La desinformación también se propaga y genera muertes

AsiLegal

Ayer, 12 de mayo, sucedieron dos motines en el país. El primero, en el Centro Preventivo y de Readaptación Social Huitzilzingo, en Chalco, Estado de México, y el segundo en el Centro de Reinserción Social Colima, en el estado de Colima. El saldo, según los reportes de medios con información oficial fue de 14 heridos en Edomex y 3 muertos y 15 heridos Colima.

Los eventos no son aislados ante la situación de crisis que se vive en el país. Sino, más bien, se desarrollaron como una respuesta ante las graves omisiones de las autoridades por salvaguardar los derechos de las personas privadas de libertad en dichas entidades federativas. Según lo que reportaron medios y las acciones tomadas por familiares fuera del centro penitenciario en Chalco, la falta de información, comunicación y atención a los familiares, a su vez que la incapacidad de conectar con las personas dentro del centro propulsaron disturbios y riñas tanto fuera como dentro.En Colima, por su parte, la cancelación de visitas y limitación de derechos escaló en un intento de motín y riñas que pusieron en grave riesgo a todas las personas envueltas en el sistema penitenciario, tanto desde la violencia como la posibilidad de contagios. A su vez, en el Reclusorio Oriente de la Ciudad de México, familiares protestaron no saber nada sobre las personas privadas de libertad desde hace más de 20 días, dando pie a la noción de que el centro está buscando esconder información sobre su salud.

Desde ASILEGAL, como organización de la sociedad civil con más de 13 años trabajando por los derechos de las personas privadas de libertad, instamos a las autoridades e instituciones a actuar sobre la base de los derechos humanos. La limitación de visitas es una medida preventiva que,como señalamos desde el inicio de la pandemia, no solucionará la propagación del virus ni la crisis en desarrollo que experimenta el sistema penitenciario a nivel nacional. Los contagios, tal y como hemos podido registrar en el Mapa Penitenciario COVID-19 están ante un crecimiento exponencial, agudizado por el silencio de muchísimos centros a lo largo del país. Sin embargo, como se puede ver en los tres lamentables casos que se desarrollaron ayer, el tercer frente de peligro para que se pueda hacer frente a la pandemia en los centros penitenciarios es la desinformación.

El silencio de autoridades penitenciarias, los rumores que surgen dentro y fuera de los centros y la opacidad generan y proliferan este tipo de incidentes. En otras palabras, la transparencia puede salvar vidas. Es importante notar, por ejemplo, que existe una discrepancia entre los datos enunciados por la SSCP ayer martes 12 de mayo con el reporte diario generado por la CNDH. Mientras, por un lado la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó 116 casos confirmados dentro de los centros penitenciarios del país; la Comisión Nacional de Derechos Humanos relató apenas 100. Es por este tipo de contradicciones que volvemos a hacer un llamado a la acción a las autoridades competentes para transparentar, centralizar y verificar la información que entra y sale de los centros penitenciarios del país.

Es imprescindible, por lo tanto, que se aceleren más procesos preliberacionales, antes de que los contagios sean imposibles de sofocar. Y, además, exigir a las autoridades corresponsables a rendir cuentas exactas y permitir el flujo de información certera, ya que de otra manera los incidentes se continuarán replicando.

Publicado originalmente en AsiLegal

Este material periodístico es de libre acceso y reproducción. No está financiado por Nestlé ni por Monsanto. Desinformémonos no depende de ellas ni de otras como ellas, pero si de ti. Apoya el periodismo independiente. Es tuyo.

Otras noticias de méxico  

Dejar una Respuesta