Joaquín Penina, primer fusilado en la dictadura de Uriburu

Nuestra memoria se acerca a las barrancas del arroyo Saladillo, con el documental de Diego Fidalgo, “Hombres de ideas avanzadas”
| “La Huelga General es tu única arma a recurrir, si llega el momento” decisivo. Prepárate, Pueblo, a defenderte. ¡Oh, PUEBLO! ¡Alerta, Pueblo!…” |
¿Quién fue Joaquín Penina?

Nació en la provincia de Barcelona, en Gironella, en 1901. A Rosario llega en 1925, y ya siendo anarquista, se afilia al gremio de los albañiles y se adhiere a la FORA, Federación Obrera Regional Argentina. Su gran biblioteca contaba con grandes obras, diarios y revistas políticas, que repartía entre sus compañeros. Fue canillita del periódico “La Protesta”, de la FORA e integrante de la Guilda de Amigos del Libro (la guilda era una asociación de comerciantes o artesanos de ayuda mutua, antecesora de los gremios)
En las protestas por los asesinatos de Sacco y Vanzetti, en 1927, fue encarcelado.

Tras el golpe de José Félix Uriburu, en 1930, el dictador decide “pasar por las armas” a quienes se opusieran a su gobierno y realizaran algún tipo de propaganda, (Estado de sitio y Ley Marcial)
Comenzó entonces una persecución a gremialistas, comunistas y anarquistas, pero Penina siguió con su trabajo imprimiendo volantes que llamaban a resistir al pueblo, y repartiéndolos.

Fue secuestrado en su humilde casa de pensión de calle Salta al 1581, el 9 de setiembre dte 1930 (tres días después de asumir el dictador) y llevado a la Jefatura de Policía. Junto a él detuvieron a su compañero de vivienda, Victorio Constantini, y luego a Pablo Porta, otro anarquista catalán El habeas corpus y los recursos de amparo fueron rechazados, ya que dictadura. Sus dos compañeros fueron liberados pero Penina fue trasladado la noche siguiente a las barrancas de la Quebrada del Saladillo, en terrenos pertenecientes al Ejército, donde fue fusilado. Con su fusilamiento comenzó una terrible etapa de persecuciones a militantes sociales y políticos.

El jefe del pelotón fue un subteniente, Jorge Rodríguez, quien relata el asesinato, según el escrito de Osvaldo Bayer, “El culto de los asesinos”: “Fue bajado del camión y sintió el ruido de las cargas de las pistolas. Entonces yo, que lo tenía a un paso, lo vi abrir los ojos en mirada de asombro y rápidamente comprender. Dio un medio paso atrás y le vi morderse el labio inferior como si prefiriera sentir el dolor de su carne más no el temor. Yo iba detrás. Desde que lo había visto bajar, en mi frente y en mis ojos sentía que se había posado un velo de extrañeza y de irrealidad. No quise prolongar la valiente agonía de ese hombre. Ordené: ¡Apunten! Entonces el reo giró la cabeza hacia la izquierda y mirando con odio al grupo que presenciaba, gritó: “–¡Viva la anarquía! –su voz era templada, yo no vi temor. “¡Fuego! –ordené, sin ver ya nada. Tres tiros”. “Todos nos acercamos hasta donde estaba el cadáver y alguien dijo: ‘Fue un valiente hasta el último momento’. Vestía pobremente: zapatos de caña; pantalón, no sé si de fantasía o marrón oscuro. Un saco también oscuro. Era rubio y de pequeña estatura. Representaba unos 25 o 26 años. De sus bolsillos se sacaron dos o tres galletas marineras muy duras y en parte comidas, y un giro de cinco pesetas para un hermano de Barcelona. El giro no llegó a mis manos ni sé tampoco quién se lo llevó”.

El cuerpo de Penina se creía desaparecido, su memoria se intentó plasmar en un libro de Aldo Oliva, poeta rosarino, quedando inconclusa su difusión, ya que la dictadura argentina del 1976, quemó los 5000 volúmenes de esta obra editada por la Biblioteca Pública Popular Constancia C Vigil.

Acompañamos con las palabras de Antonio Oliva, profesor de Historia de la Facultad de Humanidades y Arte de Rosario:-“ante el enorme avance del olvido, siempre hay un punto de donde tirar la cuerda de la memoria”
Fusilamiento encubierto, libros quemados, y el rescate de la memoria.

E intentando nuevamente hoy llamarnos al olvido, en el Parque Sur, junto al arroyo Saladillo, la placa en la plazoleta Penina de 1999, yace vandalizada y apenas se lee:“JOAQUÍN PENINA. Obrero ejemplar y hombre de paz, fue fusilado sin derecho a juicio el día 10 de septiembre de 1930 en las quebradas del Saladillo. Penina no ha muerto. Hoy es símbolo de las luchas contra los poderes autoritarios”.
Y hoy escuchamos al realizador Diego Fidalgo, autor del documental “HOMBRES DE IDEAS AVANZADAS”. Su trabajo es realmente el armado de un rompecabezas, donde nos relata la historia que quisieron esconder sobre la vida y asesinato de Penina,
Las preguntas fueron acerca de sus trabajos y en particular por qué eligió a Penina en Hombres de ideas avanzadas? Qué desafíos se presentaron? Cómo se hizo la investigación? Qué documentos consiguieron? Y el relato del proceso de filmación.
Estudié fotografía, publicidad y cine. En 2004 fundamos con dos compañeros “Calanda”, una productora de cine independiente. Mi primer documental, ‘Trescientoscincuenta’ (2005) ganó el premio Doc Buenos Aires 2004. En 2007 fundé mi propia productora, Oxímoron: cine con la que produje ‘Jallalla Bolivia’ (2007); ‘Hombres de ideas avanzadas’ (2011); ‘Cineamtónica (2012); ‘El origen del pudor’ (2014) y ‘Fotosíntesis’ (2020).

En el año 2004 se recupera una copia sin tapa ni datos editoriales de ‘El fusilamiento de Penina’, el libro editado por la Biblioteca Vigil. Allí me pongo en contacto con Antonio Oliva, uno de los hijos de Aldo, el autor de la investigación, y le propongo que hagamos un documental sobre el hallazgo. En el año 2007 Antonio viaja a Barcelona para la presentación de una edición del libro que hizo una editorial de Barcelona, “El Viejo Topo”, gracias a la gestión de Florencia Rovetto, que en esa época vivía en España. Le propuse a Antonio que hiciera un diario de viaje con una cámara que le presté. Parte de ese material quedó en el montaje final. En el año 2008, gracias a un premio del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), logro armar un equipo de investigación y trabajo para desarrollar el proyecto, que finalmente filmamos en el año 2009, principalmente en la ciudad de Rosario, en Buenos Aires, Bariloche y en Cardona, Gironella y Berga, lugares por los que había transitado Joaquín Penina en España.

Al parecer el libro perdido habría sido conservado por el tesorero de la Vigil, práctica habitual cuando se editaban allí. A partir de este hallazgo se puso en movimiento una rueda que sigue dando que hablar hasta el día de hoy. A la fecha se han realizado 5 nuevas ediciones de ‘El fusilamiento de Penina’: editorial El Viejo Topo (España) en castellano y catalán; Puño y Letra; Biblioteca Vigil, una primera edición con los documentos recuperados de los prontuarios durante la investigación para el documental y una última cuando se encontró un libro con la tapa original del libro de Oliva.

Durante la investigación para el documental conseguimos recuperar los archivos de prontuario de Joaquín Penina, Pablo Porta y Victorio Constantini, los tres anarquistas detenidos la noche del 9 de Septiembre de 1930. Así, pudimos acceder al material producido por la policía para acusar a Penina, en su prontuario estaban sus manuscritos, cartas y documentación personal del anarquista nacido en Cardona (España), venido a Rosario en el año 1925.

El equipo de investigación y guión estuvo integrado también por Maximiliano Quintero y el propio Antonio Oliva que colaboró en el armado del proyecto. El documental se armó con una estructura que contemplaba los tres tiempos históricos de la historia de Penina: 1930 / 1976 / 2004. Fue clave la aparición del prontuario de Penina, ya que a partir de ahí se pudieron dar con fuentes, fechas y datos que permanecían en una nebulosa que acompañó por años esta historia. Cabe destacar que esta fue la primera vez que en democracia se accedían a archivos de la primera dictadura militar. A partir de allí, comenzó una investigación y sistematización por parte de historiadores que pudieron acceder a material de estudio producido por la policía en los albores de los trabajos de sistematización lombrosianos. En la actualidad funciona el Archivo General de la Provincia, Sede Rosario en la sede de gobierno provincial, conducido por la historiadora Gisela Galassi. (https://www.santafecultura.gob.ar/mujeres-que-hacen-historia-entrevista-a-gisela-galassi-jefa-del-archivo-general-de-la-provincia-sede-rosario/ )

De la lectura del prontuario de los anarquistas detenidos, se pudo determinar que los tres anarquistas fueron detenidos el 9 de Septiembre de 1930 y liberados al otro día (Porta y Constantini), así constaba en el casillero donde constaba la fecha de liberación. En el caso de Penina, el casillero estaba vacío. Sabemos por la reconstrucción que hicieron Quesada y Oliva que Penina fue llevado desde la Jefatura de Policía hasta las barrancas del Saladillo, en una comitiva compuesta por policías y soldados y jefes del ejército, hasta un lugar que era utilizado para prácticas de tiro por las fuerzas militares. En el lugar, un grupo de niños fueron testigos del fusilamiento, entre ellos estaba Julio Oksanich, que tenía 9 o 10 años, que luego se convirtió en historiador barrial, y siempre contaba esa historia que lo había marcado. En el documental, Rafael Ielpi, escritor e investigador, cuenta que a mediados de los 80 Oksanich lo fue a visitar y le dio su testimonio. Un pelotón de fusilamiento del ejército, liderado por el capitán Sarmiento asesinó a Penina. Sus últimas palabras fueron ‘Viva la anarquía’. Su cuerpo fue llevado al Cementerio La Piedad y fue enterrado como NN. Pudimos acceder a los registros del cementerio y consta que en la madrugada del 11 de Septiembre su cuerpo fue llevado allí.

Osvaldo Bayer conoció a compañeros anarquistas de Penina que le hablaron de él, de quien era, de cómo era, de sus virtudes, su solidaridad, su compromiso con los ideales libertarios.
El título del documental proviene de una noticia falsa, del diario La Capital que decía “fusilan en Rosario a tres hombres de ideas avanzadas”, cuando en realidad habían fusilado solamente a Penina.
http://hombresdeideasavanzadas.blogspot.com/
“Joaquín Penina, un hijo del pueblo cuya sangre fue derramada por los chacales cancerberos de privilegios, precursores del Terrorismo de Estado en el pasado siglo XX”.- el recuerdo de Carlos A. Solero, militante anarquista:-

Red de Solidaridad con Chiapas de Rosario-Argentina
Intentamos compartir con los zapatistas ese camino de dignidad y esperanza, a través de las Brigadas Civiles de Observación, testimoniando las violaciones a sus derechos y difundiendo su lucha desde nuestros territorios. Buscamos una nueva forma de hacer política y caminos de encuentro.
Imagen: Mural a cargo de China del Río, Rosario 2019