Historias de vida en las luchas de México

Rocío Moreno

Ocupación de Isla Alcatraz (1969). Memoria y lucha de los pueblos nativos en Estados Unidos

Los pueblos originarios están en todos los rincones del planeta, y es muy importante recordarnos constantemente que, en los Estados Unidos, en ese país, también están los pueblos nativos. Su historia, sus pasados y sus luchas actuales parecen diluirse en la ferocidad del estado fascista y racista que gobierna. Por eso no es fácil ser pueblo en ese país, de hecho, en ninguna parte del mundo, pero en esas tierras, la sutileza con la que someten a nuestros pueblos es muy profunda. Pero sabemos bien que donde hay presión, hay resistencia, digna resistencia.

Nuestros pueblos han tenido que fortalecerse en su historia. Para eso se debe de conocerla, y no me refiero a datos y pruebas historiográficas que utiliza la academia con “rigurosidad”, sino, todo lo contrario, quiero decir a un constante ejercicio de escucha y reflexión colectiva que puede durar horas, días, meses o cientos de años, para entonces poder levantarnos y seguir el camino. Los pueblos, naciones y tribus que conforman el enorme colectivo en todo el territorio de los Estados Unidos es diverso, y entonces deben de construir espacios de encuentro, donde los una, pero sigan siendo según sus propias formas y tradiciones. De hecho, en su pasado, en su historia como pueblos, han vivido momentos de alianza, como lo fue la toma de la isla de Alcatraz. El 20 de noviembre de 1969, un grupo amplio y diverso que se autonombró como indios de todas las tribus (Indians of All Tribes- IOAT) tomó la isla Alcatraz que se localiza en la bahía de San Francisco, California. Ahí, publicaron una proclamación donde mostraban los abusos históricos que han sobrellevado con el paso de los cientos de años de constante colonización.

Esa isla, fue una prisión federal y en ese tiempo estaba en desuso, por lo que los pueblos en protesta por las décadas y cientos de años de despojo de sus tierras, la pobreza extrema en las reservas, las fuertes políticas de asimilación forzada y la discriminación y desprecio que recibían, decidieron hacer la toma de este islote. La ocupación duro 19 meses (noviembre 1969- junio de 1971). Al igual que cualquier resistencia en cualquier estado nación, fueron reprimidos y desalojados de la isla. Pero desde ese entonces, hay una luz, un fuego que se sostiene y mantiene encendida…

Conmemorar

Conmemorar es hacer memoria de algo, y en nuestra memoria colectiva esta una infinidad de historias que como dije, nos fortalecen como pueblos. En las sociedades occidentales se celebra, no conmemora. El 12 de octubre y Thanksgiving en noviembre, ambas fechas celebraciones de procesos de colonización y exterminio para los pueblos originarios, son fiestas de los de arriba. Pero en los pueblos de todo el mundo han tenido que construir y sostener momentos para conmemorar, desde la dignidad de los pueblos, han tenido que nacer costumbres para repensar y denunciar.

El 12 de octubre ahora se dice que es el día de la resistencia indígena y no la del descubrimiento de América, y con el Thanksgiving que se celebra el cuarto jueves de noviembre en los Estados Unidos para “agradecer” y remitirse a el encuentro de los colonizadores ingleses con los pueblos nativos como un acto amistoso y respetuoso es que varios pueblos convocan a la sociedad en general a Re-pensar esta (violenta) celebración nacional.

En California, en la bahía de San Francisco, en el mismo islote que pensaron y habitaron los nativos en 1969, se conmemora la histórica toma de Alcatraz y las luchas del pasado y el presente de los pueblos nativos. Cada vez es más fuerte (aunque inicia este proceso-lucha) la invitación a Repensar Thanksgiving, pues desde la mirada de los pueblos no hay nada que celebrar, ya que con ello se niega el genocidio, la opresión y el desplazamiento que vivieron los pueblos nativos frente a los colonizadores ingleses y que descaradamente siguen ocurriendo en la actualidad, solo que con otros nombres.

Descolonización de prácticas y pensamientos colonialistas.

Reunirse año con año, para conmemorar en estas dos fechas, en un sitio sagrado que resguarda una de las historias de lucha más importantes de los pueblos nativos en el siglo XX en los Estados Unidos, para conmemorar y más allá, es simplemente lo necesario para continuar el camino de la autonomía de los pueblos originarios.

Conmemorar en Alcatraz se vive y recuerda, se aprende la historia y la importancia de luchar, se siente, se duele, se sana y se teje desde la infinidad de historias que somxs, los caminos necesarios para construir los tantos mundos que necesitamos.

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