Iztapalapa, fuego, agua y un balón

El censo que realizó el INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) en 2020 en la Ciudad de México contabilizó un millón 835 mil 486 habitantes distribuidos en 293 colonias en la alcaldía de Iztapalapa. Con una superficie mayor a 116 kilómetros cuadrados, es la demarcación más poblada en la CDMX y en segundo lugar a nivel nacional después de Tijuana, Baja California.
Iztapalapa es una de las alcaldías más castigadas por el abandono institucional del gobierno actual y de sus predecesores en la Ciudad de México. Sus habitantes han sido testigos de constantes tragedias dentro de su territorio. El pasado 9 de septiembre, alrededor de las 2:20 pm, una pipa de gas volcó en el puente de la Concordia a la altura de Santa Martha Acatitla, lo que originó una enorme fuga de gas que se expandió rápidamente sobre esa zona ocasionando una gran explosión que dejó hasta el momento 29 muertos, 16 hospitalizados y 39 que ya fueron dados de alta, según cifras oficiales.
Sin embargo, se habla de 31 muertos y 70 lesionados que no han sido reconocidos por el gobierno de la CDMX. Desde el momento de la explosión, circularon en redes sociales testimonios de personas que afirmaron haber visto cuerpos calcinados y restos humanos que se encontraban regados alrededor de la zona del desastre. Existen lesionados y muertos que no han sido reconocidos. Hay una víctima que no se pudo identificar debido a que quedó totalmente calcinada, sin poder obtener huellas dactilares ni muestras de ADN. Afortunadamente, se pudo establecer la identidad de dos mujeres. Una es Ana Daniela Barragán Ramírez, pero hasta el momento no se ha determinado su lugar de origen. La otra es una chica que se volvió viral por contar con un tatuaje de laurel como única referencia. Hace unos días fue reconocida, se llamaba Lorena Barrera de la Torre, quien radicaba en Jalisco.

Sin embargo, no son las únicas víctimas. Existen referencias de que en esa zona pernoctaban en las calles personas en situación de calle por ser un área de comercio informal. Hasta el momento no han sido localizadas ni mucho menos aparecen sus nombres en la lista del gobierno, ya sea como víctimas o desaparecidos. Para ellos, no existe un mínimo intento de búsqueda, se les niega el reconocimiento a su identidad, peor aún, a su dignidad. Como siempre, “los nadie” no existen para este gobierno morenista.
Existen testigos que afirman que la volcadura se originó por los baches que se encontraban en esa vía, contradiciendo la versión oficial del gobierno de la CDMX que acusa al conductor de la pipa como causante de esta tragedia por el exceso de velocidad con el que manejaba y no por los baches que causaron la volcadura. Es sospechoso que en las siguientes horas, ya en la madrugada, el gobierno de la ciudad realizó el reencarpetamiento asfáltico en el lugar del desastre antes de que se realizaran los peritajes por parte de especialistas. A pesar de ello, internautas subieron videos a las redes que corroboran tanto la velocidad moderada del conductor como la restauración de la cinta asfáltica. Irónicamente, hace dos días apareció un socavón en el puente de la Concordia, exhibiendo públicamente la inoperancia del gobierno al cubrir sólo con parches para ocultar su irresponsabilidad.
Si a esta tragedia le sumamos las continuas inundaciones que sufren los oriundos de esta demarcación, la situación se complica más, como sucedió este 27 de septiembre cuando cayó una tromba dejando 20 colonias inundadas, como la colonia Santa María Aztahuacán, donde alcanzó más de cinco metros el nivel del agua. Estas lluvias dejaron más de mil viviendas dañadas, en su mayoría con pérdidas económicas en su totalidad. Hay dueños de pequeños negocios que perdieron todo. Ya están hartos de vivir cada año esta situación porque tienen que tirar a la basura sus mercancías echadas a perder. Hay miles de habitantes que se lamentan al ver todas sus pertenencias flotando en aguas negras.

Hay inconformidad, impotencia y hartazgo por parte de los habitantes de Iztapalapa. Siempre les dan discursos y promesas vanas por parte del gobierno de la CDMX. Esto ha generado que se organicen y realicen protestas y cierre de avenidas exigiendo una inmediata solución por el drenaje caduco que ha colapsado en temporada de lluvias. Han corrido a funcionarios que llegan sólo a “tomarse la foto”, como le sucedió a la alcaldesa Aleida Alavez Ruiz, a quien le aventaron cosas, la corrieron y la acusaron de la pasividad con que se ha manejado para ayudarlos.
Este problema ha persistido por décadas y la siguen padeciendo los iztapalenses. Ya no se puede seguir ignorando esta situación, de lo contrario, se convertirá en una “bomba de tiempo” que le explotará al gobierno capitalino que encabeza Clara Marina Brugada Molina.
La incapacidad del gobierno para resolver de raíz el deterioro e insuficiencia del drenaje público en toda la ciudad únicamente consigue que los que menos tienen sigan hundidos no sólo en el agua, sino también en la pobreza por estar perdiendo cada año lo que con esfuerzo han logrado conseguir. Brugada conoce de este problema, pero por falta de voluntad política no lo atendió en su momento siendo alcaldesa en Iztapalapa.
Hoy, las prioridades de este gobierno es dejar una imagen de primer mundo ante los visitantes internacionales que vendrán al Mundial de futbol de 2026 que organiza la FIFA. La capital será sede de varios encuentros futbolísticos. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) anunció que comprará 54 máquinas de pavimentación presuntamente para conservar las carreteras del país. Sin embargo, serán empleadas para “embellecer” las avenidas principales de esta capital por donde transitará todo el flujo turístico. Por ejemplo, ya comenzaron a construir una ciclovía en Calzada de Tlalpan que conectará al Estadio Azteca con el Centro Histórico. Esta obra ya está afectando a los habitantes y a los comercios de esta zona. Para el gobierno federal y de la CDMX es más importante un negocio transnacional disfrazado de deporte que la seguridad y la vida digna de sus habitantes.
La realidad es que, para esta administración guinda, las demarcaciones donde habitan personas con un nivel económico bajo no merecen la seguridad social e integral que debiera garantizar el Estado. El gobierno prefiere que sus habitantes más pobres sigan hundidas en el agua o envueltas en llamas a cambio de un balón.
Krizna Aven
Desde los 18 años empecé a ejercer el trabajo sexual, y gracias a esto comencé a ser promotora de salud y defensora de derechos humanos de las compañeras trabajadoras sexuales. Desde el 2006 soy adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona propuesta por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Debido a la constante represión contra el sector al que pertenezco nos vimos en la necesidad de ser activistas y desde hace más de 15 años periodistas. Para mí es fundamental contar las historias directamente del o de los protagonistas, ser un puente que sirva para dar a conocer historias y denuncias que difícilmente son tomadas en cuenta. El compromiso de escribir sigue latente en mí.