Otra lógica, otras emociones

En Venezuela, estamos ante una situación sumamente difícil de comprender. En la madrugada del 3 de enero el gobierno norteamericano bombardea Caracas. Sacan del país a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores. A la semana siguiente, la vice presidenta, ahora presidenta encargada, ordena que todos vayan a sus trabajos y los niños y jóvenes retornen a sus clases.
Desde Estados Unidos, el presidente Trump, en sus redes sociales, publica una foto sonreído, portando la banda presidencial de Venezuela. Y como jefe de un imperio ordena qué se hará con el petróleo venezolano. Y afirma que su administración enviará dólares provenientes de la venta que ellos harán de nuestro petróleo. Ya los recursos comenzaron a ingresar al país.
¿Alguien puede explicar qué está pasando?
Se trata de una situación marcada por la incertidumbre. Vivimos una tensa calma. Poco a poco se va regresando a la “normalidad”, aunque en la ciudad de Caracas diversas manifestaciones han ido ganando fuerza.
El interior del país acusa otra realidad. La vida cotidiana de la mayoría de las familias gira alrededor de garantizar el pan de todos los días, aunque reina la esperanza de que la situación económica mejorará.
Y en medio de todo esto, en Cecosesola nos encontramos centrados en continuar bailando a nuestro propio son, un son que intenta trascender el mundo de los enfrentamientos. Se trata de no desviarnos de lo que vamos siendo, de continuar profundizando nuestro proceso educativo de inclusión, ampliando un “Nosotros”, profundizando nuestro compromiso comunitario.
Vamos siendo un espacio abierto a toda persona que se quiera contagiar con un proceso de ir construyendo relaciones fundamentadas en la ética, en ir siendo personas íntegras. Entre nosotros existen las más diversas opiniones e ideologías, pero nos vamos integrando e identificando no con base a lo que pensamos, sino con base a las cualidades de las relaciones que vamos generando.
Continuamos contribuyendo a que muchas familias puedan seguir satisfaciendo sus necesidades básicas, como la alimentación y la salud. Nuestros mercados semanales han estado abiertos desde las 6 de la mañana del día del ataque el sábado 3 de enero.
En los casos de acaparamiento, hemos apelado a la solidaridad comunitaria y a la disposición a compartir. Por otro lado, hemos contrarrestado las condiciones especulativas que llegó a tener el mercado, cuando el valor de cambio paralelo del dólar estadounidense se disparó (cambio oficial 312 bolívares por dólar, cambio paralelo 740 bolívares por dólar).
Los precios de nuestros productos y servicios se han mantenido, solo con pequeños ajustes en algunos casos. Esto ha provocado algunas pérdidas financieras debido al aumento continuo de la inflación, pero para nosotras es prioritario acompañarnos como comunidad ante las situaciones que atravesamos.
Cada vez que el país enfrenta una coyuntura extraordinaria sentimos la presión de apoyar un bando u otro. Ocurrió cuando los dos intentos de golpe de estado en febrero y noviembre de 1992 contra el presidente Carlos Andrés Pérez. Igual, cuando el paro petrolero de 2002 que duró 63 días y que intentó sacar al presidente Hugo Chávez del poder. Los argumentos para forzarnos a elegir eran difíciles de contrarrestar, pues nos acusaban de indiferentes. Sin embargo, nuestra claridad ha crecido desde los años 70, cuando estuvimos envueltos en el mundo de las luchas reivindicativas. Hemos ido descubriendo que nuestro proceso late en otra lógica y otras emociones, ajenas al mundo de las confrontaciones, ya provengan éstas del mundo político, religioso o filosófico.
Quizás ésta ha sido una de las claves para comprender nuestra permanencia en el tiempo, nuestro creciente impacto comunitario
Y como expresión viva de un “Nosotros” que se expande, deseamos agradecer profundamente todas las manifestaciones nacionales e internacionales que han expresado de manera muy solidaria sus preocupaciones, sus alientos y su interés y esperanza de que nuestro proceso continúe y siga “contagiando” e inspirándonos porque otro mundo sí es posible.
Colectivo de Redacción Cecosesola
Cecosesola es un proceso educativo basado en la reflexión colectiva en el quehacer diario, donde nos relacionamos sin líneas de mando, abiertos a una participación plena, sin intermediación. Ese proceso se desenvuelve dentro deuna red cooperativa de cincuenta organizaciones comunitarias de los sectores populares, ubicadas principalmente en la región centro occidental de Venezuela. www.cecosesola.org