DESconstrucciones

Fernando Híjar Sánchez

Revueltas, el retrato del joven compositor

Cuarta y última parte

Para el maestro Antonio Robles Cahero, sobresaliente investigador de la música mexicana, músico y apreciado amigo

En esta última entrega les comparto algunos fragmentos del ensayo El joven Revueltas que escribió Luis Jaime Cortez, en 2022, para la revista digital Sonus Litterarum*. En ellos encontramos planteamientos que, sin lugar a dudas, nos abrirán nuevas rutas para el conocimiento del músico y compositor, en concreto dos aspectos se despejan: uno, existe la idea, que muchos aceptan sin cuestionar, de que Silvestre Revueltas se inicia como compositor en 1930, cuando regresa de un tiempo de estudio y trabajo en Estados Unidos. Sus obras para piano (25 piezas) echan por tierra esta aseveración; otro, que hay una brecha, un espacio vacío entre la generación de compositores del romanticismo mexicano y la generación de creadores del nacionalismo; al igual, que el anterior, esto no corresponde a la realidad, las fuentes con las que se nutren las composiciones pianísticas de Revueltas nos muestran un puente, un enlace entre estos dos momentos históricos de nuestra música. A tal grado, de esta magnitud, es el alcance de estas maravillosas obras tempranas de Silvestre Revueltas, hermano mayor de la célebre familia Revueltas y figura cardinal en la cartografía de los compositores mexicanos del siglo pasado y de los tiempos que atestiguamos.

A los 15 años, ya todo un compositor

Leamos, pues, lo siguiente:

Este ha sido uno de los tópicos de la historiografía revueltania, acuñada tempranamente con tenaz persistencia. Representa la leyenda de la generación espontánea: Revueltas empieza a escribir de pronto, porque decidió hacerlo en un momento de inspiración frenética sin causa aparente. Lo más cuestionable de este tópico ha hecho ver a Revueltas como un improvisado genial que concibió obras maestras sin querer.

El examen atento del archivo más temprano de Revueltas podría conducirnos a establecer un nuevo punto de vista de manera definitiva. Hasta hoy no ha sido estudiado, aunque varios investigadores lo han tenido en sus manos, incluso por años. Contiene historias fantásticas.

Empieza con un equívoco, algunos catálogos de Revueltas registraron una obra con el nombre The Bear, y a todos pareció lógico un título en inglés tratándose de Revueltas. En esa fecha faltaban varios años para su primera estancia en Estados Unidos.

Si nos acercamos a The Bear pasando por encima de los prejuicios nos llevamos una sorpresa: no es una obra. ¡Es un cuaderno pautado! Un poco menor al tamaño carta. En la portada se ha estampado la primera firma de Silvestre Revueltas, y se han escrito cuidadosamente una fecha y un lugar: México, 19 de mayo de 1915.

Lo prodigioso del caso es que al abrirlo se desborda a borbotones la cornucopia juvenil de Silvestre. Nos saltan a los ojos los datos de su biografía intelectual temprana. No es un cuaderno es un cofre de tesoros. El cuaderno contiene como puede descubrirse con rapidez las obras de Revueltas escritas… ¡a los quince años! La juventud del autor debería ser un anzuelo infalible, pero en el caso mexicano ocurrió al revés: nadie ha tenido interés por el joven Revueltas. Las obras permanecen por tanto no sólo inéditas, sino sin estrenar (…). Ni los doctrinarios revueltianos pusieron atención a estas obras en todo un siglo.

¿Cuánto sabía realmente de música Silvestre Revueltas a los quince años? Gracias a ese cuaderno ya no caben especulaciones. Contiene un puñado de obras que acreditan con claridad los conocimientos profundos de Revueltas en todos los ámbitos musicales: armonía, contrapunto, formas musicales… Incluso, gracias a las instrumentaciones para violín y piano, puede observarse, en la escritura, su vasto dominio del violín. No tenemos una grabación de Revueltas violinista, pero estas obras nos cuentan la historia de su juventud estudiosa. Podemos observar, de la misma manera, en la escritura, que tocaba el piano con solvencia. Es una maravilla leer las partituras como si se tratara de un diario. Son una fuente de historias contándose entre líneas y notas. Empezaba Silvestre a elucidar los rasgos de su caligrafía sonora (…).

Es decir, para esa fecha, según la evidencia de las obras y de la propia escritura, ya se había asumido abiertamente como compositor. No lo escribió en una carta, pero hizo algo incluso mejor: unas obras de factura profesional y números de opus con los que nos dice sin controversia: soy compositor (…).

México le debe aún la edición de sus obras, a 82 años de su muerte. Es casi surrealista. ¿Podríamos imaginar a Rulfo no publicado en México?

Románticos y nacionalistas, una continuidad

Respecto al segundo gran tema, Luis Jaime Cortez, nos dice:

Podría manifestar para empezar que este cuaderno pautado es una especie de eslabón perdido entre la última generación porfiriana y la primera generación nacionalista (…).

Los estudiosos nos han presentado las cosas como si se tratase de dos momentos aislados, sin conexión. Los nacionalistas abominaban de sus predecesores inmediatos, y los desconocían por completo. Es la tesis más o menos canónica. Las partituras de The Bear nos permite llenar ese vacío. El joven Revueltas escribió danzas de salón y mazurcas en el estilo de Castro y Villanueva, llenándolas de hallazgos, personales, creando recursos hacia sus obras de madurez.

Entre la generación porfirista y la generación nacionalista, podemos decirlo ahora, no hay un salto: hay una transición. Las obras maestras de Revueltas fueron surgiendo por un proceso gradual de maduración, en un laboratorio de precisiones milimétricas.

Al final de su texto, el autor, es contundente hacia los que se creen poseedores de la “verdad revueltiana”: Si queremos avanzar en el conocimiento de Revueltas, necesitamos aportar exactitud.

Partituras y grabaciones: un proyecto en marcha

Luis Jaime Cortez publicó, El joven Revueltas, en el año 2022, de entonces a la fecha han acontecido varios eventos que él ha impulsado y defendido para revalorar la obra temprana de Revueltas. Como ya lo comenté, en la primera entrega de esta serie de colaboraciones, el 11 de agosto del año pasado se efectuó el estreno mundial, en El Palacio de Bellas Artes, de la obra para piano de Silvestre Revueltas que fueron plasmadas en el cuaderno pautado, ¡ah! para que quede claro: The Bear es la marca del cuaderno. También, están en proceso la impresión de las partituras, sus grabaciones en formato físico y en plataformas digitales; es así, que se garantiza el conocimiento, la transmisión y la difusión de estas composiciones que delinean un momento crucial de la música mexicana; sin la audacia y tenacidad de Luis Jaime, esto difícilmente se haría realidad.

Revueltijos

En 1998, el autor de Favor no disparen sobre el pianista obtuvo la Medalla Mozart al mérito de las artes. En 2024, por su carrera como compositor La Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) le otorgó el reconocimiento Trayectoria 25 años.

También, en noviembre del año pasado se llevaron a cabo las Jornadas INBAL-SACM dedicadas a compositores michoacanos, el maestro Enrique Diemecke dirigió la Orquesta Sinfónica del Estado de Michoacán que interpretó obras de creadores oriundos de este estado, entre ellas, el estreno mundial de Revueltijos de Luis Jaime Cortez, la cual es un homenaje a Silvestre Revueltas, “he estado en contacto, más que nunca, con la música de Revueltas, entendiéndola, casi memorizándola, porque trato con cada nota que escribió, con sus manuscritos. Y de pronto, al componer, sentía que tenía en la cabeza muchas de las reflexiones que tenía Revueltas. Llegó un momento en el que dije: ‘voy a dejar de resistirme, voy a seguir ese camino’, por lo que decidí dar a esta pieza un título ingenioso y divertido como los que ponía él mismo”, declaró el autor de Revueltijos.

Algunos de los títulos revueltianos a los que hace mención Luis Jaime, son: El renacuajo paseador, Alcancías, Colorines, El afilador, Ocho X radio, Éste era un rey, ¡Que viene mi marido!, Tragedia en forma de rábano, entre otros.

Anexo grabación de Revueltijos:

*Cortez, Luis Jaime. 2022 “El joven Revueltas”. Sonus Litterarum. 4 de mayo de 2022.

https://sonuslitterarum.mx/el-joven- revueltas/

Fernando Híjar Sánchez

Promotor cultural, productor musical e investigador independiente. Uno de sus más sobresalientes fonogramas: Lienzos de viento (músicos zoques y mames en diálogo con Horacio Franco) obtuvo el Premio Patrimonio Musical de México, INAH 2012.

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