En el antiguo centro de detención del Servicio de Inmigración en los pantanos de los Everglades de Florida, conocido como “el Alcatraz de los caimanes”, se solía encerrar con frecuencia a los inmigrantes detenidos en jaulas metálicas al aire libre que no eran más grandes que una cabina telefónica. Así lo indica el informe del organismo de control interno del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés).
Al menos 79 inmigrantes fueron retenidos en estas jaulas, conocidas como “zonas de calma”, durante un tiempo que osciló entre varios minutos y casi dos horas. Los investigadores también descubrieron que la cárcel del Servicio de Inmigración no cumplía con las normativas relativas a la atención médica, la calidad de los alimentos, la higiene personal y las actividades recreativas.
El establecimiento finalmente cerró después de impugnaciones legales y escrutinio sobre los abusos y las condiciones inhumanas que allí se daban.
Publicado originalmente en Democracy Now!