Esquina, bajan

Krizna Aven

No perdonamos, no olvidamos y no nos vendemos

El miércoles 22 de julio se llevó a cabo el XXIX encuentro de la Red Mexicana de Trabajo Sexual en las instalaciones de la organización, Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez”, que defiende los derechos humanos, jurídicos y de salud de las trabajadoras sexuales en varios estados del país, incluida la Ciudad de México. Brigada Callejera, como convocante, tuvo a más de 300 trabajadoras sexuales, la participación de seis países y cuatro organizaciones internacionales. Participaron en diez mesas de discusión, como: feminismo y feminicidios en México, desplazamiento del centro histórico, trabajo sexual, fútbol y FIFA, salud y VIH entre otras.

A través de un comunicado, Brigada Callejera afirmó que en México el trabajo sexual no está prohibido, sin embargo, carece de reconocimiento laboral en gran parte del país. Dependiendo de cada estado, se regula, aunque esto genera violencia y precarización. Las fundadoras de la Brigada Callejera, Elvira Madrid Romero y Rosa Icela Madrid, recordaron que debido al activismo que se hace en Brigada se logró que se reconociera el trabajo sexual como trabajo no asalariado. Se ganó el juicio de amparo, 112/2013, gracias al frente jurídico que se formó junto a los compañeros del bufete de abogados “Tierra y Libertad y de la abogada Barbara Zamora”.

Logramos derogar artículos de la ley de cultura cívica que permitía a los policías, hostigar, robar y que ponía a los clientes en situaciones de extorsión. Aun así, se han identificado a patrulleros afuera de los hoteles en las zonas del metro revolución y sobre Calzada de Tlalpan esperando a que salgan las compañeras y sus clientes para exigirles dinero.

Se denunció que la vida de las trabajadoras sexuales no cuenta para los gobiernos. A raíz del proyecto de gentrificación y desplazamiento en la CDMX, los ingresos de las trabajadoras sexuales han bajado un 70%, no tienen acceso a la canasta básica, no cuentan con suficiente dinero para para pagar, luz agua, gas, renta y juntar para los gastos escolares de sus hijos.

En plena pandemia del COVID 19, el trabajo sexual aumento un 100%, porque muchos establecimientos cerraron y mujeres que trabajaban en ellos tuvieron que llegar a trabajar en las calles, pero al no tener experiencia, se elevó el porcentaje de mujeres que adquirieron el VIH por no usar condón. En esta temporalidad, la calidad de vida de las trabajadoras sexuales, empeoró, tuvieron ingresos casi nulos y se vieron obligadas a vivir en la calle.

En ese tiempo, el gobierno de la CDMX abusó de una partida presupuestal al entregar tarjetas de apoyo económico para el COVID destinada para las trabajadoras sexuales pero no fue entregada a gran parte de ellas a pesar de haber entregado una copia de su credencial de INE.

María Clemente García, mujer trans y quien fue diputada federal, no hizo ninguna aportación para la población trans ni para el trabajo sexual. Muy al contrario, propuso una iniciativa de ley para criminalizar este trabajo señalándolo como un riesgo de contagio además de querer imponer nuevamente, el control sanitario. Obligó a varias compañeras a acudir a sus eventos utilizando el mismo discurso en el que han incurrido varias mujeres trans que están en la política en estos últimos 8 años, abusando de recursos para apropiarse de luchas y resistencias al asumirse trabajadoras sexuales de la calle cuando en realidad no lo son.

Hace 6 años, después del golpe económico del COVID, llegó a México el mundial de fútbol. La FIFA (federación Internacional de Fútbol Asociación) solo trajo, lavado de dinero, despojo y robo disfrazado de negocio en beneficio del país. Sabemos que solo ganaron los empresarios y las marcas autorizadas. En el siglo pasado, cuando comenzó la copa de este evento, el boleto costaba 2 dólares, ahora, el precio se disparó en 10 mil dólares cada uno. Nos vendieron la idea que tendríamos alrededor de 836 mil visitantes, aunque, realmente, sólo llegaron 494 mil turistas.

Estas cifras fueron el pretexto del gobierno de la CDMX para el desplazamiento de las compañeras en Tlalpan, tomar el control de grupos de trabajadoras sexuales y de las calles para exigirles nuevas cuotas. Esta práctica del gobierno, ha fomentado la trata de personas y ha permitido identificar con quienes negociar el control de los espacios que históricamente han sido de ellas.

La celebración del mundial de fútbol sólo dejo el 0.12 del producto interno bruto (PIB) mientras el empobrecimiento en México, aumento. Se desplazó a más de 3,600 trabajadoras sexuales que laboraban en Calzada de Tlalpan en los 3 turnos en que laboran desde los años 70s, siendo el 90% de mujeres cis que trabajan ahí. Debido a las protestas constantes de las trabajadoras sexuales por el cierre de tramos en la Calzada de Tlalpan por las obras de la ciclo vía y del puente flotante. El gobierno de la CDMX propuso entregarles un apoyo emergente, pero sólo se les otorgó a 265 a trabajadoras sexuales dándoles la cantidad de $18,560 y 3 mensualidades de $3,400.

Muchas protestaron y lograron que hoy, miércoles 22, el gobierno de la CDMX, les deberá de entregar a un bloque de 430 mujeres, la cantidad de $21,260 pesos en una sola exhibición. las 665 beneficiarias no representan ni el 1% de las mujeres que trabajan en la Calzada de Tlalpan. Cabe destacar que más de 200 personas que no son trabajadoras sexuales, recibieron este apoyo. Varias trabajadoras sexuales que recibieron el dinero, denunciaron que las madrotas les exigieron una parte del dinero recibido, además de exigirles el pago de una cuota para inscribirlas en proyectos del Instituto Nacional de Vivienda (INVI).

El gobierno se evidencia por la corrupción y el abuso de poder contra las mujeres que ejercen el trabajo sexual. Brigada callejera sigue caminando en el común, abajo y a la izquierda, con trabajo comunitario a diario, rompiendo los actos de simulación y de discursos de las “divas” de la política. No creemos en gobiernos que se dicen progresistas pero que, en la práctica, encapsulan a madres buscadoras y asesinan a luchadores sociales. La autoorganización y la resistencia que tenemos nos ha hecho enfrentar el desgaste y la persecución.

Brigada Callejera denuncia públicamente a quienes intentan controlar las calles y que van de la mano con el gobierno, las madrotas ofrecieron servilismo y simulación, se aliaron con la delincuencia organizada a cambio de controlar a las trabajadoras sexuales. Siguen generando miedo a miles de mujeres que ejercen el trabajo sexual en la ciudad al exigir pagos por derecho de piso. Se aprovechan de sus necesidades y de la falta de tiempo para organizarse. Por buscar un resguardo, cubrir su identidad, su resiliencia y no seguirle el juego al gobierno, las celebramos, las cuidamos.

Formamos parte de la Global Alliance Against Traffic in Women, seguimos trabajando, caminamos y enfrentamos al lado de las trabajadoras sexuales la trata de mujeres, identificamos la urgencia por seguir politizando las calles y los espacios de trabajo de las trabajadoras sexuales, observamos la falta de normatividad para el trabajo explotado. La ausencia de derechos nos lleva a tener acciones urgentes para las trabajadoras sexuales.

En Brigada Callejera no olvidamos, no perdonamos, no claudicamos y no nos vendemos.

Krizna Aven

Desde los 18 años empecé a ejercer el trabajo sexual, y gracias a esto comencé a ser promotora de salud y defensora de derechos humanos de las compañeras trabajadoras sexuales. Desde el 2006 soy adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona propuesta por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional  (EZLN). Debido a la constante represión contra el sector al que pertenezco nos vimos en la necesidad de ser activistas y desde hace más de 15 años periodistas. Para mí es fundamental contar las historias directamente del o de los protagonistas, ser un puente que sirva para dar a conocer historias y denuncias que difícilmente son tomadas en cuenta. El compromiso de escribir sigue latente en mí.

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