Nieta 126: “Siempre perseguí la verdad. Se me completó la vida

Camil Straschnoy

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Fotografía: Gaspar Galazzi

Abuelas de Plaza de mayo anunció el lunes por la tarde que había restituido la identidad a la nieta 126. Este martes, todxs pudimos conocer a la hija de Edgardo Garnier y de Violeta Graciela Ortonali, quien fue secuestrada embarazada a fines de 1976.

En conferencia de prensa desde la sede de Abuelas de Plaza de Mayo, la mujer compartió la felicidad de haber encontrado a parte de su familia biológica.

“No pudieron, esta vez no pudieron. El amor le ganó al odio. El amor es más fuerte que el odio, siempre (…) Feliz es la palabra, estoy plena, cerró esa ficha del rompecabeza (sobre su identidad) y se armó una nueva con una familia hermosa. Se me completó la vida”, dijo enormemente emocionada, entre lágrimas.

La nieta mencionó que ya habló con su abuela: “Es una genia, no lo puedo creer, ya la quiero. Me mostraron una foto y es hermosa por dentro y por fuera”.

Explicó que todavía está en “shock” por la noticia, pero que igual decidió participar de la conferencia de prensa para compartir su felicidad y para “ayudar a darle ese empujoncito a esa gente que tiene una duda por su identidad”.

La mujer quiso aclarar ante los medios que sus padres de crianza desconocían que ella era hija de desaparecidos. “Se anotaron para adoptar y en la desesperación hubo un ofrecimiento de un vecino que tenía un conocido que era comisario y una iglesia. Puedo asegurar que no sabían (…) La vida le ganó a la muerte y el amor al odio. Se agrega una familia”, concluyó.

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Desaparecidxs

La nieta recuperada es hija de Edgardo Garnier y de Violeta Graciela Ortonali. Su mamá fue secuestrada el 14 de diciembre de 1976 en La Plata cuando estaba embarazada de ocho meses. Su papá fue capturado por los militares en la misma ciudad el 8 de febrero de 1977 cuando estaba buscando a su esposa y su hija.

Violeta nació el 11 de octubre de 1953. A los tres años su madre murió y la crió una tía en la ciudad bonaerense de Bolívar. “Era muy buena compañera, sensible, alegre, le gustaba mucho la matemática y le apasionaba la investigación espacial. También le gustaba el fútbol, era católica practicante, no era de salir ni de ir a bailar (…) Era charlatana y vivaz, se fue a estudiar a Ingeniería Química a La Plata y obtuvo una beca, también trabajaba como mucama en el Hospital de Niños y comenzó su militancia polìtica en la facultad donde conoció a Edgardo”, contó Carlotto.

Edgardo nació el 7 de agosto de 1955 en Concepción del Uruguay (Entre Ríos). “Ya de niño era muy ingenioso, desarmó y volvió a armar su propia bicicleta. Fue a la Escuela Número 1 Nicolás Avellaneda y era un excelente alumno. Leía historietas y prefería las materias humanísticas, era hincha de Independiente y le interesaba todo lo relacionado a la conquista del espacio. Era juicioso y callado y se mudó a La Plata para estudiar Ingeniería Electromecánica”, precisó la titular de Abuelas de Plaza de Mayo.

La pareja militó en el Frente de Agrupaciones Eva Perón (FAEP) y formaron parte de Montoneros. Él también lo hizo en la Juventud Peronista y ella además en la Juventud Universitaria Peronista. Vivieron en Ensenada y se casaron el 7 de agosto de 1976 en Bolívar cuando Violeta estaba embarazada de 3 meses. La pareja tenía pensado ponerle Vanesa si era nene o Marcos o Enrique si era varón.

Cuando cursaba el octavo mes de embarazo, Violeta fue secuestrada en el barrio La Granja de La Plata y desde entonces Edgardo “buscó por cielo y tierra” a su mujer. El 8 de febrero de 1977 también fue secuestrado.

“Edgardo buscó por todos lados a su mujer hasta que el 8 de febrero de 1977 también el fue secuestrado. Su familia continuó la búsqueda y fue una de las primeras en hacer la denuncia, pero nunca hubo ningún dato concreto sobre la pareja ni el niño o niña nacida en cautiverio… hasta ahora”, contó Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas.

La abuela de la nieta 126, Blanca Díaz de Garnier, expresó su “alegría y gozo” tras conocer la noticia de la restitución de la identidad de su nieta a quien buscó desde la desaparición de su hijo y su nuera. “No cabemos en nuestra persona de alegría y gozo”, confesó la mujer que vive en Concepción del Uruguay.

“Estuve comunicada con ellos hasta los últimos días, inclusive les había preparado todo un ajuar para la nieta o el nieto por venir pero desapareció todo”, dijo en declaraciones a Radio 10.

Ayer por la tarde recibió el llamado telefónico de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, quien le confirmó el hallazgo de su nieta: “Quedé cortada. Cuarenta años de espera y llegó el momento”, describió y confesó que “cada vez que aparecía un nieto decía: ‘a mí nunca me toca’”.

Homenaje a Abuelas en la legislatura

La Legislatura de Córdoba realizará este miércoles 6 de diciembre un reconocimiento y homenaje a Abuelas Plaza de Mayo por sus 40 años de trabajo incansable por Memoria, Verdad y Justicia y por los 126 nietos y nietas recuperados. Se trata de una iniciativa del legislador y presidente del bloque Córdoba Podemos, Martín Fresneda.

Artículo publicado originalmente en Télam

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