“Concluir un ciclo escolar más no es cualquier momento de la vida, es especial y único”, expresa Mariana Martínez, quien vestida con su enagua y huipil elaborado por su madre acude a recibir sus documentos que la acreditan como egresada de primaria.
En los pueblos de Oaxaca, las clausuras, graduaciones o fiestas de fin de ciclo escolar cada vez más muestran el legado de los pueblos indígenas como una forma de revalorizar sus tradiciones y vestimenta. En la escuela secundaria José Vasconcelos de Unión Hidalgo, Oaxaca, las y los jóvenes vistieron con sus atuendos tradicionales para finalizar su curso escolar, lo que “significó un orgullo”.

“Me gustó vestirme con mi traje tradicional, no pensé que así se hubieran organizado las y los maestros, pero se siente bonito portarlo, sobre todo en esta ceremonia de fin de curso”, dijo una de las estudiantes graduadas.
De la misma forma, en la clausura del Centro de Educación Infantil (Cendi) de Juchitán, las niñas y niños que egresaron de su nivel preescolar vistieron con sus atuendos típicos, al igual que sus maestras, maestros y sus padres.
“Para mi hija fue emocionante recibir su diploma de egresada vestida con su traje típico. Es reafirmar el orgullo de ser mujer zapoteca, y aunque parezca algo normalizado, sentimos mucho amor por nuestra tierra y nuestras tradiciones”, dijo Juana Ramos, oriunda de Juchitán.

Las profesoras y profesores explican que elegir el traje típico antes que cualquier otra prenda tiene un gran arraigo, porque enseña una revalorización que se ha ido perdiendo. Pero eso no es todo. Además de que las niñas y jóvenes portan con orgullo sus enaguas y hupiles y los niños y jóvenes visten su guayabera blanca y pantalón negro, también bailan sones regionales como una forma de revalorizar la cultura.
Sones como La Sandunga, la Petrona y Paulina fueron los más bailados por las y los estudiantes.
“El son reafirma quienes somos, y si desde pequeñas y pequeños se los inculcamos, ellos van aprender. El son regional se baila muchas veces en lugar de un vals, es decir, lo que hacemos es reafirmar la cultura en esta etapa de la educación, y lo mejor es que ha gustado mucho”, explicó un profesor en la ceremonia de clausura.

El orgullo también es para las madres de familia, al ver a su hija e hijo portar los trajes regionales. Dalila López cuenta que cuando su hija egresó del preescolar usaron un traje típico, y que esto se repitió en la primaria y la secundaria. “Eso me da muchas satisfacciones, porque las niñas y jóvenes van a entender que el traje se usa en actos valiosos e importantes, y creo que de eso se trata, de revalorizar desde niños para que en su adultez sigan preservando sus trajes regionales y cultura”, señaló López.
Lo mismo ocurrió en Ayutla Mixe, en la Escuela Primaria Bilingüe “Emiliano Zapata”, donde niñas y niños vestidos con su ropa típica asistieron a la clausura de fin de cursos, en una ceremonia hablada en ayuuk.
Para la comunidad, que desde las escuelas se revaloricen los legados culturales y tradicionales de los pueblos es una forma de resistencia. Las madres de familia aplaudieron a las y los profesores que, a pesar de las circunstancias, siguen privilegiando las culturas de las ocho regiones de Oaxaca.
