Pensar en voz alta la justicia y la paz

Pietro Ameglio

¡Ciudadanos del mundo, resistid! Gaza y Los Ángeles

Jerusalén… los filisteos (palestinos)… serán como tus hijos (Salmo 86) 

Quiero cerrar con un llamado a la sociedad mexicana para que no nos dejen solas, no esperen a que les falte alguien para indignarse (Discurso de Verónica Rosas, ganadora del premio individual de DDHH Don Sergio Méndez Arceo 2025)

He pasado de todo en la vida, pero no le tengo odio a nadie (Pepe Mujica)

En estas últimas dos semanas hemos asistido a nivel internacional a una escalada de mucha fuerza moral con una “firmeza permanente”, de acción directa y resistencia civil noviolentas, con la determinación moral y material de decir ¡Ya Basta! ante hechos sociales de gigantesca inhumanidad: un genocidio y las deportaciones masivas. Gaza y Los Ángeles han sido los epicentros de esas acciones, y ciudadanos internacionales así como migrantes sobre todo legales y mexicanos (aunque cada vez más con un gran componente de latinoamericanos, asiáticos y afroamericanos) han sido los sujetos sociales principales de esas confrontaciones noviolentas. El nivel de las acciones, además de movilizaciones de masas, ha tenido también como característica la no-cooperación y la desobediencia civil, verdaderos tipos de acción proporcionales en la espiral de la resistencia civil noviolenta a tamaños niveles de la espiral de la violencia inhumana. 

Este 14 de junio coincidentemente será un día clave de grandes movilizaciones en el mundo para “PararLaGuerra” de Gaza y contra el gobierno de Trump -es además el día de su cumpleaños- en numerosas ciudades norteamericanas, bajo el lema de “No Kings (No Reyes)” contra su autoritarismo dictatorial. 

Palestina es hoy una deuda moral global: Francesca Albanese

La presión política contra este genocidio “no es todavía suficiente. Se necesita la interrupción total de la venta de armas y comercio con Israel” (Francesca Albanese, Relatora de la ONU para Palestina; TVEspañola). En estos días hemos visto al respecto acciones de los gobiernos de Chile al retirar agregados militares de Israel, de Reino Unido al romper negociaciones comerciales y de España al cancelar contratos de misiles. Muy poco aún para detener este genocidio. Nos preguntamos si el gobierno mexicano, que tan bien hace en promover el “humanismo mexicano”, en coherencia será también capaz de implementar acciones mucho más firmes y claras hacia el gobierno sionista y genocida de Israel, en cuanto a decir ¡ya basta! y romper al menos algunas relaciones con Israel (https://www.youtube.com/watch?v=23rrNTwt41Y). 

Lo mismo va para nuestras universidades respecto a instituciones similares israelíes con las que existan convenios e intercambios. No es momento de escudarse detrás de falsas concepciones de neutralidad, diálogo académico o ambigüedad hacia la función de ciertas universidades en Israel, claramente alineadas con el aparato de militar genocida. Nadie se refiera a cortar relaciones positivas personales o de trabajos colectivos, se trata de dar un mensaje claro de no-complicidad institucional con este genocidio. Es el momento clarísimo de la no-cooperación, como diría Gandhi, quitando el soporte de la base social (por miedo, interés, obediencia, ideología…) -como afirmaba el principal teórico de la resistencia civil noviolenta Gene Sharp- al poder gobernante injusto e impune.

Ante esta total falta de voluntad política e hipocresía internacional, como bien nos alertan de todos los sectores más directamente involucrados en este genocidio, es el momento de la presión internacional mucho más alta y decidida de las poblaciones civiles. Albanese enfatiza también que “Falta la presión ciudadana constante a los gobiernos en Europa, misma que debe continuar y multiplicarse”. Lo mismo sostienen activistas israelíes opuestos a este genocidio, en sus acciones por cruzar la frontera de Gaza que el ejército israelí ha impedido: “Estamos luchando y haciendo nuestra parte para una verdadera paz palestino-israelí, presionando al gobierno de Israel, porque sin esto, sin la población israelí nada avanzará”. Esto confirma otra reflexión, que también hemos venido compartiendo por más de un año en este espacio: ¿¿por qué la población israelí no está en las calles, tomando edificios de gobierno y congresos, en forma muy muy masiva, diciéndole a Netanyahu y su gobierno, al ejército, que paren el genocidio, o se vayan a la cárcel??

La esperanza está centrada ahora, en movimientos ciudadanos masivos crecientes que están practicando cada vez más acciones directas noviolentas (de no-cooperación y desobediencia civil) para el cese al fuego y la entrada de ayuda humanitaria a Gaza. Ha habido también una gran cantidad de marchas de verdaderas mareas humanas conmovedoras en muchos países del mundo. Pero ejemplos muy actuales de los mayores niveles de resistencia directa noviolenta son por ejemplo estos dos, dirigidos a la frontera de Gaza para entrar con ayuda humanitaria, llevar solidaridad y fraternidad a la población palestina, y romper así ese cerco militar genocida de bombas y hambre. 

Por un lado, los activistas sociales y políticos sobre todo europeos del velero Madleen de la Flotilla de la Libertad: la joven ecologista sueca Greta Thunberg, el actor Liam Cunninham, la parlamentaria francesa Rima Hassam, y nueve tripulantes más representantes de fuerzas morales mundiales. Asimismo, los ya más de 3200 activistas por la paz de 36 países que participarán en la marcha Global a Gaza del 12 al 20 de junio, que irá del desierto cercano a El Cairo a Rafah. Se trata de un movimiento masivo civil, apolítico e independiente, que se unirá también al convoy de autobuses y coches que partió el lunes 7 desde Túnez a Gaza, para llevar alimentos, compuesto por 7 mil activistas tunecinos.  Será muy interesante, también para aprender a luchar mejor, qué acciones de resistencia noviolenta están planeado realizar estos activistas cuando sean detenidos por el ejército israelí. Pero a la base se trata de columnas de activistas noviolentos que buscan romper material y moralmente un cerco militar genocida, a través de una interposición de cuerpos.

El gobierno de Israel acaba de interceptar el velero, y tomar su control remolcándolo hacia Ashdod en Israel. Su excusa ridícula y miserable es: “Intentaron organizar una provocación mediática cuyo único propósito era ganar publicidad…el barco transportaba menos de un camión de ayuda”. El ejército israelí, antes de deportar a los tripulantes, cometió una acción de vil tortura y bajeza moral, como es el tamaño de su obediencia ciega a las órdenes inhumanas superiores: enseñó a la tripulación videos de la masacre de Hamas del 7 de octubre del 2023, queriendo hacerles y hacernos creer infantilmente que se trata de una legítima defensa el asesinar de mil formas diferentes sin piedad a no menos de 50 mil palestinos -la mayoría niños y ancianos- y expulsar a los 2 millones de ese territorio para convertirlo en una “costa azul francesa”, frente a esa matanza de 1200 israelíes. Bien apunta Francesca Albanese cómo en este genocidio “el hambre es usada como arma de guerra…Israel ha perdido la poca humanidad que lo habitaba”.

Nos parece fundamental incrementar esta lucha y la esperanza de detener este genocidio, no caer en juicios de valor de “pensamiento periférico”, evaluando su efectividad y necesidad sólo por el aparente “resultado final”, sino que es necesario realizar una reflexión más compleja acerca de la urgencia de potenciar este tipo de acciones directas ciudadanas mundiales, cada vez más masivas y con personajes de fuerza moral y poder social cada vez mayores. Son claves para deslegitimar al gobierno israelí y su acción genocida -y su principal socio que es Estados Unidos-, para “desnudar la verdad” diría Gandhi y visibilizar el nivel de inhumanidad. Tal vez pronto y con un resultado diferente creemos -como hemos venido también reiterando en este espacio- veamos al papa León XIV junto a rabinos, imanes y pastores en esa misma frontera de Gaza, quedándose allí en ayuno y oración hasta que los dejen pasar y juntarse con las familias palestinas y las de los rehenes israelíes. Sería otra acción profunda con resultados inesperados…

El ¡Ya Basta! migrante en Los Ángeles  

Trump dio un paso más en su total maldad y supremacismo blanco racista hacia los otros y otras diferentes morenos y más pobres, en su propio país, por encima incluso de cualquier atisbo mínimo de legalidad en sus acciones militares de guerra y en los documentos de los arrestados y deportados. Desató una guerra -tan escenográficamente construida como real- en una ciudad santuario -ejemplo de resistencia a sus políticas antiinmigrantes- y opositora demócrata, como castigo ejemplar y señal, al más puro corte fascista, represiva e ilegal para que todo el país quede sumido en un clima de estigmatización antiinmigrante, autoritarismo y aterrorizamiento social. Con la clásica incertidumbre y amenaza aterrorizante que él tan bien construye acerca de sus acciones futuras. Criminalizando y revictimizando así a los migrantes -igual a Netanyahu con los palestinos- como “invasores”, “enemigos extranjeros”, “animales”, “criminales”…

Construyó así una provocación y escenografía gigantesca mandando a militares, Marines, y a la Guardia Nacional a realizar redadas simultáneas en centros comerciales de la ciudad, al más puro estilo de acciones de guerra con gases lacrimógenos, helicópteros, armamento muy pesado, decretando un estado de sitio en el centro de la ciudad, bajo el lema de “Liberar a Los Ángeles de la invasión migratoria”. ¿Quién los liberaría? Por supuesto que sería el gran héroe y salvador patriota Trump, sin siquiera tener autorización previa del gobernador y la alcaldesa de esa ciudad, a quienes calificó de la peor manera despectiva y autoritaria; tampoco hay que ignorar que las fuerzas estatales y de la ciudad en algunas tareas apoyaron al Servicio de Inmigración y Control de aduanas (ICE). 

La población -venciendo el aterrorizamiento pero con el indispensable miedo- reaccionó inmediatamente en muchas formas noviolentas, mediáticas y legales para impedir los arrestos -muchos de ellos de sus propios familiares-: movilizaciones cada vez más grandes con miles de familias migrantes con ancianos, niños, madres; brigadas de vigilancia barriales todo el día; en algunos casos “los manifestantes rodearon las dependencias estatales donde los migrantes estaban siendo trasladados en autobuses” (Raúl Zibecchi, https://desinformemonos.org/estados-unidos-levantamiento-de-migrantes-y-sectores-populares/); en otros no dejaron pasar a los del ICE, etc. Saliendo también cada vez más masivamente a las calles -recuperando luchas pasadas muy valiosas-, con banderas mexicanas y centroamericanas de todo tipo, para detener este proceso de redadas tan militarizadas e impunes como violentas, marcando así un límite a la “frontera social material y moral”, que Trump rebasó con esta instalación del peor fascismo represivo conocido. 

Esta resistencia noviolenta -¡Ya Basta!- es muy importante para el resto de Estados Unidos y el mundo, y nos enseña cómo ya no debemos dejar avanzar más procesos de tan alta inhumanidad como este o los de Gaza y Ucrania, por ejemplo. Organizarse, luchar y enfrentar es la mejor forma de revertir estas acciones y construir justicia y dignidad. Todavía es muy pronto para saber cómo va a desarrollarse este proceso de gran lucha social masiva migrante intercultural y de militarización fascista de guerra, si será una protesta, estallido o un levantamiento social, pero podría incluso encaminarse hacia un “judo político” (gene Sharp) donde las acciones autoritarias acaben revirtiéndose material y moralmente en contra de quien las ha desatado, Trump y los republicanos, y su costo social, económico y político sean enormes. Por todo Estados Unidos se están extendiendo las protestas y solidaridades ante las mentiras gubernamentales, así como la organización para la “ayuda mutua” (Kropotkin) y el   “autocuidado”.

Al respecto, para profundizar la resistencia creciente, nos parece muy oportuna la entrevista que realizó Democracy Now, a través de Amy Goodman, con Ron Gochez organizador comunitario de la Unión del Barrio de Los Ángeles, y profesor de historia de preparatoria, quien describe cómo por la organización comunitaria y la resistencia, después de una verdadera batalla de 8 horas y media, el ICE tuvo que retirarse. Reflexionaba que “Si nos organizamos y resistimos no separarán a nuestras familias, nos podemos defender. Han buscado apoyo público diciendo que son criminales, sabemos que es falso. La gran mayoría son trabajadores que permiten a nuestra sociedad de existir. Van tras los que tienen la piel marrón, negra, todos son atacados”. Y agregaba un exhorto muy importante a los adversarios, en una típica postura de no-cooperación gandhiana, de Martin Luther King y de César Chávez: “Una cantidad de policías y oficiales también de la Guardia Nacional y los Marines son mexicanos y centroamericanos, y deben entender que están siendo usados por Trump para atacar a su propia gente. Les llamamos a retirarse, a no usar sus armas contra su gente. Están reprimiendo a su madre, a su padre, a su tío. Únanse a nosotros, colóquense en el lado correcto de la historia. Estamos luchando por el derecho a vivir, a tener una vida digna”. 

Las resistencias tienen siempre muchas formas distintas de expresarse y luchar, como enseña la historia, aunque no todas construyen igual fuerza moral, que en la noviolencia es la base y primer arma a acumular en las luchas. Más allá de que todas se deben respetar y tratar de comprender si nacen genuinamente de una indignación moral y material ante una injusticia e inhumanidad, aunque pudieran no apoyarse. Inmediatamente surgieron también acciones violentas de  resistencia de todo tipo, dirigidas algunas hacia patrullas y policías, mismas que Trump y todo el aparato mediático y del poder sacaron de contexto y usaron para justificar toda la legitimidad represiva, militarista y fascista. Aquí es importante en no caer en el infantilismo mediático que busca estigmatizar y fetichizar -por ejemplo- las acciones de fuego, catalogándolas todas como “violentas” y poniéndolas manipuladoramente todas en el mismo saco, no distinguiendo así una fogata para tener calor y visibilidad nocturna en una guardia comunitaria de seguridad barrial, del incendio de una patrulla. El mismo activista comunitario Ron Gochez señalaba que “No queremos ser violentos ni defendemos la violencia, pero cuando los del gobierno usan una violencia brutal contra nuestra gente tenemos todos los derechos y el derecho histórico de defender a nuestras comunidades por cualquier medio”.

No es el problema aquí discutir de si se trata de acciones violentas o de autodefensa -en caso de que no sean una penetración construida por el poder, como tantas veces ha sucedido en la historia-, sino de que ese tipo de acciones debilita la legitimidad de las protestas y sus causas justas al separar la legitimidad del fin y los medios, quitan parte del apoyo popular y político, y ayudan a exaltar la ilegalidad represiva, dictatorial, ilegal y el mesianismo presidencial.  

Como conclusión, podría ser que la consigna creciente de la resistencia civil mundial, parece encaminarse en el sentido de construir cada vez más acciones masivas de movilizaciones, no-cooperación y desobediencia civil, donde son indispensables todas y todos los cuerpas y cuerpos, empezando por el nuestro. Frente a tamaña brutalidades, impunidades, injusticias e inhumanidades ya no hay espacio para las falsas neutralidades, que acaban convirtiéndose -como enseña la historia- en complicidades.

11 Respuestas a “Paz de Trump vs. Paz de Sheinbaum”

  1. Gran reflexión sobre la no violencia para seguir hablando de Palestina y evitar una guerra nuclear..
    Es importante también mencionar a las Comunidades Afromexicanas, al mimo tiempo que lo hacemos de Pueblos Originario. Los Pueblos Afros no están debidamente visibilizados en México o a nivel Mundial.

    Muchas gracias querido Pietro

  2. Patricia Gutiérrez-Otero

    Pietro, ¿en dónde podemos ver tu ponencia entera?
    Dudo de que al Papa los sionistas le permitan entrar en Gaza, es más, estoy cierta de que no lo dejarán. ¿Cuál sería la campaña de noviolencia en Israel? ¿Lo dejarían caminar desde Jerusalén hasta Gaza para que la gente se una a su peregrinar?
    Por otra parte, ignoro qué relaciones tenga el Vaticano con el Estado de Israel y con sus comerciantes: ¿no habría que pedir al hermano León (yo tengo para mí que es en este sentido que el actual papa tomo este nombre: el amigo de Francisco) que suspenda relaciones comerciales con el gobierno y las empresas sionistas? También convendría que pida públicamente que se haga un boicot a productos israelíes.
    Por último, ¿el llamado no debería hacerse también a los rabinos judíos no sionistas? ¿No deberían ellos también «poner el cuerpo?
    Gracias por tu esfuerzo. No olvido a Gaza y Cisjordania.

  3. Sandra Marquez Olvera

    En momentos de extrema gravedad e impunidad, el discurso y la prudencia institucional corren el riesgo de volverse cómplices por omisión.

    La propuesta de que el liderazgo moral y religioso mundial asuma una presencia física e interreligiosa sobre el terreno rompe con el monopolio de la diplomacia tradicional. No solo interpela a las jerarquías religiosas a ser consistentes con su prédica, sino que nos desafía como sociedad civil global a pasar de la indignación pasiva a una verdadera acción noviolenta masiva de no-cooperación. Es un llamado urgente a la audacia ética que la historia hoy nos exige el contexto ante nuestras y nuestros hermanos en Gaza. Meter el cuerpo hace referencia directa a la encarnación de Jesús.

    • Estoy de acuerdo con tu reflexión, sobre todo en la importancia de pasar de la indignación a la acción noviolenta. Me parece interesante cómo relacionas la presencia de las personas y el compromiso de la sociedad con la búsqueda de la paz, ya que el texto también destaca que no debemos permanecer pasivos ante los conflictos, sino buscar formas pacíficas de transformarlos.

  4. Para mi el texto señala que antes de entrar en un conflicto pues debemos de conocer las causas del mismo ya que es importante saber cuales son los factores que lo interpretan o que lo ocasionan ya que si no se interpretará de esa manera podemos meternos al conflicto de manera irresponsable
    El texto tambien señala puntos i.portantes como que debemos analizar desde varios puntos de vista y de manera crítica los conflictos que se presentan

    • Estoy de acuerdo con tu comentario, especialmente en que es importante conocer las causas de un conflicto antes de actuar. Como menciona el texto, analizar el conflicto desde diferentes puntos de vista permite comprender mejor la situación y buscar una transformación positiva en lugar de actuar de manera impulsiva.

  5. Alexander Plata Martínez

    1. ¿En qué consiste el triángulo de la violencia de Galtung?
    Básicamente dice que la violencia no es solo cuando alguien golpea o ataca a otr@

    Posteriormente hay otros dos tipos de violencia que no se ven a simple vista : la violencia estructural como la pobreza, la desigualdad y que el gobierno no dé servicios básicos y la violencia cultural los prejuicios, los discursos de odio o los medios que hacen que veamos normal la violencia. Para Galtung no hay paz real si no se atacan las tres cosas.
    2. ¿Cómo inició la lucha no violenta de Gandhi?
    Empezó en Sudáfrica cuando a Gandhi lo bajaron a la fuerza de un tren por ser indio, aunque llevaba boleto de primera clase. Ahí dijo hasta aquí y empezó a organizar a la gente con su idea del Satyagraha resistencia sin violencia. Se basaba en no cooperar con leyes injustas, hacer marchas y protestar sin responder con golpes, buscando cambiar al rival en lugar de destruirlo. De ahí se llevó esa misma estrategia para independizar a la India.
    3. ¿A qué se refiere la concepción positiva del conflicto desde la cultura para la paz?
    Significa dejar de ver el conflicto como algo malo o como una guerra que hay que callar a la fuerza. Desde la paz positiva, el conflicto es solo una señal de que algo en la sociedad está fallando como la falta de oportunidades y es una oportunidad para cambiar las cosas para bien. Se trata de resolver los problemas de raíz hablando, respetando los derechos de todos y arreglando el tejido social, no tirando balazos.

  6. 1. ¿En qué consiste la propuesta del triángulo de la violencia de Galtung?
    La propuesta de Johan Galtung explica que la violencia *no solamente es aquella que podemos observar directamente. Él la divide en tres tipos: violencia directa, estructural y cultural. La violencia directa es la más visible, porque se manifiesta mediante acciones que causan daño. La violencia estructural se encuentra en las condiciones sociales que generan desigualdad y dificultan que algunas personas puedan satisfacer sus necesidades y derechos. Por último, la violencia cultural está formada por ideas, creencias y valores que pueden hacer que la discriminación o la desigualdad parezcan normales o justificadas.

    2. ¿Cómo inició la lucha no violenta de Gandhi?
    La lucha no violenta de Gandhi comenzó con el satyagraha, que significa “fuerza de la verdad”. Inició el **9 de noviembre de 1906 en Sudáfrica, cuando Gandhi luchó por los derechos de la población hindú que vivía en ese lugar. Su forma de luchar se basaba en la resistencia no violenta, utilizando acciones como el diálogo, la no cooperación y la desobediencia civil en lugar de recurrir a la violencia. Esta lucha buscaba enfrentar situaciones injustas y promover cambios sociales mediante métodos pacíficos.

    3. ¿A qué se refiere la concepción positiva del conflicto desde la cultura para la paz?
    La concepción positiva del conflicto significa que un conflicto no necesariamente es algo malo. Desde la cultura para la paz, puede convertirse en una oportunidad para que las personas conozcan mejor las diferentes necesidades y puntos de vista, dialoguen y busquen soluciones. Galtung considera que los conflictos son algo natural en la vida humana porque las personas pueden tener objetivos diferentes, pero conflicto y violencia no son lo mismo. Si se aborda mediante el diálogo, la empatía y la creatividad, puede generar aprendizaje, mejorar las relaciones y producir cambios sociales positivos.

  7. Angel Gonzalez Ramirez

    1. ¿En qué consiste la propuesta del triángulo de la violencia de Galtung?

    No solamente es lo que podemos ver directamente, Existen tres tipos de violencia que están relacionados: la directa, que es la más visible; la estructural, que aparece cuando las condiciones sociales generan desigualdad y no permiten satisfacer necesidades o derechos; y la cultural, que son las ideas o creencias que hacen que esas desigualdades o formas de violencia parezcan normales. 2. ¿Cómo inició la lucha no violenta de Gandhi?

    Comenzó en 1906, en Sudáfrica, cuando inició el movimiento llamado satyagraha, que significa “fuerza de la verdad”. Con esta forma de lucha buscaba defender los derechos de la población hindú, enfrentando las injusticias mediante la resistencia y la acción no violenta. 3. ¿A qué se refiere la concepción positiva del conflicto desde la cultura para la paz?

    Se refiere a que un conflicto no siempre tiene que verse como algo malo, Los conflictos son parte de la vida y pueden servir para que las personas conozcan mejor sus diferencias, dialoguen y busquen soluciones. Si se manejan de manera positiva, pueden convertirse en una oportunidad para aprender, mejorar las relaciones y generar cambios positivos, en lugar de terminar en violencia.

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