Un sueño hecho a mano y sin permiso
Para ir armando nuestro rompecabezas, hoy estaremos en un barrio de nuestra ciudad, Rosario, para escuchar las palabras de los compas de la radio “Che Guevara”, la “Ché”, que funciona dentro de la recuperada CASITA DE LA MEMORIA.
Haremos una pequeña introducción con algunos recuerdos imborrables que nos dejaron en la Casita, para luego darle la palabra a los compas que hoy llenan ese espacio con la radio y sus actividades.

“La memoria es sobre todo, dicen nuestros más primeros, una poderosa vacuna contra la muerte y alimento indispensable para la vida. Por eso, quien cuida y guarda la memoria, guarda y cuida la vida; y quien no tiene memoria está muerto”. Subc. Marcos a la digna Argentina
En esta casita, calle Santiago 2815, el día 17 de setiembre de 1977, un borracho llamado Leopoldo Fortunato Galtieri, dictador del momento, y sus fuerzas conjuntas, secuestraron a tres “enemigos” de sus ideales: María Esther Ravelo, de 23 años, ciega, Emilio Etelvino Vega, de 33 años, ciego, Iván Alejandro Vega, de 3 años y al perro lazarillo de la pareja. Y en camiones del ejército se robaron todo en la casita, hasta un triciclo del niño pequeño
Continuaron su siniestra obra en la tortura, el comandante Agustín Feced, conocido criminal y servidor de la patria a través de la picana eléctrica, donde murieron los dos ciegos.

AL PARAÍSO / Por Osvaldo Bayer
Es como llegar al paraíso.
Partimos de la abyección, de los más bajos sentimientos del hombre, de lo inimaginable en perversión, de lo cobarde, del abuso total del poder, de la gota que deshace la rosa o que destroza la mano de un niño. De la petulancia más deleznable del uniformado.
La casita fue ocupada por Gendarmería Nacional, para completar el atroz y cruel broche a su siniestra y cobarde obra
El principio de su recuperación fue un gran encuentro en las puertas de la casa robada en el año 1993, cuando los gendarmes continuaron con su cobardía, escondiéndose sin siquiera asomarse.
Conocimos luego el arduo trabajo de nuestros abogados, en particular del doctor Norberto Olivares, hoy un compa que hoy nos hace el puente para esta nota, ya que pertenece a la radio “la Ché”, que culminó en la recuperación de la casita.
Hoy, la casita es el resultado de la lucha por la verdad, por la justicia y la dignidad
“El puñado de sueños que lenta y constantemente toman forma en la casita, encuentra en la Memoria una de sus luces fundamentales. La Memoria como un acto de recuperación histórica, política y económica. Como un ejercicio continuo, individual y social, que además del juicio a los responsables del terrorismo de Estado, implica la lucha contra todas las impunidades, las de ayer y hoy”. Vivi Benito. .

La experiencia de la Radio Popular y Comunitaria Che Guevara (Rosario)
Mónica A. García Felipetti (Casa de la Memoria)
Algo de historia.
En el transcurso del año 2015 recibimos con mucha alegría de parte del colectivo fundador de la Radio el planteo de instalar y hacer sus emisiones en nuestra sede.
Lo que en la actualidad llamamos Casa de la Memoria es un inmueble en el que vivieron dos militantes revolucionarios no videntes de la década del 70 – María E. Ravelo y Emilio Vega- secuestrados y desaparecidos por la última dictadura cívico-militar-eclesial. Luego de sus desapariciones la vivienda fue considerada un botín de guerra y ocupada por las fuerzas militares. Hasta que el 29 de Diciembre de 1994 la lucha popular logró expulsar a sus usurpadores y transformar el sitio en una herramienta de resistencia, pensamiento crítico y creación artística.
Es a partir de aquella proposición de dar inicio a las emisiones en nuestro ámbito que se lanza una convocatoria a una variedad de organizaciones sociales y políticas para comenzar un debate sobre los criterios, formatos y principios que servirían de base y proyección a “La Ché”.
Hay que caracterizar aquella coyuntura histórica como muy marcada por una (aparente) disputa política entre los medios oligopólicos, en especial Clarín (“la corpo”) y la razón progre-populista encarnada por una a variante nacional y popular del peronismo, el kirchnerismo, gobernante desde el año 2003.
La mayoría de las fuerzas y movimientos impulsores de la nueva etapa de la Radio pusieron manos a la obra desprovistos de una postura autónoma siendo ganados por la idea de participar en una batalla política impropia, e influenciados por cierto espejismo pragmático de pretender ampliar el campo de la comunicación popular-alternativa mediante un reconocimiento legal regulado por la “Ley de Medios” (Ley N° 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual).
También, fue mayoritaria y predominante una concepción centrada en lo instrumental-radial y en el rol asignado a los comunicadores populares como meros defensores del derecho humano a la información.

En este contexto, el gobierno kirchnerista hizo lo suyo, solo lo suyo: concentró su energía en el negocio político que implicaba su disputa con “la corpo”, y abandonó su remanida promesa de atacar la concentración mediática. Por ello, no resultó extraño que su claudicación se diera en toda la línea: no cumplir con la reserva de recursos y su asignación a los medios comunitarios (33%), no ejecutar el plan técnico para capacitación y formación de los comunicadores populares, clausurar la apertura de concursos y negar el otorgamiento de licencias.
Los gobiernos sucesivos no hicieron otra cosa que desarrollar políticas de entierro de las tibias y condicionadas concesiones de la Ley de Medios a la vasta experiencia comunicacional comunitaria. Los resultados quedaron expuestos: el predominio de la mercantilización y el avance de la concentración mediática, por un lado; vulnerabilidad, indefensión y precariedad de los medios comunitarios, por el otro.
Es en esta coyuntura histórica, que durante el transcurso del año 2017 la RPCHG comienza sus transmisiones en la Casa de la Memoria.

Como toda causa popular “La Ché” mostró sus limitaciones, pero también el atributo de la voluntad. Voluntad no siempre organizada, casi siempre fragmentada. Experimentamos todo un aprendizaje que mucho apeló a las enseñanzas, opiniones y consejos técnicos que fraternal y solidariamente nos brindaran los integrantes de la Red de Medios Alternativos (RMA), organización de carácter nacional que integramos y que se autodefine como “….un espacio político amplio de articulación, organización, debate y acción, en el que, compañeras y compañeros en forma individual y/o colectiva, desarrollamos comunicación alternativa, comunitaria y popular”. (https://rnma.org.ar/rnma)
Hemos sido gustosos anfitriones en ocasión de celebrarse tanto pre encuentros regionales como encuentros nacionales de la RMA.
La puesta en marcha de la RPCHG expresó una grilla de programas con variados perfiles y una actitud política de amplitud y respeto colectivo pese a las evidentes contradicciones entre las editoriales de los programas. Se vivió un clima interno coherente con los límites y condicionamientos de origen: programas con editoriales, radio sin síntesis editorial.
Una faceta rescatable y digna de mención fue la de producir transmisiones en vivo y coberturas en directo sobre luchas y movilizaciones de nuestro pueblo.
Sufrimos el impacto del fallecimiento del querido compañero Luis Guzmán, y lo afrontamos con la obligación moral y militante de continuar con su labor fundacional. Actualmente, el estudio de La Ché lleva su nombre como sentido y debido homenaje a sus aportes.

Ante la instalación de la pandemia por el COVID la definición colectiva fue la de continuar con las emisiones y ubicar a La Che como herramienta de reflexión crítica sobre sus causas y letales derivaciones, pero también como caja de resonancia para las denuncias de las políticas de control y represión desplegadas por los gobiernos.
Esta labor redundó en un salto mensurable en audiencia y en avances significativos en la instalación de la radio en el campo de la comunicación popular. Al mismo tiempo, estas nuevas realidades pusieron en evidencia ciertas precariedades técnico-estéticas, las que fueron abordadas y resueltas positivamente con criterios auto-gestivos.
En los tiempo actuales, existe un claro consenso colectivo para reconocer que atravesamos una evidente declinación tanto en la producción como en la despoblada grilla de programas de la RPCHG, todo ello agravado por el ataque cibernético mediante hackeos a nuestras páginas y canales en la última etapa.
Somos autocríticos y conscientes de que hemos parido un instrumento político-comunicacional con cierta instalación en el activismo y la militancia que se halla a la deriva en el furioso y esclerótico mar capitalista.
¿Se trata de un estado particular, específico? ¿O se trata del “mal de muchos”?, interrogantes que han abierto nuestros presentes debates.

El colectivo de militantes que integra actualmente la Radio Popular Che Guevara ha protagonizado -desde el pasado año- una serie de encuentros y debates en cuyo transcurso se ha ido consolidando un piso mínimo de acuerdos políticos para encarar un proceso de relanzamiento, proyección y crecimiento respecto de la experiencia transitada.
Para intentar responder a los desafíos de época hemos desechado la fórmula del “consuelo de tontos” y optar por una imprescindible mirada sobre la realidad tanto de los Medios Alternativos como la del actual Movimiento de Resistencias.
Vemos signos de cansancio moral, de fatiga intelectual y desencantos políticos, pragmatismos electorales, pánicos posibilistas y otros tantos etcéteras que ensanchan el consenso pasivo al presente de crueldad tanática y libertaria y bloquean –por ahora- una perspectiva anticapitalista. En este acuciante marco, el relanzamiento que iniciamos asentará su labor en una voluntad políticamente organizada y en un insumo subjetivo que consideramos irremplazable: el ingenio y el talento militante.
El camino transitado muestra signos inobjetables de que en este colectivo de activistas se poseen ideas para nuevas creaciones, nuevas herramientas para afrontar los desafíos que la lucha actual nos exige. Y también expresa que en ese recorrido la RPCHG ha extendido su mano a voces críticas y disonantes con lo instituido que cotidianamente plantan banderas y ejemplos de anticapitalismo abierto y consecuente. La nueva síntesis editorial a construir deberá reflejar – pedagógica y culturalmente- ese talento militante tan productivo como heterogéneo y disperso.
La vida reclama. Allá vamos
Red de Solidaridad con Chiapas de Rosario-Argentina
Intentamos compartir con los zapatistas ese camino de dignidad y esperanza, a través de las Brigadas Civiles de Observación, testimoniando las violaciones a sus derechos y difundiendo su lucha desde nuestros territorios. Buscamos una nueva forma de hacer política y caminos de encuentro.
Imagen: Mural a cargo de China del Río, Rosario 2019