Despojo y saqueo para el Bienestar
¿Nos habríamos imaginado hace 20 años que viviríamos uno de los regímenes más capitalistas en México bajo un gobierno progresista?
Ya nos lo habían advertido, escuchamos voces del sur hablarnos sobre la intensificación de la política extractiva bajo este tipo de gobiernos, pero como siempre nada es como se lo puede llegar uno/a a imaginar, todo es al estilo y medida de cada geografía. Y así como en México tuvimos una dictadura no declarada mientras en América Latina se padecían dictaduras militares hoy tenemos un régimen profundamente capitalista y autoritario bajo lo que se autodenomina progresismo y transformación. No pretendo clavarme en teorizar ésto, sino en tratar de nombrar la ofensiva que amenaza con intensificarse en cuanto a planes de despojo, extracción, saqueo y fortalecimiento de las empresas criminales capitalistas que en nombre de la sustentabilidad y el bienestar no solo fortalecerán la dinámica de acumulación por desposesión sino que atentarán abiertamente contra pueblos rebeldes, porque aparte otra joya de estos gobiernos y más aún de éste es que todo, absolutamente todo lo que denuncia, critica, disiente termina por ser condenado y tachado de conservador para ser deslegitimado, porque dicho sea de paso, no pueden ocultar lo mucho que se parecen y conectan en ambición con “los de antes”.
No se puede entender la lógica que arrasa con todo a nivel gobal, ese olor a guerra y dinero que impregna el día a día y que cada vez encarna más terror, crueldad y ganancia con la muerte sin lo que loas zapatistas llamaron Cuarta Guerra Mundial (1997). La Guerra del mercado contra la humanidad, la destrucción/despoblamiento y reconstrucción/reordenamiento es una postal de todos los días en muchos rincones del mundo. Esa reorganización que devino de esas nuevas formas de la guerra ya no responden a un conflicto convencional entre Estados Nacionales e implican un cambio en dimensiones esenciales de la vida, entre otros en la territorialidad ( Segato, 2014).
En México (como en otras partes) se gana produciendo despoblamiento/relocalizando y eso se disfraza de desarrollo. Como lo ilustra la siguiente frase de Claudia Sheinbaum:
“Somos partidarios también de aprovechar la posición estratégica que nos brinda el tratado comercial con América del Norte para dar impulso a la inversión privada, extranjera, nacional por el llamado fenómeno de relocalización de empresas” (en sus 100 compromisos, 2024)
Como se puede intuir, lo que realmente se busca relocalizar no es a las empresas sino a las poblaciones que viven donde estarán esas empresas, donde éstas lucrarán. Esto ilustra lo que realmente corre por las venas de la 4t. Y sí, hay que hablarlo, hay que criticar, discutir, no callar pues parece que de pronto se ha decidido no nombrar lo que escurre de las coladeras.
Antes de seguir basta hacer una pequeña lista de lo que se tiene planeado (algunos proyectos ya caminan mediante imposición y simulaciones de consultas amañadas):
La ampliación de los aeropuertos Tamuín, Tepic, Torreón, Lázaro Cárdenas, Puerto Escondido. Los trenes Maya, el AIFA-Pachuca, el México – Querétaro , el de León – Aguascalientes, el de México-Querétaro-Guadalajara, el de Manzanillo – Colima – Guadalajara – Irapuato, el de Tepic-Mazatlán-Nogales, el de México – San Luis Potosí – Monterrey – Nuevo Laredo, el de México – Puebla – Veracruz, el de Aguascalientes-Chihuahua-Ciudad Juárez. Seguramente aún hay quien cree que esos trenes son necesarios, sin ver que trenes como el Tren Maya provocan devastación socioambiental y afectaciones territoriales y a la vida comunitaria de los pueblos.
Los 12 parques industriales del sureste, la imposición de 15 “Polos del Bienestar” (polos Industriales y de Servicios).
El Plan Sonora que va a implicar la construcción de infraestructura para 6 parques científicos, la modernización del puerto de Guaymas y de seis puntos fronterizos.
La planta fotovoltaica del municipio de Puerto Peñasco.
El Plan Río Balsas – Pacífico Sur
El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec
Las ampliaciones de los puertos Salina Cruz, Ensenada, Guaymas, Mazatlán, Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Coatzacoalcos, Seyba playa, Veracruz, Altamira, Puerto Progreso que van a afectar directamente aguas y fauna marina.
La construcción de plantas fotovoltaicas, eólicas, hidráulicas, geotérmicas, de hidrógeno verde.
El Plan Nacional Hídrico que mediante el Registro Nacional de Agua para el Bienestar (toma de decisiones en el manejo y administración de las aguas nacionales) busca generar mecanismos de control para dar a empresas y no a pueblos el acceso y uso del agua. El Programa Nacional de visitas de inspección ( cumplimiento de obligaciones por parte de los usuarios y que hagan visible el ejercicio de los actos de autoridad por parte de la CONAGUA) que deja muy clara la intención de hacer presente el poder estatal en el uso y manejo del agua y someter “a los usuarios”.El Programa Nacional de Tecnificación que consiste en la tecnificación de infraestructura (entubado y revestimiento de canales, estructuras automatizadas de medición, instalación de compuertas automatizadas, relocalización y reposición de pozos profundos, equipamiento) y parcelaria (construcción de canaletas y regaderas, sistema de riego por goteo, nivelación de tierras, instalación de drenaje parcelario, entubado de redes de distribución de pozos, sustitución y complementación de fuentes de energía no convencional).
La tecnificación es uno de los grandes negocios detrás del Plan Nacional Hídrico, lo dejaron muy claro, pese al acostumbrado uso de eufemismos, el día que realizaron el Acuerdo Nacional por la Seguridad y Sostenibilidad (2024) en el que se le escapó al Presidente de grupo LALA la frase de “la tecnificación de riego es un buen negocio en el que vale la pena invertir”.
En paralelo a la ejecución de estos planes se están echando a andar las Contralorías del Agua, como si fuesen procesos ciudadanos de defensa del agua, que en los hechos están trabajando la agenda de CONAGUA y que están siendo operados por personas que en algún momento fueron activistas o siguen siendo militantes cómodos de Morena y la 4t.
De fondo detrás de esta oleada de megaproyectos es claro que hay más de una motivación capitalista que cada vez es más explícita en ésta administración, como ha sido exhibido mediante acuerdos y reuniones esenciales como la que tuvieron con Blackrock, o mediante roles tan decisivos y significativos como el que ejerce Altagracia Gómez coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico. Ese otro elemento es la lógica desarrolista y racista de la 4t, que cuando ve pueblos originarios y campesinos ve el aumento del valor agregado, ve que esos son pueblos que “aun falta desarrollar”.
Todo esto sin contar con los proyectos de cada gobernador, que van en consonancia con éstas lógicas y que son disfrazados con el apellido de “reordenamiento”, que implica como ellos mismos dicen una “Mejor ocupación territorial”, es decir, planes para ocupar zonas reordenando, como si los pueblos fueran un tablero de Monopoly.
En suma estamos ante una nueva conquista de territorios en la cual los recursos naturales van a ser, como han dicho las y los compañeros zapatistas, pedaceados. El agua, la tierra, los territorios y todo en nombre del bienestar y la transformación. Pero abajo no pasan éstas ofensivas sin rebeldía y resistencia, pese a que se quiera ocultar que la dignidad brota como agua por las venas de ríos, cuerpos de agua y manantiales que alimentan la tierra de pueblos curtidos de memoria y hartazgo.
La lucha de los pueblos que forman la Asamblea Nacional por el Agua y la Vida (ANAVI) es crucial en este contexto que no puede verse desconectado del colapso planetario que padecemos y que con prácticas como las enlistadas arriba solo van a acelerarse. La lucha de los pueblos que se organizan en torno a ésta Asamblea florece, se fortalece y nuevamente encuentra fecha en el calendario para encontrarse y continuar con la defensa del Agua y la Vida. La Sexta ANAVI se llevará acabo en Loma de Bácum Sonora el 18 y 18 de octubre. Hay que mirar hacia allá, escuchar atentamente, aprender, acordar y seguir caminando con dignidad y rebeldía.
“Somos agua, somos vida y sentimiento, somos agua organizada, sin agua no somos nada”, como dice Intillimani
Tamara San Miguel y Eduardo J. Almeida
Tamara San Miguel y Eduardo J. Almeida tratan de acompañar y tejer caminos entre luchas. Son integrantes del Nodo de Derechos Humanos, del proyecto Etćetera Errante y Adherentes a la Sexta Delcaración de la Selva Lacandona.