En el municipio de Villa Guerrero, Jalisco, la comunidad Autónoma Wixarika-Tepehuana de San Lorenzo de Azqueltán, a pesar de tener un título virreinal desde el año de 1733, no ha sido reconocida en su territorio y, por el contrario, se ha puesto a merced de caciques y gobiernos la superficie que siempre ha sido de ellos. El bosque es talado, invadido el territorio y destruidos sus sitios sagrados, como es el Cerro Colotlán, donde el mal gobierno ha dado su aval y dinero a los terratenientes para que usen cientos de piedras ceremoniales labradas como barreras de piedra para supuestas obras de protección de suelo. Lo que no solo es un despojo sino un genocidio.
En ese contexto el 26 de noviembre pasado fue asesinado el compañero Marcos Aguilar Rojas, representante agrario de la comunidad de San Lorenzo de Azqueltán, así como las lesiones por arma de fuego infligidas a su hermano Gabriel Aguilar Rojas, delegado del Congreso Nacional Indígena. El ataque fue perpetrado por los agresores Esteban Aguilar Herrera, Manuel Aguilar Herrera, José Aguilar Herrera, Victor Hugo Pérez, Favio Flores Sánchez y Abraham Pérez, todos ellos vinculados a los caciques y pequeños propietarios del municipio de Villa Guerrero, Jalisco, quienes huyeron en un automóvil. En diciembre Manuel de Jesús Aguilar Herrera fue presentado ante el Juez penal de Colotlán, Jalisco, iniciándose el término constitucional de 72 horas para la audiencia de vinculación a proceso. Y en este programa los compañeros nos compartirán cómo sigue el proceso.
