Ciudad de México | Desinformémonos. Defensores del colectivo Un Salto de Vida denunciaron que fueron «víctimas de los narcobloqueos» que se registraron en Jalisco tras el abatimiento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), el pasado 22 de febrero.
Los defensores reportaron que fueron retenidos junto con investigadores universitarios cerca de la carretera a La Capilla, en el límite con Ixtlahuacán de los Membrillos, cuando se encontraban en sus tareas de observación y monitoreo de las descargas industriales en el río El Salto. Los agresores los obligaron a descender de su camioneta y procedieron a incendiarla junto con todos sus teléfonos celulares y equipos para registrar los contaminantes «vertidos impunemente por las empresas del corredor industrial de El Salto».
«Desgraciadamente, fue una pérdida total, tanto de los equipos, como del vehículo que se pone a disposición de las labores del colectivo para la investigación, para la defensa del territorio y, sobre todo, para todas las acciones relacionadas con el vivero, las reforestaciones y para la crianza del Bosque del Fin del Mundo», señalaron en sus redes sociales.
Precisaron que «todo quedó en pérdidas materiales, algo que muchas personas en México no han podido contar el día de hoy» tras los más de 250 narcobloqueos en diferentes estados del país por el operativo federal contra «El Mencho». «Sin embargo, no deja de ser un golpe para la movilidad del colectivo», agregaron.
El colectivo recordó que no es la primera vez que son víctimas de una agresión como la del 22 de febrero y que es algo a lo que están expuestos por ser defensores del territorio y «por el simple hecho de habitar esta región», en un país en el que «el crimen organizado, amparado, alentado, auspiciado y enquistado en el poder» ha impactado en la vida de los pueblos al servir «a los intereses financieros y políticos de las élites».
«Estos eventos sólo develaron la configuración político-organizativa que tienen estas mafias a lo largo y ancho del país, demostrando el control territorial que han cultivado tras años de protección y complicidad de gobiernos nacionales y extranjeros», acusaron.
A pesar de las pérdidas y el clima de violencia, Un Salto de Vida aseguró que continuará con su trabajo «de una u otra manera» en defensa del río, la salud y la vida en Jalisco. «Lo que nos mueve, más que un vehículo, es el amor por nuestro territorio y el deseo de permanecer aquí», subrayaron sus integrantes.
A continuación el comunicado completo:
El día de ayer, domingo 22 de febrero, derivado de las acciones violentas ocurridas en Jalisco y en muchos otros estados del país, hemos sido víctimas de los #Narcobloqueos. Mientras nos encontrábamos realizando acciones de observación en el territorio y monitoreo de descargas industriales junto con investigadores universitarios, fuimos retenidos cerca de la carretera a La Capilla, en el límite con Ixtlahuacán de los Membrillos, donde se nos obligó a descender de nuestra camioneta la cual fue incendiada junto con todos nuestros teléfonos celulares y todos los equipos para el muestreo para registrar los contaminantes que son vertidos impunemente por las empresas del corredor industrial de #ElSalto.
Desgraciadamente, fue una pérdida total, tanto de los equipos, como del vehículo que se pone a disposición de las labores del colectivo, para la investigación, para la defensa del territorio y, sobre todo, para todas las acciones relacionadas con el vivero, las reforestaciones y para la crianza del Bosque del Fin del Mundo. Afortunadamente, no pasó a mayores y todo quedó en pérdidas materiales, algo que muchas personas en México no han podido contar el día de hoy. Sin embargo, no deja de ser un golpe para la movilidad del colectivo.
No es la primera vez que pasamos por esta situación. Es algo por lo que estamos expuestos no solo como defensores y defensoras del territorio, sino por el simple hecho de habitar esta región, por habitar este tiempo en este país donde el crimen organizado, amparado, alentado, auspiciado y enquistado en el poder, ha marcado el destino de nuestros pueblos, sirviendo siempre a los intereses financieros y políticos de las élites. Estos eventos solo develaron la configuración político-organizativa que tienen estas mafias a lo largo y ancho del país, demostrando el control territorial que han cultivado tras años de protección y complicidad de gobiernos nacionales y extranjeros.
De una u otra manera, continuaremos con nuestro quehacer de construir una vida digna, porque lo que nos mueve, más que un vehículo, es el amor por nuestro territorio y el deseo de permanecer aquí.
¡Tierra, agua y aire limpios para nuestros pueblos!