“En Europa se está prohibiendo ejercer el amor al prójimo”: Javier Bauluz

Redacción Desinformémonos

foto: Julio González / Diario de Cádiz

Están apaleando a las personas como perros, tumbándolas desnudas sobre la nieve, riéndose de ellas, no ya la ultraderecha, sino los partidos de la derecha utilizando el discurso del miedo

Javier Bauluz, fotoperiodista, premio Pulitzer 1995 y premio Periodismo y Derechos Humanos 2008, acompañó durante meses, el éxodo de miles de personas provenientes de distintos países del norte de África, de Siria principalmente.  Desde las costas de Turquía hasta las islas griegas, donde los miles de refugiados inician un camino infernal a pie a través de Grecia, Macedonia, Serbia, Hungría, Austria y Alemania, Javier plasmó en imágenes el dolor, la desesperación. 

Como uno de los resultados de este trabajo, Bauluz inauguró este 14 de marzo la exposición “#BuscandoRefugio para mis hijos”, al aire libre, junto al mar, en las rejas del Puerto de Cádiz.  El proyecto, realizado para la Cadena Univisión y Huella Digital, Javier Bauluz “sigue el camino de familias enteras, es parte de un colectivo que se divide y se reagrupa según las circunstancias del viaje. Atraviesan la crueldad implacable del mar Mediterráneo, resisten la xenofobia, superan las pérdidas, recomienzan la vida, se refugian de la guerra”.

En agosto del 2016, el fotoperiodista estuvo en México, en la Feria Internacional del Libro del Zócalo de la Ciudad de México invitado por la Brigada Para Leer en Libertad.  En esa ocasión Javier relata y presenta la primera parte de este trabajo:

 

 

El 14 de marzo, Bauluz en entrevista para el Diario de Cádiz, comenta: “En Europa se está prohibiendo ejercer el amor al prójimo”.  A continuación la entrevista realizada por Tamara García:

120 días recorriendo a pie, siguiendo las vías del tren, por caminos y autopistas, en buses y viejos ferrocarriles, la distancia que separa Grecia y Alemania con familias procedentes de Siria, Irak, Afganistán, Irán. La odisea de los refugiados. ¿Cómo y por qué empieza el viaje para usted?

-Es un poco largo y farragoso de contar pero te diré que surge cuando me doy cuenta en agosto de 2015 de lo que está empezando a suceder en Europa. Surge, por un lado, de casualidad pero, por otro, porque llevo 20 años cubriendo información sobre migración y refugio. Decidí hacer el camino con las madres, los padres y los niños que buscan refugio seguro porque huyen de la guerra en este último gran éxodo. Un recorrido que tiene dos partes, la primera son esos 120 días a los que te refieres donde los acompañé desde Lesbos hasta llegar a Alemania pero que tiene una segunda parte que está por publicar y donde veremos qué está pasando ahora en las fronteras de Europa, cómo se pasan por alto las leyes internacionales y cómo estas personas se están quedando atrapadas en diferentes lugares.

En Grecia son más de 63.000, en Serbia más de 8.000 las personas bloqueadas, ¿no?

-Ni se sabe cuantas… Yo acabo de venir de Serbia, precisamente, para seguir con este trabajo y no te puedes imaginar cuántas personas son torturadas sistemáticamente tanto allí, como en Bulgaria y en Hungría, ante la pasividad de los gobiernos europeos. También estuve en el Mediterráneo testimoniando las operaciones de rescate después del cierre de la Ruta de los Balcances con Proactiva Open Arms y comprobando una vez más cómo cada vez que cerramos una ruta se produce más sufrimiento.

De hecho, la próxima semana se cumplirá un año del acuerdo entre la Unión Europea y Turquía por el que se cerró la ruta de los Balcanes, pero más que cerrada lo que está es en manos de las mafias…

-Sí, efectivamente, y encima lo más terrible es ver que las personas que están consiguiendo entrar por las fronteras de Bulgaria, Serbia y Hungría están ahora mismo siendo torturadas. Torturadas literalmente, las están apaleando como a perros, tumbándolas desnudas sobre la nieve, riéndose de ellas… Y no hablamos de un grupo de policías que se hayan vueltos locos, no, hablamos de obedecer órdenes de arriba que afectan, incluso, a menores, a niños de 12 o 13 años que están siendo torturados.

¿Alguien cumple la ley?

-Cada vez es más difícil. Durante los primeros meses con las rutas abiertas quizás la única gobernante que intentó cumplir la ley fue la señora Merkel. Aunque no nos gusten muchas cosas de ella pero eso sí que lo hizo, simplemente, hay que mirar los datos, del alrededor del millón trescientos mil de refugiados que llegaron a lugar seguro en esos primeros meses, un millón fueron acogidos por Alemania. Los hechos son los hechos.

-Recuérdeme, ¿cuántos llegaron a España?

-Pues de la ridícula cifra de algo más de 16.000 personas que el Gobierno de España se comprometió a acoger pues creo que tenemos la vergüenza de no llegar ni a mil, y a pesar de las miles de personas que hay en España queriendo acoger en sus casas a estas personas. Un hecho admirable si partimos de la idea que tenía, y que tiene, el anterior ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, que definía a los refugiados como goteras que nos inundaban la cocina… ¿Falta de voluntad política dicen? Esto no es falta de voluntad política esto es algo más allá porque con este tipo de discursos, con la utilización de estos conceptos, se destruye o se mina la empatía que cualquier persona normal puede sentir por esas otras personas a las que están tratando como animales, pero si nos los muestran como animales o como una horda de no sé qué que nos está invadiendo lo único que se provoca es la ola de xenofobia que es la que verdaderamente está invadiendo Europa y Estados Unidos. A mí lo que cada vez me parece más claro es que Europa camina más hacia la Europa del nuevo fascismo que hacia la Europa de los derechos humanos, y esto lo que nos indica es que ya no nos enfrentamos al problema de, o con, los refugiados sino a un nuevo problema que nos atañe a nosotros.

foto: Diario de Cádiz

Y tenemos un contexto, ciertamente, inquietante… Hablaba antes de la actuación de Merkel en los albores de esta situación pero ahora Alemania se enfrenta a un periodo de elecciones, al igual que Francia y Holanda, y parece que las políticas hostiles con los migrantes y los discursos del odio van ganando terreno…

-Pues sí vienen elecciones y mucha gente olvida, como recordaba hace muy poco el Papa Francisco, que Hitler ganó las elecciones… Mira, por desgracia, lo que mejor define la nueva situación a la que nos estamos enfrentando es una frase de la ultraderechista Marine Le Pen, “el viento de la historia ha cambiado”, refiriéndose a una nueva dirección donde los discursos xenófobos y racistas ya no están mal vistos, discursos donde se consideran a otras personas inferiores, que convierten al otro en un animal dañino, en una cucaracha, para que no nos dé pena pisarlo. Es lo que ocurrió con los judíos pero también, y he sido testigo directo, es el mismo discurso del odio que provocó que en Bosnia murieran 200.000 personas y que más de 20.000 mujeres fueran violadas. Decías Holanda, allí uno de los partidos mejor posicionados para ganar las elecciones propone expulsar a los musulmanes; Le Pen subiendo en las encuestas; en los países del Este ni te cuento el auge de la ultraderecha pero, ¿sabes qué es lo más preocupante?, que los tradicionales partidos de derecha estén usando para sus propios intereses electorales este discurso del odio, que estén facilitando que el discurso del odio entre en el discurso de lo políticamente correcto. A las cosas hay que llamarlas por su nombre y esto se llama ideología fascista, y cuando estas ideologías toman el poder ejecutivo pues hacen las leyes, usan a la policía, al ejército… Usan la fuerza. Y, al final, pues no nos queda otra que acordarnos del famoso poema atribuido a Bertolt Brecht aunque es de Martin Niemöller, “primero vinieron a por…” Aquí diríamos que primero vinieron a por los refugiados y no hicimos nada, después vinieron a los musulmanes, después vinieron a por los que defendían los derechos de los anteriores, vinieron a por los periodistas para que no lo contáramos, y luego vinieron a por mí y ya no había nadie para hacer nada… En fin, el discurso del odio ha vuelto y lo que me asusta, y mucho, es la rapidez con la que se extiende y la rapidez con la que todo está sucediendo.

-Qué fácil… El miedo…

-¡Es terriblemente fácil! La receta del odio funciona perfectamente cuando tú metes miedo a la gente con mentiras, con manipulaciones, criminalizando a cierto grupo social… En Ruanda esta receta funcionó contra los tutsis y provocó que la mitad de la población saliera machete en mano a matar a la otra mitad, provocó 800.000 personas asesinadas en 100 días mientras el mundo miraba. El alcance del miedo es absolutamente terrible… Afortunadamente con Trump creo que mucha gente está ya viendo las consecuencias del discurso del odio y del miedo. Además del veto a esos siete países, en Estados Unidos se están produciendo centenares de ataques fascistas y no nos enteramos ni de la mitad, ni la cuarta parte… Lo que sí es interesantes es la resistencia, parece que grande, que está surgiendo desde la sociedad civil… Pero sí, es fácil que este discurso del odio y del miedo cale si no hay la suficiente formación e información veraz.

-¿Y la hay, la suficiente información veraz, en el caso de los refugiados en Europa?

-Desgraciadamente, en gran medida no la hay. Por ejemplo, la empatía que se suscitó en los primeros meses con los refugiados empezó a cambiar el 1 de enero de 2016 cuando todos los medios de comunicación abrieron sus portadas e informativos con el mensaje de que todas las mujeres de Colonia habían sido violadas por refugiados. Algo que era absolutamente mentira. Después se empezó a criminalizar la llegada de refugiados con los atentados de París, después con los de Bélgica… Cuando la gente siente miedo se fía de quien se erige como salvador y eso es peligroso, cosa que también ha dicho el Papa Francisco, aunque, desgraciadamente, faltan voces con cierta potencia que se alcen claras para controlar y alertar del verdadero peligro.

Sus fotografías se van a poder ver desde hoy en Cádiz, paradójicamente, en una verja que separa la ciudad del mar, la del Muelle Ciudad (una zona videovigilada), ¿qué le pide a los futuros espectadores?

-La exposición consta de 60 imágenes seleccionadas entre las miles y miles que hice en un intento de resumir a través de las imágenes los lugares y las personas que hicieron ese recorrido. El objetivo es que los vecinos de Cádiz puedan ver a esas personas como lo que son, personas, padres, madres y niños… Me alegra mucho que sea al aire libre, que la gente se encuentre esta historia y que llegue al máximo de personas posible. La imagen tiene mucha fuerza y, por eso mismo, también son utilizadas para manipular a la gente por muchos medios de comunicación, partidos políticos y gobiernos. De hecho, la imagen de los refugiados como amenaza, como un ejército casi que invadía campos fue utilizada en la campaña del Brexit en Reino Unido.

-El odio mata, ¿y la indiferencia?

-Por supuesto.

Pues aquí en Cádiz tenemos muy cerquita las vallas de Ceuta y Melilla, con sus concertinas y todo, quizás el ensayo general de todo lo que está ocurriendo en Europa, y la verdad es que no nos cuesta mirar para otro lado…

-Efectivamente, estamos hablando del muro de Trump, del acuerdo con Turquía, de llevar a los refugiados a un país tan seguro, dicho con toda ironía, como Libia y nos olvidamos que Ceuta y Melilla fueron el laboratorio de todas estas políticas, de las deportaciones ilegales, de los heridos y los maltratos día sí y día también, y de la persecución a los que denuncian todo esto con el activista José Palazón poniendo la cara y el pecho por defender los derechos de las personas. A mí lo que me alucina es que muchos de los que se las dan de católicos puedan tragar con todo esto e ir en contra de lo que dice el Papa. Quién me iba a decir a mí que iba a nombrar tanto al Papa o a alabar en algo a Angela Merkel (ríe). Pero bueno, la verdad es la verdad, también destaco el discurso muy claro en favor de la acogida de Mónica Oltra en Valencia o el ejemplo que dieron las cientos de miles de personas que salieron a la calle en Barcelona para exigir su derecho a acoger… Realmente es como si en Europa se estuviera prohibiendo ejercer el amor al prójimo… Sí, decididamente, nos están prohibiendo ejercer el amor al prójimo.

video de la exposición: Canal Sur Cádiz 

 

 

Aquí la liga al  proyecto realizado para Univisión: Buscando Refugio para mis hijos 

 

 

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