Asamblea Estudiantil Interuniversitaria de la Universidad de Guadalajara: ¡Hasta que la dignidad se haga costumbre!

Lo ocurrido el pasado 10 y 11 de septiembre de 2025 en la Universidad de Guadalajara (UdG) es solo una muestra del hartazgo estudiantil, que, por décadas, se ha acumulado ante el secuestro prolongado de la educación pública, que han hecho unos cuantos y sus domesticados seguidores. El control que han ejercido los administradores (actuales y del pasado) de este jugoso negocio, también ha provocado que se germine en los estudiantes, docentes y administrativos, la búsqueda de la democratización de una de las universidades publicas más importantes de México.
Desde hace tiempo, se han ido consolidado y fortaleciendo espacios de encuentro en la universidad, uno de los resultados, ha sido la construcción de la asamblea estudiantil interuniversitaria, que como su nombre lo dice, son asambleas estudiantiles de los distintos centros universitarios de la UdG. Desde ahí, en el encuentro, reflexión y articulación, se fue cocinando una serie de demandas estudiantiles que están contenidas en su pliego petitorio, que básicamente son por espacios adecuados, transporte digno, seguridad al exterior e interior de los planteles, acceso a salud mental, cese de la violencia institucional, comedores universitarios, actualización de los planes de estudio, cancelación del proceso de elección de consejeros por su carácter antidemocrático y una universidad consiente de su alumnado, y una demanda que particularmente ha llamado mi atención y admiración, es exigir que los procesos de decisión sean desde las asambleas universitarias.
Ser comunidad ¡Somos comunidad!
La Universidad de Guadalajara cuenta con una serie de espacios diseñados para atender las demandas estudiantiles, es claro que tiene sus propios mecanismos, de los cuales controla totalmente. Estos espacios estudiantiles, trabajan sin el sentir del colectivo estudiantil.
El pasado 10 de septiembre, la asamblea estudiantil interuniversitaria se manifestó pacíficamente en rectoría. Se pedía dialogar con la actual rectora y exigir la cancelación del proceso electoral del Consejo General Universitario (CGU). Durante la protesta, los estudiantes fueron agredidos violentamente por un grupo de porros, quienes los desalojaron por la fuerza del edificio de rectoría. Los manifestantes buscan garantizar el consenso del colectivo y no el de los estudiantes “estudiantes de oro” y los docentes que gozan de sueldos chonchos y poco trabajo con sus estudiantes. La asamblea estudiantil interuniversitaria se presento en rectoría de manera pacifica para manifestar su postura, pero solo recibieron golpes, total indiferencia por parte de la actual rectora y una ola de acusaciones para criminalizarlos.
La Universidad de Guadalajara tiene un pasado-presente de represión a sus estudiantes. En esos procesos represivos nació la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), que ha servido históricamente a los dirigentes de la casa de estudios.
¿Por qué luchar por la UdG?
Las universidades publicas en México son aún espacios por los que hay que luchar. Lo saben millones de jóvenxs. Los que pasamos por las aulas de la Universidad de Guadalajara, comprendemos la demanda actual de los estudiantes, personalmente, no puedo dejar de sentir nostalgia y respeto por los que están luchando hoy.
Se lucha por una universidad que deje de ser el negocio de unos pocos y sea la casa de estudios del enorme y diverso colectivo que somxs, es la apuesta, es un largo camino que se seguirá alimentando con el paso de las generaciones estudiantiles.
Después del ataque, se vuelve a convocar el 11 de septiembre. El sentir en todas sus dimensiones, es que la UdG silencia y reprime, también que la UdG no es horizontal, ni comunal, es pues, una universidad que camina en contra de los principios buscados por sus estudiantes. Ante esto, los estudiantes volvieron a salir de sus aulas para movilizarse, pero sin conseguir sus demandas.
Los estudiantxs no están solxs
El lunes 22 de septiembre, la asamblea estudiantil interuniversitaria marcho por las calles de la ciudad de Guadalajara. Diversos colectivos estudiantiles autónomos (no un solo grupo como en la antigua escuela), marcharon y rompieron esa cultura del silencio y sometimiento, mostrando organización y autonomía. Los estudiantes han logrado la simpatía de colectivos de madres buscadoras, el comité en solidaridad a Palestina, padres y madres de familia, sindicatos, etc., todos los que saben que es necesario luchar por los pocos espacios que aún deben de ser nuestros.
Como dato curioso, después de estos días de agitación, la Universidad desde su soberbia y oídos sordos, realizo las elecciones controversiales. Ante esto, la asamblea estudiantil convoco a los estudiantes para anular el voto. En el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), de las tres planillas participantes, ninguna supero al voto nulo. Cuando entenderemos que los votos nulos cuentan y ahora, describen nuestro sentir.
¿Qué se ha construido YA?
Comunidad. Dignidad. Organización.
Aunque pareciera poco lo conseguido, son bases sólidas que permitirá a los estudiantes, seguir caminando y construyendo los tantos mundos que necesitamos. Otro dato curioso, el nacimiento de comunidad, dignidad y organización, son los mismos elementos que habita en las diversas luchas internacionales, nacionales y locales que buscan recuperar la vida, la humanidad y dignidad.
Criminalización
En estos pocos días, la respuesta represiva ha sido contundente, primero se les criminaliza por organizarse y manifestarse, también se les busca silenciar y tergiversar el mensaje de su lucha, han tenido ataques directos a sus asambleas, buscan boicotear sus espacios. También están comenzando las represiones en sus matriculas, les han tomado fotos y videos sin su consentimiento para intimidarlos, y muchas más acciones que buscan desarticular la organización comunitaria. Por eso, es importante cobijarla la lucha estudiantil.
Lo que sigue
A muchos de nosotros nos indigna la represión que están sufriendo, pero para ellos, los estudiantes, este es un momento esperanzador. Cuando los escuché, se siente su orgullo y alegría por denunciar y no quedarse callados. También dicen no tener miedo, a pesar de la historia criminal y represiva de la UdG. También saben los estudiantes, que el camino es largo, esto no se resuelve con un dialogo sordo con la Rectoría de la universidad. Esto se trata de un proceso lento, que garantice la organización, la horizontalidad y el cuidado permanente entre los nuestros. Aunque algunas de las demandas se concentran en su pliego petitorio, su lucha va más allá de las demandas escritas, pues se busca una organización distinta a lo que hemos tenido.
En estos días hablé con un amigo querido que estudiamos juntos en esta Universidad, me dice “Es importante luchar y apoyar a los morros porque se están echando a cuestas una lucha que quizás debimos iniciar desde nuestras generaciones.” La lucha de ellxs, en muchos sentidos es nuestra también.
Hoy 26 de septiembre, a 11 años de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, debemos de cobijar las luchas estudiantiles.
¡Viva Ayotzinapa!
¡Viva la asamblea estudiantil interuniversitaria!
Rocío Moreno
Historiadora y defensora indígena coca de Mezcala, Jalisco, interesada en mostrar cómo las historias de vida están totalmente vinculadas a los proyectos que abanderan las resistencias en México, pues ¿qué son las resistencias sin la infinidad de historias de vida que las constituyen?