Pensar en voz alta la justicia y la paz

Pietro Ameglio

¡Desobediencia debida a órdenes deshumanizantes! Todo México y América Latina con Cuba: gran acopio civil y gobiernos solidarios

Gaza y Cuba representan hoy en día dos de los puntos centrales en las fronteras de la mayor violencia de inhumanidad que atraviesa nuestra especie. Por supuesto, hay muchas otras realidades con enormes grados de inhumanidad, guerra y violencia como por ejemplo la guerra de Ucrania y Rusia, los genocidios en Sudán y en el Congo, la invasión, despojo y ocupación de Venezuela, etc. Pero creemos que Cuba y Gaza son dos fronteras morales emblemáticas de la inhumanidad de la especie, asociadas ambas a su modo a formas genocidas.

Todos los informes de la ONU encabezados por Francesca Albanese, todas las instancias e instituciones, tribunales y cortes penales internacionales, así como especialistas académicos y ONGs han demostrado y definido claramente lo que sucede en Gaza (y Cisjordania) con la población palestina por parte de Israel – con el gran apoyo de Estados Unidos y Europa- como una acción y política genocidas . Pero también este bloqueo estadounidense de décadas junto a las últimas medidas del presidente Trump, donde amenaza con poner altísimos aranceles y sanciones a cualquier país que envíe petróleo a Cuba, se puede definir, como lo hace el presidente de Cuba Miguel Díaz Canel, como: “un bloqueo genocida”. Sin duda, ya la situación de asfixia en toda la isla se hace cada vez más intolerable y difícil de soportar en todo sentido por la población.

Hace poco asistimos a la presentación del proyecto de la Nueva Gaza como uno de los proyectos genocidas más repugnantes que ha visto la historia humana, donde al exterminio de una identidad social, humana e histórica como el pueblo palestino y su cultura, se le colocan encima de sus ruinas y cadáveres edificaciones de lujo de todo tipo, con un modelo de desarrollo inmobiliario de resort-capitalista, de expropiación de los recursos naturales, del gas, de puntos geoestratégicos, con espacios de diversión para los ricos capitalistas, desde todas las lujurias y placeres imaginables, incluidas la trata y prostitución. Como si toda la experiencia de los archivos Epstein no fuera suficiente en su inmoralidad, sino que se quisiera expandir ahora a nivel global. En Cuba, por supuesto que se planea liberalizar la isla a lo que eran los tiempos de Batista y anteriores, donde constituía en parte un gran prostíbulo y casino de Estados Unidos, entre otras cosas. ¿Y el proyecto social para Venezuela hacia dónde se dirige, con tamaño despojo de su petróleo y riquezas naturales?

Decimos que Cuba, al igual que Gaza, representan una frontera moral y material de nuestra especie, y particularmente de América Latina. La isla constituye un punto geográfico, un territorio, una experiencia histórica y una identidad social que representan los mejores sueños, utopías, ideales que se han construido en todas las generaciones de América Latina y en parte también del mundo, a partir de su lucha antiimperialista, de justicia social e independencia de fin de los 50 hasta hoy. Más allá de todas las críticas que se puedan hacer a su gobierno -algunas ciertas, otras exageradas y descontextualizadas- nadie puede negar que sus políticas sociales, culturales y científicas representan un intento tremendamente digno y potente de esa población por construir situaciones de más igualdad social, de erradicar la pobreza, de expandir los niveles de educación, sanidad y dignidad hacia todo el pueblo por igual. Además, el apoyo solidario que urge realizar no es al gobierno sino a la población cubana, para su sobrevivencia.

Por tanto, esta forma actual imperialista, brutal, falsa, de amenaza, ataque y de chantaje hacia Cuba, que puede caer fácilmente también en una forma de invasión militar como en Venezuela, toca experiencias históricas, fibras de solidaridad latinoamericana y mundial, especialmente para México, muy muy íntimas. Si con algún país la población civil mexicana y sus gobiernos -más allá de todas las ideologías y partidos- han tenido una cercanía y una solidaridad a prueba de todo tipo de presiones (empezando por Estados Unidos), es con Cuba desde el siglo XIX. Las poblaciones de Cuba y México tienen una íntima relación de décadas y México ha sido el principal país del mundo en cuanto a solidaridad permanente con Cuba hasta el día de hoy.

Por eso esta frontera moral, particularmente para México y América Latina, es muy imperioso y central de mantenerla, frente a los discursos y acciones imperialistas, armadas, militaristas, de paz armada, de todo tipo, de Trump y sus aliados. Especialmente, además, después de la última invasión, secuestro del presidente y bombardeo en Venezuela, con la impunidad y dominio que se están desarrollando.

A su vez, Trump, en su discurso de hace pocos días se permitió exaltar la invasión y el despojo de la mitad del territorio mexicano en el siglo XIX, con una inmoralidad y prepotencia total hacia México. Incluso ha declarado que ahora él es el presidente de Venezuela y que Cuba puede estar bajo el mando de Marco Rubio.

Estamos así atravesando una etapa superior de la realpolitik del genocidio en el actual imperialismo liderada por Trump, por lo que bajo muchos sentidos es fundamental decir ¡Ya Basta!, para no permitir que esa frontera deshumanizante se corra más hacia los abismos de la inhumanidad y -podría ser- hasta la extinción de la especie. Cuando a Gandhi le preguntaron qué hubiera hecho frente a Hitler, él contestó: prevenir, evitar que asuma el poder. En este caso Trump ya asumió el poder, pero la situación puede ser muchísimo peor si no se le detiene. Entonces es momento justamente de este ¡Ya Basta! latinoamericano y mundial, ahora particularmente en la situación cubana y gazatí, es el tiempo de la desobediencia a órdenes deshumanizantes y de exterminio, con estrategia noviolenta y apoyo masivo de los pueblos.

¿Cómo desobedecer y resistir?

Igual que decíamos en el artículo anterior sobre el caso de Venezuela, creemos que los gobiernos de Brasil, Colombia y México deberían haber tenido una posición CONJUNTA (como un actor y bloque político latinoamericano) y con intervención política pública muchísimo más firme de política continental e internacional, de mediación e intervención pública antes de la invasión a Venezuela, empezando por investigar y condenar los impunes y atroces ataques a lanchas venezolanas en el Caribe y las consecuentes ejecuciones extrajudiciales. Ahora con la amenaza y bloqueo genocida a Cuba deberían hacerse estas y más acciones conjuntas. Sí existieron algunas declaraciones y condenas, pero cada país por su lado y muy tibias, pero no hubo una acción política diplomática directa noviolenta conjunta. No podemos repetir este error frente al riesgo real de intervencionismo exponencial.

Cuando pensamos de origen este artículo, consideramos que el gobierno mexicano estaba teniendo una posición demasiado cautelosa ante la situación cubana y la amenaza de Trump de aplicar aranceles. Por supuesto que la entendíamos, así como también la necesidad de proteger a la población mexicana, los acuerdos comerciales con todo el comercio y la economía binacional que se ponen en riesgo, así como la amenaza real de ingreso de tropas norteamericanas a México con la excusa del combate al narco-terrorismo. Tenemos un enorme respeto por la presidenta Claudia Sheinbaum, por su historia personal, su coherencia y su determinación moral y material en acciones de construcción de paz y noviolencia. Pero creíamos que por la situación histórica y social de cercanía mexicana con Cuba, no podía actuarse igual de prudentes como creemos se ha actuado frente al genocidio palestino en Gaza y la invasión a Venezuela, aduciendo la Doctrina Estrada de no-intervención en otros Estados, algo que creo no aplica en políticas internacionales ante genocidios.

Sin embargo, tenemos que reconocer con gusto que la presidenta Sheinbaum en estos últimos días ha sido prácticamente la única líder internacional que con claridad ha hecho políticas de solidaridad hacia Cuba, muy reconocidas por ese gobierno y muy emblemáticas de por dónde avanzar los demás países continentales y mundiales. Primero partiendo con una etapa de ayuda humanitaria, al enviar dos barcos hace pocos días con casi mil toneladas de ayuda humanitaria. Pero también con algo importante políticamente como desafío a Trump: declarando permanentemente que está completamente en desacuerdo y “es muy injusta esta sanción a países que venden petróleo a Cuba. No debe afectarse a los pueblos. Seguiremos ayudando y esto es una injusticia”.

Así, me parece que la presidenta Sheinbaum -tratando de ser coherente con la historia y la voluntad de nuestro pueblo, con los principios básicos del humanismo mexicano- ha tenido una presencia internacional muy importante y ejemplificadora (¡ojalá desate muchas otras acciones directas del estilo!) con esta ayuda humanitaria, rompiendo y desafiando todas las amenazas de Trump. Se trata de una estrategia de construcción de paz noviolenta gradual, que empieza por lo “real”, aprovechando el resquicio de la fuerza moral que tiene la propuesta de “ayuda humanitaria” para la sobrevivencia, difícil de rechazar aún por un gobierno tan brutal como el de Trump.

Pero está claro que el paso siguiente -siguiendo la determinación moral del humanismo mexicano- tiene que ver con enviar gasolina y petróleo, que son el verdadero eje genocida y de derrocamiento del régimen que se busca. Pensamos que los gobiernos de China y Rusia -por su gran poder- deberían hacer desde ya mucho más, armando alguna misión conjunta y clara de desafío a Trump y solidaridad con Cuba, de envío grande de petróleo, a la que se podrían sumar -como decíamos- los gobiernos de México, Brasil y Colombia (¡en Cuba se firmaron los Acuerdos de Paz con la guerrilla!). Sería un acto de enorme coherencia y poder internacional.

A la vez, nos parece que en la reserva moral de la sociedad civil mexicana, latinoamericana y norteamericana podríamos estar organizando una gran campaña nacional de acopio voluntario (de alimentos imperecederos ,quizás por unos 15 o 21 días), involucrando a organizaciones sociales y solidarias de todos los rincones de los países en la logística -universidades, iglesias…-, y pidiéndole luego a algunos gobiernos que hagan llegar todos esos acopios al pueblo cubano a través de barcos, transporte aéreo y marítimo. Al menos en México, creemos que tendría un gran suceso -político, social y económico- en cuanto a la movilización nacional, porque muchas porciones de la población civil nos volcaríamos a enviar la ayuda en hermandad con la historia que nos une al pueblo cubano. Conociendo la tradición mexicana de solidaridad -particularmente con la isla- es muy probable que al escribir estas líneas ya exista una campaña así, que ahora desconocemos. Sería una verdadera forma de hacer realidad el humanismo mexicano, a través de una “revolución solidaria de las conciencias”.

Tendría un gran significado nacional y mundial político, humanitario, social y económico, y de desafío a este imperialismo brutal de Trump. Sería también una forma de interposición noviolenta para romper el cerco genocida a la isla, algo similar -no igual- a la acción de las flotillas Sumud hacia Gaza.

Desafío además que se sumaría a todas las valientes y creativas resistencias internas de la reserva moral civil en Estados Unidos, contra las brutales acciones militares y armadas del ICE que dicen perseguir a migrantes ilegales y violentos -algo totalmente falso como se ha demostrado-, y ahora incluso han ejecutado arteramente a dos activistas sociales muy valientes, honorables y valiosos como Alex Pretti y Renee Good en Minneapolis. Estas grandes y múltiples resistencias masivas de todo tipo a temperaturas gélidas, nos mostraron un momento mundial importante en el reciente show del rapero puertoriqueño Bad Bunny durante el medio tiempo del SuperTazón, como una fuerte acción de reivindicación cultural e histórica, pero sobre todo política que tuvo su acción noviolenta y mensaje más radical en el momento final: concluyendo el desfile de resistencia intercultural y pluralidad de las banderas -pueblos y culturas- americanas, tomó un balón de fútbol americano y lo estrelló con rabia e indignación moral (como debe ser en la noviolencia) contra el pasto, pronunciando la frase de guerra: “¡Estamo’ aquí!!” (y no nos iremos). Ese fue el mensaje central de todo el show, en mi modo de reflexionar.

Un apartado aparte merece la repugnante oposición mexicana y latinoamericana de derecha y ultra, hipócrita al extremo, con un silencio o apoyo total hacia la invasión a Venezuela, el genocidio en Gaza o al bloqueo genocida a Cuba, incluso cuestionando el apoyo a Sheinbaum por enviar ayuda humanitaria (priorizando el temor de que se pueda afectar al T-MEC), justificándolo por los gobiernos autoritarios o terroristas de esos países. Sin embargo, Trump ha admitido el 23 de enero que “Yo soy un dictador, pero a veces se necesita un dictador”. Entonces, ¿cómo puede la oposición mexicana y latinoamericana criticar a Cuba o Venezuela por sus gobiernos autoritarios, y no criticar y pedir en cambio su apoyo en la intervención de Trump a México, por ejemplo, sabiendo que es un político que se autodefine como dictador? ¿Cómo pueden callar cuando su país nos invadió sin ninguna razón y nos despojó de la mitad de nuestro territorio (mitad del XIX) y Trump hoy glorifica a esa vergüenza histórica innegable como “victoria legendaria…para asegurar la frontera”?

Justamente como respuesta a estos atropellos repugnantes, de violencia impune y total, y muy peligrosos, encabezados por Trump y la (ultra)derecha, es que hay que apoyar y luchar masiva y radicalmente -como sociedad y gobierno- con todo contra el bloqueo a Cuba y el despojo petrolero en Venezuela, para que ni esos países, ni México “nos dobleguemos, nos arrodillemos ni nos vendamos; ni regresemos a ser colonia de nadie” (Sheinbaum). La frontera moral y material de la deshumanización y el despojo no deben dejarse correr más en México, Cuba, Venezuela ni en América Latina y el mundo. La prudencia es sabia, siempre que esté dentro de una estrategia de lucha, no sólo de contención y defensa.

11 Respuestas a “Paz de Trump vs. Paz de Sheinbaum”

  1. Gran reflexión sobre la no violencia para seguir hablando de Palestina y evitar una guerra nuclear..
    Es importante también mencionar a las Comunidades Afromexicanas, al mimo tiempo que lo hacemos de Pueblos Originario. Los Pueblos Afros no están debidamente visibilizados en México o a nivel Mundial.

    Muchas gracias querido Pietro

  2. Patricia Gutiérrez-Otero

    Pietro, ¿en dónde podemos ver tu ponencia entera?
    Dudo de que al Papa los sionistas le permitan entrar en Gaza, es más, estoy cierta de que no lo dejarán. ¿Cuál sería la campaña de noviolencia en Israel? ¿Lo dejarían caminar desde Jerusalén hasta Gaza para que la gente se una a su peregrinar?
    Por otra parte, ignoro qué relaciones tenga el Vaticano con el Estado de Israel y con sus comerciantes: ¿no habría que pedir al hermano León (yo tengo para mí que es en este sentido que el actual papa tomo este nombre: el amigo de Francisco) que suspenda relaciones comerciales con el gobierno y las empresas sionistas? También convendría que pida públicamente que se haga un boicot a productos israelíes.
    Por último, ¿el llamado no debería hacerse también a los rabinos judíos no sionistas? ¿No deberían ellos también «poner el cuerpo?
    Gracias por tu esfuerzo. No olvido a Gaza y Cisjordania.

  3. Sandra Marquez Olvera

    En momentos de extrema gravedad e impunidad, el discurso y la prudencia institucional corren el riesgo de volverse cómplices por omisión.

    La propuesta de que el liderazgo moral y religioso mundial asuma una presencia física e interreligiosa sobre el terreno rompe con el monopolio de la diplomacia tradicional. No solo interpela a las jerarquías religiosas a ser consistentes con su prédica, sino que nos desafía como sociedad civil global a pasar de la indignación pasiva a una verdadera acción noviolenta masiva de no-cooperación. Es un llamado urgente a la audacia ética que la historia hoy nos exige el contexto ante nuestras y nuestros hermanos en Gaza. Meter el cuerpo hace referencia directa a la encarnación de Jesús.

    • Estoy de acuerdo con tu reflexión, sobre todo en la importancia de pasar de la indignación a la acción noviolenta. Me parece interesante cómo relacionas la presencia de las personas y el compromiso de la sociedad con la búsqueda de la paz, ya que el texto también destaca que no debemos permanecer pasivos ante los conflictos, sino buscar formas pacíficas de transformarlos.

  4. Para mi el texto señala que antes de entrar en un conflicto pues debemos de conocer las causas del mismo ya que es importante saber cuales son los factores que lo interpretan o que lo ocasionan ya que si no se interpretará de esa manera podemos meternos al conflicto de manera irresponsable
    El texto tambien señala puntos i.portantes como que debemos analizar desde varios puntos de vista y de manera crítica los conflictos que se presentan

    • Estoy de acuerdo con tu comentario, especialmente en que es importante conocer las causas de un conflicto antes de actuar. Como menciona el texto, analizar el conflicto desde diferentes puntos de vista permite comprender mejor la situación y buscar una transformación positiva en lugar de actuar de manera impulsiva.

  5. Alexander Plata Martínez

    1. ¿En qué consiste el triángulo de la violencia de Galtung?
    Básicamente dice que la violencia no es solo cuando alguien golpea o ataca a otr@

    Posteriormente hay otros dos tipos de violencia que no se ven a simple vista : la violencia estructural como la pobreza, la desigualdad y que el gobierno no dé servicios básicos y la violencia cultural los prejuicios, los discursos de odio o los medios que hacen que veamos normal la violencia. Para Galtung no hay paz real si no se atacan las tres cosas.
    2. ¿Cómo inició la lucha no violenta de Gandhi?
    Empezó en Sudáfrica cuando a Gandhi lo bajaron a la fuerza de un tren por ser indio, aunque llevaba boleto de primera clase. Ahí dijo hasta aquí y empezó a organizar a la gente con su idea del Satyagraha resistencia sin violencia. Se basaba en no cooperar con leyes injustas, hacer marchas y protestar sin responder con golpes, buscando cambiar al rival en lugar de destruirlo. De ahí se llevó esa misma estrategia para independizar a la India.
    3. ¿A qué se refiere la concepción positiva del conflicto desde la cultura para la paz?
    Significa dejar de ver el conflicto como algo malo o como una guerra que hay que callar a la fuerza. Desde la paz positiva, el conflicto es solo una señal de que algo en la sociedad está fallando como la falta de oportunidades y es una oportunidad para cambiar las cosas para bien. Se trata de resolver los problemas de raíz hablando, respetando los derechos de todos y arreglando el tejido social, no tirando balazos.

  6. 1. ¿En qué consiste la propuesta del triángulo de la violencia de Galtung?
    La propuesta de Johan Galtung explica que la violencia *no solamente es aquella que podemos observar directamente. Él la divide en tres tipos: violencia directa, estructural y cultural. La violencia directa es la más visible, porque se manifiesta mediante acciones que causan daño. La violencia estructural se encuentra en las condiciones sociales que generan desigualdad y dificultan que algunas personas puedan satisfacer sus necesidades y derechos. Por último, la violencia cultural está formada por ideas, creencias y valores que pueden hacer que la discriminación o la desigualdad parezcan normales o justificadas.

    2. ¿Cómo inició la lucha no violenta de Gandhi?
    La lucha no violenta de Gandhi comenzó con el satyagraha, que significa “fuerza de la verdad”. Inició el **9 de noviembre de 1906 en Sudáfrica, cuando Gandhi luchó por los derechos de la población hindú que vivía en ese lugar. Su forma de luchar se basaba en la resistencia no violenta, utilizando acciones como el diálogo, la no cooperación y la desobediencia civil en lugar de recurrir a la violencia. Esta lucha buscaba enfrentar situaciones injustas y promover cambios sociales mediante métodos pacíficos.

    3. ¿A qué se refiere la concepción positiva del conflicto desde la cultura para la paz?
    La concepción positiva del conflicto significa que un conflicto no necesariamente es algo malo. Desde la cultura para la paz, puede convertirse en una oportunidad para que las personas conozcan mejor las diferentes necesidades y puntos de vista, dialoguen y busquen soluciones. Galtung considera que los conflictos son algo natural en la vida humana porque las personas pueden tener objetivos diferentes, pero conflicto y violencia no son lo mismo. Si se aborda mediante el diálogo, la empatía y la creatividad, puede generar aprendizaje, mejorar las relaciones y producir cambios sociales positivos.

  7. Angel Gonzalez Ramirez

    1. ¿En qué consiste la propuesta del triángulo de la violencia de Galtung?

    No solamente es lo que podemos ver directamente, Existen tres tipos de violencia que están relacionados: la directa, que es la más visible; la estructural, que aparece cuando las condiciones sociales generan desigualdad y no permiten satisfacer necesidades o derechos; y la cultural, que son las ideas o creencias que hacen que esas desigualdades o formas de violencia parezcan normales. 2. ¿Cómo inició la lucha no violenta de Gandhi?

    Comenzó en 1906, en Sudáfrica, cuando inició el movimiento llamado satyagraha, que significa “fuerza de la verdad”. Con esta forma de lucha buscaba defender los derechos de la población hindú, enfrentando las injusticias mediante la resistencia y la acción no violenta. 3. ¿A qué se refiere la concepción positiva del conflicto desde la cultura para la paz?

    Se refiere a que un conflicto no siempre tiene que verse como algo malo, Los conflictos son parte de la vida y pueden servir para que las personas conozcan mejor sus diferencias, dialoguen y busquen soluciones. Si se manejan de manera positiva, pueden convertirse en una oportunidad para aprender, mejorar las relaciones y generar cambios positivos, en lugar de terminar en violencia.

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