generan militarización para el control del territorio y la protección de los proyectos privados, no solo a través de la presencia del ejército mexicano sino también de paramilitares y de servicios guardias privadas. Tenemos memoria de todo, sentimos los efectos en nuestros territorios.

Rechazamos todos estos proyectos que no dejan en nuestros pueblos ningún desarrollo económico, social, ni cultural. El único camino que nos abre es el de la muerte. Sin nuestra milpa, sin nuestros bosques, sin nuestros ríos, nos quedamos sin espiritualidad y sin energía vital, o “motsi” como se dice en zoque. Queremos seguir con fuerza y para ello necesitamos poder seguir viviendo en nuestras comunidades, con nuestras formas de vida, con respeto y cuidado de nuestras tierras y territorios. Queremos que se respeten y reconozcan los derechos colectivos de los pueblos.

Expresamos toda nuestra solidaridad a l@s compañer@s migrantes centroamerican@s que emprendieron un éxodo desde Honduras para sobrevivir. Son víctimas de desplazamiento forzadoporque en sus países han sufrido durante muchos años la violencia estructural, la marginación, la miseria y la contaminación que vienen del sistema capitalista y de la implementación de megaproyectos extractivos en sus territorios. Varias personas de Chiapas los hemos acompañado en su camino con agua, comida y ropa, y llamamos a los demás pueblos organizados de México a ser solidarios con ellos también.

Asimismo nos solidarizamos con el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de honduras (COPINH), y con la familia de Berta Cáceres para exigir justicia en el caso de su asesinato y del atentado al compañero Gustavo Castro. Respaldamos su decisión de desconocer el juicio injustoque se está llevando a cabo en estos momentos en Honduras.

Estas son las inquietudos de los pueblos de Chiapas, indígenas, campesinos y urbanos organizados en el Grupo chiapaneco contra el modelo extractivo.

¡FUERA LOS MEGAPROYECTOS DE LOS TERRITORIOS CHIAPANECOS!

¡AGUA Y ENERGÍA NO SON MERCANCÍA!

SOLIDARIDAD CON LAS Y L@S COMPAÑER@S MIGRANTES

FIRMAMOS:

Grupo Chiapaneco contra el Modelo Extractivo
Las Abejas de Acteal
ZODEVITE – Movimiento Zoque en Defensa de la Vida y el Territorio
MODEVITE – Movimiento en defensa de la Vida y el Territorio
Parroquia de Cancuc
Movimiento Reddeldía de Los Montes Azules
Concejo Autónomo Regional de La Costa de Chiapas
Centro de Derechos Humanos “Digna Ochoa” A.C.
Comité de Derechos Humanos de la Parroquia de Santo Niño de Atocha de Frontera Comalapa
FPDS – Frente Popular en defensa del Soconusco “20 de junio”
Red de Mujeres Zoques Construyendo Esperanza
Otros Mundos A.C.
REMA – Red Mexicana de Afectados Por la Minería
MAR – Movimiento de Afectados por Represas de América Latina
Parteras Nichim Dios
MOCRI CNPA MN

Foto: Encuentro del Grupo Chiapaneco contra el Modelo Extractivo en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México, el 27 de octubre 2018 (Crédito: Otros Mundos A.C.)

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